Capítulo 11: Atlas

97 11 9
                                        

Acarició su mejilla, Selene aún dormía, nunca se imagino que fuese tan fácil tenerla bajo su poder, la debilidad de su corazón a causa del amor de Arger le dió la oportunidad única de capturarla. Su cuerpo no podía ser profanado como deseaba, pues el cristal de plata reaccionaba cada vez que su intención era tocarla o simplemente besar sus labios. Volvió a sentarse en el sofá cercano, las ventanas de la habitación estaban cerradas impidiendo el paso de la luz al interior, las mañanas en la tierra eran demasiado brillantes para su gusto, era por eso que pidió a sus guardianes conseguir un lugar donde la luz no fuese tan fuerte, esa era la razón del porque habitaban en una mansión a las afueras de Tokio de Cristal. Sirvió una copa de vino, la intención de beber aquel líquido quedó olvidado al verla moverse, notó como parecía buscar algo entre sueños.

— Dónde...— Su mirada apenas se acostumbraba a la escasa luz en la habitación. Trato de levantarse pero su cuerpo se sentía tan débil que apenas lograba moverse, aquello solo le hizo entender que el cristal de plata la defendía mientras dormía.

— Creí que seguirías dormida. — Siguió el sonido de su voz hasta verlo. La luz de una lámpara le iluminaba. Su corazón se rompió al entender su error, aquel hombre no era quién siguió. Su cabello negro caía sobre sus hombros, sus ojos de un tono violeta y su piel morena. — Veo que estas sorprendida.

— ¿Quién eres? ¿Dónde estoy? — Lo observó servir una copa más y extenderla hacia ella. Selene dudo en tomarla. — No quiero, solo déjame ir.

— Eso será imposible, déjame presentarme. Soy Atlas el titán condenado por Chronos y Thanos. — Selene se sorprendió al oír su nombre.  Atlas sonrió. — Supongo que Thanos al final hablo de mí.

— Si, eres un titán que enloqueció de poder. — Asintió. — Pero no logro entender, ¿Por qué me quieres a mí?

— Eras la amante eterna de Thanos, pero en este momento tu amado se niega a volver. — Selene no quiso admitir que aquello le tomaba de sorpresa. — Por tu expresión supongo no lo sabías.

— No, no creo eso, Arger tiene una misión y él... él debería volver. — Atlas no pudo evitar sonreír, la tristeza en su corazón y la decepción comenzaban a ganar terreno, Selene deseaba que todo eso fuese mentira. Llevo su mano hasta su pecho tocando la llave de su antiguo amor. Por una vez en mucho tiempo comenzó a sentir enojó. — ¿Por qué?

— Lo has amado tanto y nunca te diste cuenta de su dolor, del sentimiento de culpa por nunca ayudar a la mujer que amaba y perderla una vez tras otra.

Selene permanecio en silencio. Atlas sonreía al verla destruida despues de decir aquello. Bebió su vino antes de salir de la habitación, afuera le esperaba una una de sus ayudantes.

— Mi señor, sentimos la presencia de Hades. — La mirada de Atlas se endureció, camino hacia el salón principal observando los cristales violetas brillar en todo el centro del lugar, la imagen de la puerta del tiempo abierta se mostró por un segundo. — Atravesó el tiempo.

— Eso quiere decir que ha venido para advertir. Misa, tengo una misión para ti. — observó una de las sombras tras las cortinas moverse. — Quiero que ataques y destruyas el palacio lunar, puedes usar todos los recursos que desees, destruye la puerta que Arger protegía.

— ¿Cree que aún esté allí? — Asintió. — Como diga.

Para él no era la primera vez que atacaba aquella puerta, la última vez su intento fue frustrado por los caballeros, aquel momento le llenaba de orgullo sentía que por fin podría lograr su misión, pero su error fue confiarse.

Flash back

La tierra temblaba a sus pies, el cielo comenzaba a oscurecer, los mares se abrían a su paso, la nieve caía sobre las tierras del ártico. Sus muñecas arrastraban los pedazos de unas cadenas destruidas, ante sus ojos descendían varios escalones cubiertos por algas, lentamente los bajo hasta llegar a un círculo tallado sobre el lecho marino, en medio estaba una media luna acompañada por las estrellas y los símbolos de los caballeros que servían a Chronos. Corto levemente su mano dejando caer varias gotas de sangre en la placa rocosa, cada símbolo comenzó a brillar. La imagen de una mujer de cabellera magenta apareció ante él, su cuerpo desnudo, sus ojos color azul apenas  brillaban, su ser no estaba allí completamente, frente a su pecho comenzó a formarse un pequeño cristal de varias puntas. La luna encima de ellos brillo fuertemente, la diosa de la luna detuvo sus pasos, le apuntaba con su espada, sus cabellos como la plata brillaban, la media luna en su frente la distinguía entre los dioses. Su llegada a la puerta de Thanos se veía atrasada por ella.

— No te atrevas a tocarla. — Atlas bloqueo su ataque con su lanza. Sus ojos solo podían ver su premio. Las cadenas en sus muñecas se enrollaron en la espada de la diosa. — ¡Es mi hija!

— Y será mía. — Una flecha dorada se interpuso en su camino. Thanos y Chronos se encontraban a su espalda. — Vaya, pensé que sería más fácil.

— Atlas apartate de la princesa. — La orden de Chronos le enfureció, lanzo su arma contra la joven, pero Thanos fue más rápido bloqueando su ataque.

— Mientras yo viva no la tocaras. — Atlas quiso ir por él, pero tres lanzas cruzaron el cielo clavándose en su espalda, el suelo se abrió encerrando su cuerpo.

Fin flash back

— Fue así. — En sus manos se encontraba la máscara de Thanos, la golpeó rompiéndola en pedazos. La imagen de Selene llorar apareció en uno de los hologramas, esa vez todo sería diferente para él, por una vez los caballeros no estaban completos, Chronos había desaparecido y nadie podría abrir la puerta e impedir su cometido.

*
*
*
*
Muchas gracias por leer ☺️

RenacerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora