Nota del Autor: Por favor a las releyendo (#R) se les pide encarecidamente que no pongan ningún spoiler y nada que los insinúe porque sus comentarios serán borrados. Dejen que las nuevas (#N) disfruten su lectura.
¿Héroe o villano?
Chris
La verdad, no debería estar haciendo lo que hago en este momento. Sobre todo, no después de haber visto a Dante hacer lo que hizo mientras juraba que mataría a todos los hijos de Killiam, pero esta es la primera vez que veo un interés genuino de mi hermano en alguien. Ni siquiera cuando salía con Angie lo vi poner la tercera parte del interés que tiene ahora.
—¿Qué fue todo eso? —pregunta con intriga la mujer a mi lado.
—Nada, Angie —respondo. No creo que sea buena idea mencionarle a la ex de mi hermano que lo estoy ayudando a conseguir una nueva pareja.
La escucho murmurar algo inentendible, pero no insiste con la pregunta.
Si lo pensamos bien, que Killiam tenga pareja sería un problema, pero hasta que la relación se haga formal, funcione o no, se casen y tengan hijos, que es lo que Dante desea, pasará mucho tiempo. Y en ese tiempo... ya lo habremos atrapado.
O eso espero.
—Vamos, aún debemos preparar el equipo militar —le indico a la pelinegra. Ella solo asiente y me acompaña.
Le doy una última mirada al ascensor por donde subió la morena de cabello rizado. Sin lugar a dudas, Killiam tiene muy buenos gustos.
Violett
El viento mueve las hebras de mi cabello en un vaivén, mientras toda mi vida pasa ante mis ojos. Sin duda alguna, jamás me hubiera imaginado estar sentada en la parte trasera de un camión, viendo al ejército y al personal médico guardar cosas en los aviones rumbo a una guerra en la que podría morir.
Mis dientes chocan entre sí con un temblor que intento controlar para que no se note mi cobardía. Al fin y al cabo, éste es el camino que elegí. Sé que fue una locura, algo descabellado, pero no podía seguir aquí mientras Brott seguía arrinconándome con su matrimonio forzado, como si fuera una película.
Muevo las piernas hacia adelante y hacia atrás, como si estuviera en un columpio, y mis nudillos se tornan blancos por la fuerza con la que me aferro al asiento con ambas manos.
Todos han bajado para ayudar a subir la carga en el avión asignado. Solo uno llevará lo que calculo somos unas sesenta personas. Apenas hay diez miembros del personal médico, entre doctores y enfermeros.
Escucho a los soldados correr de un lado a otro; estamos muy cerca de la hora de partida. Mi pecho se contrae ante la imposibilidad de volver el tiempo atrás. Me debato entre si debería llamar a mis padres por si no vuelvo a escuchar sus voces nunca más, pero prefiero no hacerlo. Ellos no deben angustiarse por cosas como ésta.
Lleno el pecho de aire, deseando que eso también me llene de valentía. La semana que pasó desde que estuve en la oficina del Teniente Coronel Anderson fue más tormentosa que nunca. Tuve más pesadillas, y a éstas alturas ni siquiera puedo fingir que estoy en mi mejor momento, pero cuando me preguntan, digo que solo estoy nerviosa por la guerra... y en parte, es verdad.
Tomo impulso y bajo del camión. Mis ojos escudriñan toda la pista de aterrizaje.
La pista es amplia. Varios soldados corren y luchan por no dejar caer nada ni chocar entre ellos. Todos van vestidos igual; camuflados en verde y camisetas del mismo tono. Algunos usan gorras a juego, otros prefieren mostrar su cabellera. Aprieto las manos, clavándome las uñas en las palmas para no pensar en nada malo, ni triste, cada vez que un soldado pasa frente a mí.
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ARRITMIA (N)
RomanceTodos conocen su propio infierno, pero no todos logran salir de él. Violett Williams es una residente de cirugía brillante, ambiciosa y rota. Llega a Londres con una sola meta: convertirse en una de las mejores cardiocirujanas del país, pero el des...
