Obsesiones
Killiam
6 AÑOS ANTES
No sé qué estoy haciendo aquí. Suelto un suspiro cansado mientras espero que Angie salga del vestidor. No debería estar aquí; tengo cosas más importantes que hacer. Debo revisar el plan para el que me he preparado toda mi vida; la emboscada a los Bianco no puede salir mal. He estado trabajando más de diez años en eso, necesito atraparlos.
—Mi amor —su voz intenta llamar mi atención porque me había perdido dentro de mi cabeza—, ¿qué opinas de este?
Me enseña un vestido floreado de tiras porque ya se acerca el verano y la verdad es que, si soy sincero, no sé para qué lo compra si siempre andamos con uniforme militar.
—Se te ve bien —murmuro desconcentrado, mi mente no deja ir una y otra vez el plan. Necesito cazarlos.
—Killiam —se queja y vuelvo a alzar la mirada desde mi asiento—, estamos en una cita, deja de pensar en el trabajo.
Me conoce, pero sabe que no voy a dejar de hacerlo. Soy un hombre con un solo enfoque; ser el mejor soldado y matar a los Bianco, a todos y cada uno de ellos.
La observo mejor porque, si no, esto será motivo de una pelea. Lleva su cabello negro suelto, largo hasta media espalda. Se le ve muy bien; usualmente no lo lleva así cuando estamos en el trabajo, así que hoy aprovecha para lucirlo en nuestro "día libre". Día libre impuesto por el coronel general, alias mi padre. Además, sus ojos azules hacen contraste con sus cejas negras y su piel pálida. No mide más de un metro cincuenta, a veces es incómodo que mida tan poco porque me está jodiendo la espalda, pero después que hemos estado juntos casi cuatro años de relación, me da igual; es buena soldado y me ayuda mucho tenerla cerca.
—Te ves bien —vuelvo a repetir.
—¿No me vas a decir nada más? —pregunta cruzando los brazos bajo su pecho.
—¿Qué quieres que te diga? —alzo mi mano para rascarme la oreja.
Mis habilidades sociales son nulas. Si no fuera por mi familia y porque ella ha estado en la élite toda su vida, igual que yo, ni siquiera tendría novia. Además de que los Salvatore son de buena familia, amigos cercanos de mi padre y mi tío. Cuando concertaron la cita, prácticamente obligatoria, no tuve interés en aceptarla ni en rechazarla; en realidad, me daba igual.
—Ya hemos hablado de esto, cariño —refunfuña y se acerca a mí; aquí vamos de nuevo.
No la trato mal, o eso intento la mayor parte del tiempo, solo que ella quiere más y más. Yo no puedo darle más.
Mis enfoques son otros, mis gustos son peculiares, y no hablo de gustos en mujeres o algo por el estilo. Hablo de mi sed de venganza, estoy totalmente enfocado en eso, es lo único que me hace levantarme cada día. Quiero escalar en la élite. Estoy a solo un año de ser el nuevo teniente coronel; el puesto está vacío y la competencia está totalmente inclinada a mi favor.
La compañía de Angie ayuda, ya que los Salvatore son influyentes y al tener "novia fija", me hace ver como un hombre capaz de liderar.
—Quieres que sea más expresivo —repito su frase, pero la verdad es que a mí me importa poco no tener emociones, es mucho mejor.
Se detiene delante de mí y agarra mi rostro. Estoy sentado en una silla de espera de una tienda exclusiva que reservé para nosotros dos. No me gusta salir de compras, pero más odio salir de compras y que haya gente a mi alrededor.
Se inclina y me da un beso rápido en los labios, ya le he dicho que no soy fan de las demostraciones públicas, que esas cosas las deje para la cama, pero igual lo hace.
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ARRITMIA (N)
RomansaTodos conocen su propio infierno, pero no todos logran salir de él. Violett Williams es una residente de cirugía brillante, ambiciosa y rota. Llega a Londres con una sola meta: convertirse en una de las mejores cardiocirujanas del país, pero el des...
