Primer encuentro
Violett
*Cinco meses atrás*
Suelto un suspiro y fijo la mirada en el reloj de pared, ubicado a unos metros de distancia.
Apenas son las tres de la mañana, pienso mientras limpio el sudor de mi frente. Acabo de salir de una cirugía extremadamente complicada, y necesito que esta guardia termine ya. No puedo seguir a este ritmo; si lo hago, terminaré viéndome vieja antes de mi boda.
Me casaré con uno de los cirujanos más prestigiosos de Londres. Brott Harvey, un brillante neurocirujano. Los preparativos para la boda están completamente listos, aunque debo admitir que no he tenido tiempo de involucrarme. Soy cirujana general y actualmente residente de primer año en cirugía cardiotorácica en el Hospital Militar Santiesteban Anderson, un lugar muy lejos de donde trabaja mi futuro esposo. Mi vida se consume entre turnos interminables, y la verdad es que delegué por completo la organización del evento.
Desvío la vista hacia mis zapatos. Están limpios, o al menos lo estarían si no fuera por una pequeña gota de sangre que cayó durante la cirugía, justo en el único lugar donde la tela protectora no cubría.
El hospital militar es inmenso, y el ritmo de trabajo es tan intenso como enriquecedor. Aquí se realizan varias cirugías al día, convirtiéndolo en un lugar ideal para aprender y crecer profesionalmente. Además, casi todos los militares que recorren sus pasillos son absurdamente atractivos. Claro que ninguno se compara con Brott, ¿cómo describirlo? La palabra "Adonis" se queda corta.
—¿Qué tal salió? —una voz familiar interrumpe mi tren de pensamientos. Levanto la cabeza y me encuentro con Selma, una de mis mejores amigas y compañera de trabajo.
—La cirugía fue un éxito —respondo—. El paciente tenía dextrocardia. Fue fascinante operar un corazón así por primera vez.
—¿Y el Dr. O'Brien? —pregunta, refiriéndose a mi mentor.
—Bueno, él...
No llego a terminar la frase. De repente, todos los celulares comienzan a sonar al unísono y una alarma ensordecedora invade el hospital. Mi corazón da un vuelco. En todo el tiempo que llevo aquí jamás había escuchado un sonido tan estridente.
No entiendo qué está pasando, pero el lugar, antes tranquilo por la hora, se transforma en un caos. Los pasillos, que a esa hora suelen estar vacíos, ahora se llenan de enfermeros, médicos e incluso militares que parecen surgir de la nada.
¿De dónde salió toda esta gente?pienso, aturdida.
—¿Qué sucede? —le digo a Selma mientras seguimos el flujo de personas.
—Si lo supiera, ya te lo habría dicho —responde, con el rostro dividido entre preocupación y desconcierto.
—Es el Teniente Coronel. Quiero que todos se alisten —escucho que alguien dice, aunque no logro identificar quién.
—¿Hirieron al Teniente Coronel? —una enfermera murmura a mis espaldas.
—Le tendieron una emboscada —responde otra voz, con un tono conspirativo—. Dicen que está gravemente herido, al borde de la muerte.
—Es imposible que lo hayan alcanzado —susurra alguien más, como si la idea de verlo vulnerable fuera una herejía.
El ambiente se llena de murmullos, como un enjambre de rumores que se entrecruzan en todas direcciones. Cada uno parece más fantástico que el anterior. ¿Quién es este Teniente Coronel? ¿Por qué todos parecen tan sorprendidos? ¿Es cierto que es tan temido como dicen? ¿O será que su reputación de invulnerabilidad lo hace parecer casi inmortal?
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ARRITMIA (N)
RomansaTodos conocen su propio infierno, pero no todos logran salir de él. Violett Williams es una residente de cirugía brillante, ambiciosa y rota. Llega a Londres con una sola meta: convertirse en una de las mejores cardiocirujanas del país, pero el des...
