Infierno
Narrado en 3era persona.
Ciudad de Londres, año 2014, 30 de septiembre.
Hoy la ciudad de Londres, conocida como una de las más frías y lluviosas del mundo, mantiene su luz apagada.
Una joven llena de sueños y esperanzas no se ha dado cuenta de los peligros que la acechan. Acabando de cumplir 23 años de edad, un futuro brillante y sin mancha es lo que todos esperan para ella.
Esperan que cumpla todo lo que su corazón anhela y que logre sus objetivos.
Salió de Latinoamérica despidiéndose de sus padres y amigos con mucho temor, pero también con mucha alegría, pues había conseguido una beca.
Todos sus años de estudios, sus malas noches y su llanto por estrés habían sido recompensados; ella lo había logrado. O eso era lo que pensaba.
Su primer mes en la ciudad lo había dedicado a mirar los alrededores, conocer las calles, observar los locales, arreglar sus papeles, acomodar su departamento, entre muchas otras cosas más.
Londres nunca paraba. Sus calles siempre eran muy transitadas, en especial Oxford Street, por las miles de tiendas de ropa y locales de comida rápida. No podían faltar los turistas que buscaban subirse a un autobús y recorrer todos sus alrededores.
La joven se había hecho amiga de su compañera de departamento, y habían quedado en ir a la fiesta de bienvenida para el nuevo grupo de internos. La fiesta no solo era para los estudiantes, claro está; también podían asistir todo tipo de personas fuera del ámbito médico.
Ese día ella se levantó temprano y fue a dar un paseo por la mítica ciudad soñada. No podía estar más feliz. Dentro de poco empezarían sus clases. Aunque no solo sentía felicidad, también aceptaba que estaba muy temerosa, algo normal, ¿Quién no sentiría un poco de miedo al estar solo en una ciudad que no conoce?
Sin embargo, su regocijo era mucho más notorio. Se subió a un autobús rumbo a uno de los lugares que más le gustaban: Neal's Yard. Aunque le quedaba un poco lejos, decidió ir a ese sitio.
En el camino, su mente estaba llena de pensamientos positivos, en todo lo que aprendería y en lo que lograría, aunque no negaba que iba a ser igual de difícil, o incluso peor que antes.
Ese día hacía especialmente frío, a pesar de estar completamente cubierta, sentía un ligero dolor en los huesos pero decidió ignorarlo hasta que llegó a su destino.
Adoraba Neal's Yard desde la primera vez que lo visitó. Las casas de distintos colores y las flores adornando las tiendas aumentaban su satisfacción. Se compró un café para calentar su cuerpo y siguió recorriendo todo lo que pudo del lugar.
Lo que ella no sabía es que, en algún punto de esa ciudad, había otra alma sintiendo lo mismo que ella, alguien a quien aún no conocía en persona.
Después de varias horas de disfrutar, se dió cuenta de que se le hacía tarde para la fiesta y que, si no llegaba, su compañera Kathleen se iba a enojar demasiado. Violett no quería eso. Deseaba hacer amigos, no enemigos en ese momento. Así que corrió para alcanzar el primer autobús de regreso a su departamento.
Kathleen la esperaba en la puerta con evidente enojo por el retraso, pero también contenta porque no la había abandonado. Kathleen realmente empezaba a tener aprecio por Violett, la latinoamericana que con su carisma y alegría había logrado llamar su atención.
Violett se disculpó por el retraso y pusieron manos a la obra. Ambas se vistieron con su mejor ropa, aunque la elección de Violett era muy distinta a lo que Kathleen tenía en mente.
ESTÁS LEYENDO
ARRITMIA (N)
RomanceTodos conocen su propio infierno, pero no todos logran salir de él. Violett Williams es una residente de cirugía brillante, ambiciosa y rota. Llega a Londres con una sola meta: convertirse en una de las mejores cardiocirujanas del país, pero el des...
