14: Especial

1.6K 206 99
                                        

— Señor Jeon — JungKook alzó su mirada de un salto sorprendido por la voz de su jefa de casa. McGonagall lo miraba con su clásico tono de severidad, interrumpiendo la clase de Adivinación en la que estaban. — Sus padres lo esperan en mi oficina y solo permito esto porque lo llamaron durante el descanso. Que no se repita.

Algo dentro de JungKook se sacudió con fuerza, sabía exactamente por qué sus padres lo estaban llamando y querían hablar con él con tanta urgencia. Recogiendo su bolso bajo la mirada interrogante de todos, JungKook trataba de buscar algo en qué pensar para distraerse. Pero los insistentes ojos de sus compañeros de casa lo ponían más nervioso aún.

Se despidió del profesor Firenze antes de correr por los pasillos del castillo. Solo podía imaginar lo furioso que debían de estar sus padres, sobre todo por la carta que le había mandado hace días.

16 de abril de 1996.

Lord Jeon & Lady Jeon.

Esperando que esta carta los encuentre en buena salud yo, Jeon JungKook, heredero de la Casa Jeon y vástago de Lord Jeon expreso mis deseos de cortejar a Park Jimin, heredero de la Noble Casa Park y vástago de Lord Park.

Con los deseos de concertar citas y cortejos planificados por ambas casas, para así llegar al acuerdo de un posible contrato matrimonial que beneficie a ambos herederos y sus Casas.

Sinceramente,

Jeon JungKook, vástago de Lord Jeon y heredero de la Casa Jeon.

JungKook agradecía haber tenido clases de etiqueta cuando pequeño para así poder escribir una carta digna, sobre todo si quería tener el favor de los padres de Jimin. Pero por el momento lo que más lo inquietaba eran sus propios padres. Cuando envió ambos búhos no pensó mucho en las reacciones que tendrían, pero con los días se dio cuenta lo impulsivo que había sido.  Y tal cual diría Jimin: 

— Sentimental gryffindor — Siempre acompañado de sus característicos ojos blancos, pero con un toque de cariño para él.

Se paró frente la oficina de McGonagall, tomó una respiración profunda y tocó la puerta. Cuando escuchó la dulce voz de su madre permitiéndole entrar, la abrió y vio a sus padres.

El padre de JungKook, JungChi, era un hombre alto como el mismo JungKook y aunque durante mucho tiempo usó el cabello largo como su hijo, ahora siempre lo llevaba perfectamente peinado y corto, siempre tenía un semblante relajado y lleno de simpatía, pero ahora miraba a su hijo con dureza y un toque de decepción que hizo que JungKook se encogiera. La madre de JungKook, Hyorin, era una belleza absoluta con un aura que irradiaba amabilidad y amor, su cabello negro estaba suelto haciendo que sus rulos lucieran como una cascada y destacaran aún más sus ojos grises, sentada en una de las sillas de la oficina miraba a su hijo con una leve sonrisa.

— Papá, mamá — Saluda nervioso sin poder ocultar cómo se sentía.

— JungKook, mírate cada día más guapo — Su madre sonríe levantándose para acercarse a él. Sus brazos envuelven a su hijo y suspira de felicidad. — Tienes que hacer algo con tu cabello, sé que adoras tenerlo largo, pero por lo menos péinate un poco — Toma un mechón rebelde y trata de ocultarlo detrás de su oreja.

— Hyorin, no es momento de consentirlo, tenemos cosas que hablar — Su padre interrumpe el momento madre e hijo, captando la atención de ambos. JungChi usaba una túnica de color vino con detalles negros, que cuando se movía podías ver su buena calidad y dinero en el. — JungKook, es bueno ver que te encuentras bien hijo, en el último partido te luciste.

JungKook sonríe a sus palabras, escuchaba el orgullo en ellas y no evitó que el pecho se le inflara. Su padre nunca se perdía un partido de Gryffindor, aunque no tenía el tiempo de detenerse y hablar con él, apreciaba el gesto.

Neon →kookminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora