Capítulo 38 "Amor enfermo"

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Blake

Phillippe apareció en el umbral de la puerta, con un traje pulcro y su cabello bien peinado, junto con una sonrisa hipócrita en el rostro.

—Al fin, me honras con tu presencia—sonrió de lado. 

Ni siquiera quería moverme. Quería que toda su atención estuviera en mí. Solamente en mí, no quería que mirará a Scarlett, por ningún motivo.

—Ya estoy listo, vámonos—no volteé a ver a la pelirroja, que estaba al otro lado del cuarto en el que estábamos.

—No tan rápido—me detuvo Philippe—Preséntame a tu amiga.

Deseaba golpearlo ahora mismo.

—No es mi amiga.

—¿Novia?

—No, tampoco.

—¿Entonces?

Pase saliva.

—Solo me me divierto con ella de vez en cuando. No es importante.

—¿Cómo te llamas?—le preguntó Philippe a Scarlett.

—De hecho—interrumpió Archie—Es mi amiga, me acompañó hasta acá, pero ya nos íbamos—la sujetó del brazo.

—No—dijo Philippe—te hice una pregunta.

—Soy Sacarlett.

Sonrió como maniático Philippe.

—Ya recuerdo. Eres Sacarlett O'Conell

Mierda.

—Universitaria, tu madre trabaja en una pequeña empresa de Bienes raíces— le dijo Philippe—.Tu hermano menor recibe tratamiento en el hospital de Cambridge, porque tiene leucemia. Tus calificaciones son perfectas, tus profesores no tienen queja alguna tuya, trabajas medio tiempo en un restaurante de comida rápida—dió un paso hacía ella—Pareces un buen partido. Eres bondadosa, trabajadora y honrada— Philippe me miró—. Tienes una gran chica Blake, no la desperdicies en unos cuantos acostones.

Me quedé petrificado, sabía que haber traído a Scarlett aquí, fue un error.

Philippe había investigado a Sacarlett...

—Ya me voy—dijo Sacarlett sin mirar a nadie.

—No, puedes quedarte. Hay un palco, dónde puedes ver a Blake pelar.

—No, gracias. Tengo cosas que hacer

—¿A esta hora?

—Sí, tengo que llegar a casa.

Scarlett estaba intimidada. Lo notaba en como miraba a todos lados, a excepción de Philippe, sus delicadas manos se aferraban a su chamarra verde oscuro y tragaba saliva pesadamente.

—Por favor, quédate, serás mí invitada esta noche—Él estaba siendo muy amable con ella. Y eso definitivamente, no me hacía sentir bien.

—Agradezco la invitación, pero no, tengo que irme, ya.

Philippe se acercó a Scarlett lentamente. Le reparó el rostro con detenimiento.

—Eres muy bonita—le tocó el cabello y mí chica solamente agachó la cabeza. 

Dí una zancada para apartar a Philippe de Scarlett, pero Archie me detuvo.

—Gracias...—murmuró muy bajito Sacarlett.

—Tienes muchos problemas económicos ¿Cierto?

La maldita sangre me burbujeaba, no quería que la mirará, no quería que la tocará, no quería que respirara cerca de ella.

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