Capítulo 46 "Te odio"

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Blake

Con mi pulgar acaricié las yemas de mis dedos. El poder de mi mente fue tan grande y maravilloso que me hizo sentir la clara sensación de estar tocando su sedoso y rojo cabello. Aunque no era así.

La añoraba, tanto como se añora un recuerdo, que solo atraes cuando quieres dibujar una sonrisa en tu rostro y sentir el pecho llenó de calidez.

Pero la calidez también estaba acompañada de una pesadez en el pecho, como la de un vacío. Había un hueco en mi corazón, uno tan grande que parecía que no se llenaría nunca.
También sentía como si una pieza de mi cuerpo hubiera dejado de cumplir su función. Y dolía, era un dolor emocional tan grande como el de un desgarre muscular.

El techo del departamento de Archie, no era interesante, pero resultaba ser el único lugar al que mi mirada llegaba cuando pensaba en la pelirroja que estaba como una huésped indefinida en mi mente.

Había ganado una pelea importante para mí carrera de artes marciales profesional, y no me sentía emocionado para nada.

Y odiaba a Scarlett por eso, ella no dejaba de aparecer en mi mente una y otra vez a cada maldito segundo haciéndome recordar su ausencia a mi lado.

Pero me odiaba más a mi. Porque era yo, el que no la quería sacar de mi cabeza. Era yo el que quería que estuviera presente a cada segundo, para sentir que tal vez ella estaba aquí, junto a mí, mirándome como solo ella podía hacerlo, con esos ojos envolventes, transparentes y hermosos.

Scarlett tenía esa manera tan única de mirarme como si yo no fuera un hijo de puta. Lo hacía como si yo fuese el único hombre en el planeta, como si mi sangre perteneciera a un linaje poderoso o mi alma fuese una más evolucionada. Nunca nadie me había hecho sentir tanto como ella.

Estaba seguro de que en cualquier momento enloquecerá y correría a donde sea que ella estuviera y la reclamaría como mía.

—Vamos a una fiesta—ni siquiera fue una petición, fue una orden orquestada por mi mejor amigo.

—No Archie, no tengo ganas—seguí mirando el aburrido techo de color blanco.

—Error—habló—. Sí tienes ganas, ahora vamos, porqué comienza a darme miedo la forma en que miras el techo, pareces muerto.

Me quedé en silencio aún con la mirada perdida.

—¿Tan mal estuvo ese encuentro con Scarlett?—preguntó.

—Me pidió que me alejara de Phillippe—hablé—. Solamente le dije que no, sin darle explicaciones, debe estar pensando que soy un maldito.

—¿Por qué no le dijiste la verdad?—preguntó mi amigo sentándose a un lado de mi en el sofá.

—No sabía cómo decirle que Phillippe me tiene amenazado—apreté los puños—Ese maldito me tiene en sus manos y no lo aguanto, quiero matarlo Archie.

—No seas estúpido, tú no vas a matar a nadie—me dijo—. Y menos a tu tío.

—¡Phillippe no es mi tío!—le grité a mi amigo.

—No lo consideras tu tío, pero al fin de cuentas es el hermano de tu padre.

—Vamos a esa fiesta—cambié el tema de conversación.

—¡Genial!—festejó él.

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