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twenty two: he is coming, hide!

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Dieron las diez de la noche, la chica esperaba con ansias a Nano. Estaba en la sala frente a la oficina, muy nerviosa. Despues de unos cuantos minutos esperando, vio como Nano se asomaba por la ventana de la casa. La chica corrio a la puerta, y dejo pasar a Nano y rapido lo condujo frente a la oficina.

- Tenemos una hora para entrar sin que el se de cuenta. —Advirtio Hailey parando frente a la puerta cerrada— Siempre se viene a las doce de la madrugada, no se porque.

- No me tardare mucho. —Contesto Nano mirando con detenimiento la cerradura— Te digo, hago esto desde pequeño.

Nano comenzo a hacer fuerza con unos pequeños instrumentos para abrir la puerta. No le tomo mucho tiempo, la cerradura era un poco vieja por lo que fue facil que abriera. Hailey entró a la oficina lentamente, detras iba Nano aunque venia un poco dudoso.

Habian muchas cajas con documentos sin guardar. Hailey tomo todos los papeles que habian fuera y comenzo a escanearlos, no los estaba ni viendo, solo estaba escaneando todo lo que podia. Luego se acerco a una caja fuerte, la cual estaba abierta y vio unas carpetas que tenian unos nombres que reconocio perfectamente.

- ¿Porque una de estas carpetas tiene tu nombre? —Pregunto Nano tomando una de las carpetas

- Hijo de puta. —Dijo Hailey tomando la carpeta para luego abrirla y ver fotos de ella desnuda— Puto asqueroso.

- ¿Que mierda es esto? —Pregunto muy desconcertado— ¿Porque estas en las fotos?

- Tuvo que haberlas sacado cuando nos drogaba. —Dijo mientras seguia sacando carpetas entre esas vio las de Eduardo y Valeria, entre esas carpetas habian nombres de chicas y chicos del burdel— El muy idiota nos saco fotos a todos.

- Hailey, ¿Que es esto? —Pregunto viendo todas las fotos— ¿Porque tu padre tiene toda esta mierda?

- ¡Mi padre abusaba de mi, de mis hermanos y de muchos mas! —Dijo abrumada— Y estas fotos, y todos los documentos son mi unica evidencia para salir de este infierno. Así que, si pudieras dejar las preguntas para despues y me ayudarás a sacarle copia a todo te lo agradeceria mucho.

- ¿Por donde empezamos? —Pregunto— ¿Les saco foto a estas carpetas?

- Si, sacales foto. —Contesto dando un suspiro— Yo veré la computadora por si encuentro algo ahí.

Para su suerte, la computadora aún no estaba bloqueada. Comenzó a entrar a cada uno de los archivos que podía verse sospechoso. Descargo fotos del burdel, de los clientes, de los chicos y chicas que eran obligados a trabajar ahí, en fin, mucha evidencia.

Se topó con un video, el cual fue grabado el día del asesinato de Valeria. Al empezar a verlo, no podía evitar sentir tanto asco. Era su tío, grabando la "sesión", cómo le decían allá en el burdel. La chica comenzaba a dejar salir lágrimas al ver el video, era como volver a repetir todo se nuevo. Repetir ese horrible día, donde su hermana mayor fue asesinada. Con tanta concentración, la chica dejó de escuchar lo que pasaba a su alrededor. Ya eran las doce, ya mismo su padre se acercaría a la oficina.

Nano comenzó a escuchar los pasos del hombre, pero no había quien lograse sacar a Hailey de ese pequeño trance. Los pasos cada vez se hacían más cercanos, por lo que el chico corrió a apagar la computadora, tomó a Hailey del brazo y se escondieron en uno de los armarios que tenía esa habitación. Era un poco estrecho, por lo que estaban uno en frente del otro. Hailey podía sentir el corazón acelerado de Nano, lo tenia muy cerca a su espalda.

Un hombre, Gustavo, entró a la oficina y se sentó en su computadora. Este comenzó a ver videos que tenia en los mismos archivos que Hailey ya había visto y descargado. El hombre se reía y hasta gemía un poco viendo estos videos que tenia. Provocando que las lágrimas de Hailey ya no tuviesen control y comenzasen a caer. Comenzó a sollozar, y con eso, el miedo a ser descubiertos inquietó a Nano. Por lo que llevo una de sus manos a la boca de Hailey para intentar amortiguar el ruido de su llanto, mientras que con la otra mano la tomaba de la cintura, esperando que eso sirviese un poco de conforte para la chica.

- Haz silencio o nos va a encontrar. —Susurro Nano al oído de Hailey— Solo aguanta un poco más.

- No puedo. —Murmuró Hailey, con la mano de Nano en su boca no podía hablar correctamente

- Calla. —Pidió— Por favor.

El hombre estuvo viendo videos por muchos minutos, y volviendo a ver las fotos que habían en los archivos. Aunque después de una hora se canso y volvió a salir de la oficina. Los dos chicos esperaron unos cuantos minutos para luego salir del armario donde se escondían. Una vez separados, terminaron de sacarle foto o copia a todo lo que pudiesen y salieron lo más rápido posible.

La chica acompañó a Nano hasta la salida de la casa y un poco más, lo acompaño a su carro.

- Muchas gracias por... ayudarme a sacar la evidencia. —Dijo Hailey parando frente a Nano

- Lo que necesites. —Contesto Nano— El hombre ese es asqueroso.

- Ese es mi padre. —Dijo— Y si, es asqueroso. Pero con suerte, toda esta evidencia servirá para que lo manden a donde pertenece, la cárcel.

- Estuvimos muy cerca de ser vistos. —Rio acercándose a Hailey, un poco pícaro— Aunque no estuvo mal tenerte tan cerca mío.

- Nano, tengo pareja. —Contestó alejándose un poco— Lo siento.

- No pasa nada, guapa. —Rio mientras se alejaba— ¿Quien es el afortunado?

- Se llama Ander. —Dijo con una sonrisa

- ¿Pijo? —Preguntó mientras reía

- Jamás. —Rio— Ya estuve con uno y son peor de lo que los pintan en las películas. —Dijo bajando su mirada— Es mejor que te vayas, no vaya a ser que mi padre siga despierto.

- Adios, guapa. —Contestó para luego subirse a su carro— Ya sabes donde vivo.

- Gracias. —Repitió con una sonrisa

MURDER | ÉLITEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora