thirty three: no more fighting

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DÍAS DESPUÉS.
Hailey y Ander acaban de darse unos largos besos, ambos estaban desnudos en la cama de Hailey. Había silencio, paz, pero eso se acabó al escuchar el teléfono de Hailey sonar. Al tomar el mismo noto que era Guzmán, así que la castaña contestó la llamada.

- Hailey, llama a Ander y a Polo, tenéis que ayudarme. —Dijo Guzmán con desespero— ¡Ya!

- ¿Que quiere Guzmán? —Preguntó Ander restregando sus ojos

- Quiere que vayamos a aquí. —Contestó Hailey señalando la ubicación que Guzmán había mandado— Y dijo que llamases a Polo.

(...)

Cuando llegaron ahora al pueblo, se juntaron con Guzmán, y Polo, quien ya había llegado. El rubio no miraba a nadie, solo comenzó a caminar con un bate en sus manos.

- Guzmán, esto es una puta locura. —Dijo Hailey intentando detener a Guzmán— No va a salir nada bueno de esto.

- Guzmán, frena. —Pidió Ander intentando seguirle El Paso a Guzmán— ¡Para, coño!

- ¿Que quieren? ¡Joder!

- ¿Como que que? —Preguntó Hailey poniéndose de frente a Guzmán— ¿Te tengo que recordar como termino la ultima vez que intentaste solucionar las cosas?

- Se soluciono. —Respondió Guzmán poniendo su mano en el hombro de Hailey

- Que casi matas a Nicholas y a Pablo. —Recordó Ander acercándose a Guzmán

- Haber, vamos a casa de esta gente, cogemos lo que es nuestro y nos vamos. ¿O se están acojonando?

- No están en su casa. —Interrumpió Polo— Carla ha colgado esto.

Los cuatro chicos fueron caminaron por los caminos del pueblo y no había nadie quien cambiase de opinión a Guzmán. El rubio está más que seguro, y no se detendría por nada en el mundo. Comenzaron a ver un grupo de gente, entre esos, supieron divisar rápidamente a Samuel y a Nano. Aunque, por el que se dirigía Guzmán, era Nano.

- ¡Hijo de puta! —Gritó Guzmán acercándose al tumulto de gente— Podrás engañar a tu hermano, pero a mi no. Primero me robas, y luego dejas embarazada a mi hermana.

Guzman alzo el bate que llevaba en sus manos y golpeó a Nano en el estómago. Haciendo así que la pelea se formase y que los ánimos terminaran de calentarse. El rubio no estaba teniendo ni un poco de piedad en sus golpes, y los que se estaban mezclando en la pelea tampoco. Muchos recibían puños, aunque no los mereciesen. Hailey recibió unos cuantos puños y empujones, al igual que Ander, mientras intentaban separar a Guzmán de Nano. Pero varios matones comenzaron a tomar a Hailey y a Ander, y los alejaron para darle tiempo a Nano para golpear a Guzmán. Se comenzó a escuchar unas bocinas de policía, haciendo que todos parasen de pelear. Guzmán empujó a los matones que sostenían a Hailey y a Ander, y los arrastró para irse.

Tuvieron que separarse por las calles para intentar escapar de la pelea. A Hailey y Ander los perseguían cuatro, con bates y palos de madera. Ambos corrían lo más rápido que podían para intentar perderlos, pero fue imposible. Llegaron a una calle sin salida, por lo que los obligó a esconderse en donde se tiraban algunas bolsas de basura. Con esperanza que allí no los veían, pero no fue así. Los matones entraron, tres tomaron a Ander y uno a Hailey. Comenzaron a golpear al castaño, haciendo que la chica lo mirase todo. Después de varios golpes, tiraron a Ander al suelo. Dirigieron su mirada a Hailey, pero no pudieron hacerle nada. La chica no estaba demostrando miedo con lo que pudiesen hacerle a ella, estaba preocupaba por Ander. El chico no había abierto sus ojos y eso causaba mucho miedo en la castaña. La soltaron poco después y se fueron, Hailey corrió hacia Ander y analizó todo su rostro. Tenía mucha sangre saliendo de su nariz y frente, se veía bastante feo.

- ¡Ander! ¡Ander! —Llamó Hailey tomando el rostro ensangrentado del chico— Despierta, carajo. Tú eres más fuerte como para que te mueras por unos golpes. —Pegó su frente a la de Ander— Abre los putos ojos, por favor. Te quiero. Ander, que te quiero. Y no quiero quererte sola, así que despierta.

- Han tenido que casi matarme para que saliesen de tu boca esas palabras. —Río para luego abrir sus ojos lentamente— Pero ya lo sabía.

- Ven, vamos a la tienda donde está Nadia. Seguro tendrán algo para limpiarte la sangre, no quiero que tú madre te vea así.

(...)

- ¡Nadia! Ábrenos la puerta, por favor. —Pidió Hailey tocando la puerta, mientras sostenía a Ander— Solo quiero un sitio para poder limpiarle la sangre, no vengo a molestar.

- Ábreles. —Dijo el padre de Nadia— Pero solo porque se que esa chica es buena, si no, que se queden en la calle.

Hailey entró junto con Ander, y lo sentó en la parte de atrás de la tienda. Nadia le pasó unos paños para limpiar la sangre, con alcohol. El también tenía unos rasguños en los brazos, Hailey supuso que de la caída cuando lo comenzaron a golpear. También le limpió esas y se las tapó con unas banditas, aunque no eran tan severas para hacerlo. La palestina se sentó al lado de Hailey, y comenzó a limpiarle las heridas de la misma. Aunque no eran muchas, las que habían eran un poco profundas.

- ¿Que pasó? —Pregunto Nadia echando un poco de Alcohol a un paño

- Guzmán descubrió que Marina está embarazada, del hermano de Samuel. —Dijo, aguantando con fuerza un paño limpio por el ardor del alcohol— Y fue a confrontarlo, pero estaban los amigos de Nano y todo se salió de control.

- ¿Está embaraza? ¿Y de Nano? —Preguntó limpiando la herida— ¿Samuel lo sabe?

- Se entero hoy, en la pelea. —Contestó cerrando sus ojos— Casi le cae encima a Nano.

- Merecía saberlo. —Dijo poniendo una bandita encima de la herida— Más si es de su hermano.

- ¿Como están Ander y tú? —Preguntó Guzmán acercándose hacia Hailey y Nadia, Ander estaba acostado en el suelo

- ¿Como crees que vamos a estar? —Preguntó Hailey dirigiendo su mirada a Guzmán— Mira, sabes que yo te adoro y que eres como mi hermano mayor. Pero esta, es la última vez que me arriesgo el pellejo por tus arranques de ira. No cuentas más conmigo, ni con Ander.

MURDER | ÉLITEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora