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—¿Estás seguro? Sabes que puedo decirle que venga otro día

—No, está bien... como Chan Hyung dijo; no puedo estar escondiéndome para siempre

Minho asintió y siguió cepillando el cabello algo húmedo del menor.

Hyunjin vendría en unos minutos, y Jisung ya no sabía qué hacer para controlar el temblor de sus manos y piernas. Apenas fue capaz de vestirse, y sentía sus piecitos fríos pese a que el castaño lo dejó usar dos pares de calcetas, además de encender un pequeño calefactor móvil que tenía en el cuarto.

Conoce a su mejor amigo hace años y confía en él, pero el miedo es un sentimiento muy rebelde que no se puede controlar con facilidad, mucho más aún si es provocado por un trauma fuerte. Incluso sintiéndose cómodo con Minho, ya no podía quitar ese reflejo de cerrar los ojos y tensar el cuerpo cada vez que siquiera estiraba los brazos.

Sin embargo, sabía que jamás recibiría malos tratos de su parte, estando con él se sentía seguro, sin importar las circunstancias. Aunque, de vez en cuando, esto causaba unos cuantos pensamientos intrusivos que comenzaban a alimentar sus inseguridades como leones en jaulas.

—¿Hyung?

—¿Mhm?— Respondió mientras ordenaba la ropa de su clóset y preparaba las cosas para darse una ducha, haciéndole saber que estaba escuchando.

—¿Cómo está?

—¿Quién?

—Usted

Se congeló unos segundos, confundido ante la repentina pregunta y girándose hacia el rubio que estaba sentado en el borde de la cama con ropa casi tres tallas más grandes que la suya, por lo que de sus articulaciones sólo se veían los deditos, tanto de los pies como de las manos.

Ah, demasiado adorable para el pobre corazón de Lee.

—¿A qué viene eso de pronto?

—N-No lo sé, solo... se preocupa por mí todo el tiempo, usted es igual de importante

Formó una leve sonrisa, acercándose al chico para ubicarse a su lado y acomodar un poco la sudadera mal puesta.

—Siendo completamente honesto, estoy bien— Dijo sin darle muchas vueltas—. Como cualquier persona, tengo ciertas cosas dándome vueltas a veces, pero nada que me tire para abajo y me quite los ánimos

—¿Cómo qué?

—Mis estudios si es que tengo exámenes, saber que mis papás están bien... saber que tú estás bien— Los ojitos de Jisung brillaron ante lo último, y tomó con delicadeza una de las manos ajenas para poder acunarse el rostro y buscar un poco de tacto.— Mi papá trabaja en el estado de Corea, te prometo vamos a hacer todo lo posible para que Taehyun no se vuelva a acercar a ti, ¿sí?

Asintió sintiendo los latidos de su corazón apresurarse, y sin pensarlo mucho, abrazó a Minho del cuello y subió una pierna en su regazo, haciendo que se tirase para atrás y así quedar ambos recostados sobre la cama, aún enredados el uno con el otro.

—Últimamente estás muy cariñoso, ¿debería preocuparme?

—No lo sé, ¿es algo malo que lo sea?

—Por supuesto que no— Respondió con una sonrisa, dejando un pequeño beso en la punta de su naricita algo helada—. Pero vas a hacer que me acostumbre

—Quizás quiero que se acostumbre

Y cuando el mayor se fue, luego de depositar sus belfos una última vez en la frente de Jisung, este mismo sintió su pechito punzar porque pudo notar las marcas de sus uñas en el pecho del más alto causadas las repetidas ocasiones en que intentó calmar sus ataques.

Babi Store | Minsung Donde viven las historias. Descúbrelo ahora