Problemas y soluciones

622 63 67
                                        


Al llegar a la universidad Rob y Ryan van detrás de mí en todo momento, no es exactamente lo que quería pero es lo que obtuve.

Uh lala – dice Sophie en el umbral de la puerta, asiento y Ryan le permite el paso.

— Hola Sophie.

— Hola. – me saluda de beso y toma asiento frente a mí. – Podrías presentarme al musculoso. – comenta y niego.

— ¿Qué es lo que te trajo aquí? – pregunto.

— Los pies, pero la razón por la que vine es porque tengo información. – comenta, hago un gesto y abro los ojos para que no diga nada, aún no sé si puedo confiar en ellos o no. – Ya sabes, el artículo que estamos elaborando, hay fotografías que me gustaría que vieras para que estemos seguras del copyright, si son libres no hay problema, pero si no lo es tendremos muchos, no podemos usar información que ya está clasificada. – comenta. Dios, es la diosa de la improvisación.

— ¿Crees que me lo pudieras compartir por correo?

— Las tengo en la máquina y la verdad pesan demasiado ¿Vas a la oficina? – pregunta y asiento.

Me levanto del asiento y mientras comenzamos a caminar siento a Rob y Ryan detrás de mí, están a solo un metro de distancia, por lo que aún no podemos decir nada más, agradezco que la pantalla de la computadora está del lado de la ventana por lo que solo yo pasare y ellos no podrán ver nada.

Sophie me muestra las imágenes y asiento, las vemos como si analizáramos algo y compartimos alguna información en clave. Romina continua tras de mí, la incógnita sigue siendo la misma ¿Qué es lo que quiere? Mientras más pienso, sé que debo de hablar con Joseph de esto.

Continuo viendo el monitor con las imágenes, Sophie escribe en el bloc de notas:

<< ¿Por qué tienes guaruras?>>

— Creo que aquí podríamos hacer una modificación. – comento para justificar que escriba en la computadora.

<<Me sentía insegura, pero ahora me siento vigilada>>

<<Grave error>>

Asiento y digo:

— Espero que puedas compartirme la información para poder trabajarla en línea, ya vi que es demasiado.

— Está bien. – comenta.

Regreso a mi oficina, es bastante extraño, aunque no parecen guaruras por la vestimenta casual, es evidente que todos se dan cuenta. Entonces recuerdo que Derek tiene razón, no puedo tener a los guaruras detrás de mí, como Kerstin tampoco podía.

Honestamente no me sentía incomoda con ellos detrás de nosotros, pero ahora me siento un poco más vigilada que protegida.

— ¡Hey Amber! – dice Romina desde su oficina, agito la mano para saludarla y ella camina hacia mí, Ryan se pone de por medio y ella sonríe con malicia.

— Está bien. – comento.

— Vaya, tu novio tiene mucho control.

— Mi esposo. – corrijo y ella sonríe.

— Claro, tu esposo.

— Y no es control es seguridad, podría jurar que alguien me espía. – comento, su postura desafiante se desmorona en un segundo y parece nerviosa.

— Pueden ser solo tu imaginación. – comenta y asiento.

— Quizá. – sonrió y ella también lo hace.

ENTRE AMIGOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora