Amigos

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— Amber, está reaccionando, Amber ¡Enfermera! – escucho el eco de los gritos de mi padre, apenas tengo fuerza para levantar los parpados. – Amber. – presiono los ojos con fuerza, al tratar de abrirlos, pero una luz blanca me ciega por un momento.

— Amber.

— Hola Amber, soy la doctora Leonard.

— ¿Dónde estoy? – pregunto confundida.

— Estas en el hospital, pero tranquila, estas mejor. – explica una voz femenina. – Voy a hacerte una rápida examinación. – abre mis parpados y los alumbra con una luz, parece que duda en algo y luego asiente, me obliga a parpadear al igual que la luz y luego pone su estetoscopio en mi pecho.

— ¿Qué me paso? – pregunto, no consigo realizar una conexión para estar aquí.

— En cuanto estés mejor vendremos a platicar contigo. – responde la doctora. – Acompáñenme, por favor. – pide a Derek y a mi padre, los puedo ver a través del cristal, cierro los ojos ya que todo me da vueltas y siento que quiero volver el estómago.

Siento un cansancio inmenso y cada vez que parpadeo me siento más y más débil, por lo que me dispongo a dormir.

La voz de mi papa y el eco del sonido que producen las maquinas me despierta nuevamente.

— Oh Amber. – dice.

— No sé qué paso. – susurro.

— Tranquila, lo importante es que estas bien. – dice, presiona mi mano y permanezco con los ojos cerrados.

— ¿Estamos solos? – pregunto con los ojos cerrados.

— No. – responde Derek.

— Preferiría que no estés aquí. – susurro.

— Amber...

— Por favor muchacho, es lo que querías escuchar para no estar aquí, ya lo escuchaste.

— Pero me importa cómo se encuentra Amber. – comenta.

— Lo sé. – responde mi padre. – Pero no es un buen momento para que estés aquí, además ella no es tu responsabilidad, cuando lo fue no la cuidaste...

— Papá. – lo interrumpo y trato de abrir los ojos.

— Por favor, no quiero meter en problemas el proyecto de Maggie.

— Ella fue quien me hablo. – responde.

— No lo entiendes, no pueden relacionarnos... eso significaría mi baja en la participación del proyecto. – comento.

— ¿Es en serio que eso es lo que te preocupa? – pregunta con un tono de indignación.

— Por favor.

— Amber, no puedo creer que sea más importante un proyecto que él que yo esté aquí.

— Es que no hay sentido de que estés aquí. – respondo.

— Nadie tiene que saber que...

— Lo saben, ahora por favor retírate. – comento.

— Amber, por favor...

— Bueno entonces salte de la habitación, quiero hablar con mi padre... a solas. – respondo.

— Bien. – dice, abro un poco los ojos, miro a mi papá, sonrió mientras él toma mi mano y la presiona brindándome de esa manera todo su amor y apoyo.

ENTRE AMIGOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora