Me quedo paralizada frente a ella, deseando que Derek vuelva por cualquier motivo.
— He de darte las gracias, porque lo has vuelto más sencillo. – comenta.
— ¿No te cansas de jugar? – pregunto y sonríe.
— Ah decir verdad no, me gusta mucho jugar, pero ya me canse de tener que esperar, ahora ven. – dice, me muestra una silla y la señala. – Siéntate. – ordena.
— ¿Qué estás haciendo?
— Obedece – dice mientras activa el gatillo. – Te voy a decir un secreto. – comenta, la miro y sin más me golpea en la cabeza dejándome por completo aturdida.
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Romina
— Bueno al menos me ahorro el trabajo de traerla aquí.
Tomo las esposas y ato sus manos, con otras ato sus tobillos, con una cuerda hago lo mismo aunque ahora están unidas por ese lazo, tomo la cinta porque en algún momento será necesaria.
Pobre Amber, realmente no era contra ti, pero te volviste un obstáculo más fuerte y tengo que deshacerme de ti.
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Amber
Abro los ojos lentamente, la miro sentada frente a mí encima de la mesa, me miro atada en la silla y mi cabeza me duele horrores.
— A decir verdad, mi intención era ser el motivo por el cual perdieras todo por lo que has luchado, por tu familia, trabajo, tus logros...
— ¿Por qué? – pregunto confundida.
— Realmente no es contra ti quiero que lo sepas, pero es la ocasión perfecta para volverme indispensable.
— Nadie es indispensable.
— Eso ya lo veremos. – menea el arma y toma un trago de lo que parece whisky. – Daina fue tan estúpida que no solo perdió su posgrado, perdió su salud mental. – comenta, la miro confundida y ella sonríe.
— ¿De qué estás hablando?
— Aquí viene mi pequeño secreto. – se acerca a mí y dice: – Yo planee todo. – confiesa, me quedo confundida y sorprendida al mismo tiempo, mi mente viaja a mil por hora para mostrarme todos los recuerdos vividos. – Daina tiene tan baja autoestima, es tan débil mentalmente que la culpa la comía viva, comencé a llenar su cabeza con ideas que me convinieran a mí, eras esa mala amiga que hablaba mal de ella conmigo, eras esa mujer que se creía superior a cualquiera y no tenías miedo a demostrarlo, eras esa mujer brillante que siempre la iba a opacar porque ella no era más que tu sombra, básicamente eras todo, lo que Daina merecía ser.
— No puede ser...– susurro.
— Pero Daina evidentemente después de culparte sintió aún más culpa, ella quería abandonar el plan, pero yo no estaba dispuesta a perder, no otra vez, Joseph debía desaparecer o perderlo todo.
— Por eso lo atacaste cuando venimos a Columbia.
— Es correcto, pero Joseph parece tener súper poderes, ¿Sabes porque Joseph estuvo a punto de contar todo? Porque le dije que tú lo harías primero, que habías acordado con el juez decir la verdad a cambio de que solo él perdiera el caso, pero nuevamente no contaba con que ustedes continuarían viéndose y mucho menos que él confiara tanto en ti.
— ¿Y porque yo?
— Porque eres la debilidad de Joseph. – responde.
— Si Joseph no te tiene a ti, no es nadie, es como si tú no tienes a tu maravillosa familia no eres nada. Aunque tu esposo es un poco estúpido, debiste creer cuando te dijo que no había pasado nada, sé de muy buena fuente que al menos no sucedió cuando ya estaba contigo.
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ENTRE AMIGOS
RomanceTercera parte de "El placer de la tentación" La vida le ha sonreído a Amber una vez más. Pero quizá la aparición de algunas personas del pasado lleguen a romper esa estabilidad que tanto ha deseado. Algo es seguro, después de múltiples encuentros Am...
