Confía en mí

561 53 24
                                        


Han pasado varios días en los que Wallace viene a verme, continua enseñándome fotografías de mi infancia y contándome algunas historias, Joseph por otra parte prefiere que vaya al psicólogo quizá con hipnosis recuerde más rápido lo que ha pasado, Derek también se hace presente enviándome tulipanes, mis favoritos.

Espero que sepas que en el código de colores
el rosa significa amor sincero.
Es lo que siento por ti.

Te amo

Derek.

PD: Recuérdame

— ¿Otra flor? – pregunta Joseph, asiento sonriente mientras luego su aroma. – Te dije que era un gran tipo.

— ¿Crees que me engaño? – pregunto.

— La verdad no lo sé, no puedo poner las manos al fuego por él, pero supongo que también merece la oportunidad de explicarte.

— Pero no lo entiendo ¿Por qué me pidió el divorcio?

— Considero que sus problemas maritales deberían resolverlos ustedes, pero si quieres escuchar mi versión de ver las cosas, es por nuestra cercanía, cuando llegaste conmigo llorando sentí mucho coraje porque te quiero y quiero verte feliz.

— Aun no entiendo el divorcio.

— La hemos pasado muy bien en la cama los tres, solo no sabemos su perspectiva de todo esto. Puedo creer que está enamorado de ti y no quiere compartirte, a pesar de que esto fue un acuerdo entre amigos.

— A veces me asombra pensar que hemos hecho todo esto, puedo sentir un poco de pena.

— Nena, el sexo es un tabú, debes liberarte de ello. Desde que te conocí sabía que vivías tu sexualidad libremente, disfrutar del placer que puede brindarnos el cuerpo es la mejor sensación del mundo.

— Entonces ¿Qué crees que debería hacer? – pregunto.

— Supongo que darle una oportunidad, es lo único que pide. – se encoge de hombros y veo nuevamente el tulipán.

En ocasiones siento que quiero volver a verlo y sentirlo cerca como aquella vez cuando volvimos del hospital, pero también recuerdo la sensación de traición al escuchar lo del divorcio, ese sentimiento de vacío y opresión en el pecho no puedo evitarlo.

Pasamos la tarde platicando, recordando algunas cosas, me ha reír con muchas de las anécdotas, a pesar de hablar de temas sexuales podemos sonreír por la experiencia. Aunque los relatos desde su perspectiva me hacen recordar algunas cosas, otras parecen simplemente borradas por completo. Puedo sentir como una laguna mental en la que solo encuentro pedazos de lo que ha sido mi vida.

He decidido asistir al psicólogo con el objetivo de acelerar el proceso de recordar, aunque no sé qué tan bueno sea eso, la primera sesión es algo rápido o al menos así lo veo pero en realidad ha durado una hora. Cuando comencé a platicar lo que me había pasado y de las pequeñas cosas que recuerdo me hace comprender que podemos recupera cierta información o asociarla con algo más, su trabajo conmigo será recuperar mis recuerdos sin alterar mi presente. Platicar con alguien profesional me ha hecho bien por ahora.

Al volver al departamento me siento un poco más animada, ya puedo caminar por mi sola aunque aún me duele un poco apoyar mi pie. Joseph prepara la comida y por un momento me siento consentida. Alguien toca la puerta y ambos volteamos en su dirección.

— Yo voy. – digo, camino hasta ahí encontrándome con un repartidor al abrir la puerta.

— Buenas tardes. – me saluda, supongo que comienza a acostumbrarse.

ENTRE AMIGOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora