... 10 horas antes del inicio de la operación "Protect Osamu-Restrict Terushima" ...
Si había un asunto pendiente que Osamu y Terushima tuviesen, era cobrar cada beso y caricia que pensaron, soñaron y anhelaron.
A la orilla de la cama, con las con las piernas a cada lado de su regazo, se servía de sus labios. Sediento de ellos, gustoso de perder el oxígeno a cambio de esa sensación. Habían perdido la cuenta de los besos entre los milisegundos en que apenas se separaban uno del otro.
Sus manos hasta ahora estacionadas en la forma de la cintura de Osamu empezaron a ascender. Sintió levemente sus uñas clavándose en su nuca cuando levantó la tela de la camiseta con las caricias. Sus pulgares juguetearon con el tacto por toda su espina dorsal.
Los labios palpitantes como si fuese el tempo de una canción en la metódica estimulación de la piel cual pulido instrumento hasta sentir su columna arquearse en escalofríos.
Osamu se fue haciendo hacia atrás, llevándo a Terushima, terco en no querer alejarse, a doblar el cuerpo sobre él para seguirlo sosteniendo y no dejarle caer de espaldas.
Sus labios se separaron tras un jadeo ahogado. Terushima admiró en silencio el rostro rojo y los labios húmedos y rojos de su novio, mientras este se reponía respirando profundamente.
-Si era cierto eso de que me ibas a besar hasta que me quedara sin aire, ¿no? -dijo con la respiración entrecortada.
-Soy un hombre de palabra -dijo con fanfarronería- ¿Te cansaste ya?
-Me subestimas -abrió la boca sacándole la lengua- Ah...
-Vaya que eres directo con lo que quieres -rió. Lo jaló de vuelta a su cuerpo y el impulso lo hizo caer de espaldas a la cama, aprovechandose para entrar en su cavidad bucal.
Si pudiese gritar cuanto extraño la sensación de sentir la calidez de su boca, a la vez disfrutaba de enrredarle los dedos en los cabellos para tener su boca presionada contra la suya con más fuerza, lo haría.
Quería devorarlo, estaba ansioso. Todos aquellos meses sin su compañía pensaba descombrárselos y Osamu tampoco era ningún inocente, haciendo salvajadas con su lengua presionándose contra el piercing y atrapándolo ligeramente con sus labios.
Le estaba ganando y poniéndosela difícil, aprovechándose que estaba sobre él, así que hizo trampa pidiendo pausa. Soltó una risa antes de separarse, se relamió los labios y limpió con su pulgar la saliva que sobresalía de las comisuras de su novio. Se abrazó a él para seguirlo teniendo cerca.
-Oye, me estuve preguntando esto: Ya que tanto te gustan mis piercings ¿por qué no te dejas convencer por tu novio mala influencia de hacerte uno?
-Me gustaría, pero mi escuela no los permite.
-Eh...pero si pudieras, ¿Dónde te lo pondrías?
-Hum... En la ceja o el labio creo que me gustaría.
-E-boy... -canturreó.
Le miró con el ceño levemente fruncido y los labios apretados, antes de darle un golpe en la frente con los dedos.
-¿Que tal un piercing en la oreja? Uno sencillo que podrías quitarte y ponerte. Tengo una perforadora sin usar en el cajón por si me dan ganas de hacerme otra perforación. Te quedaría tan lindo.
Se mantuvo en silencio por unos segundos, considerándolo.
- Sí, hagámoslo -Dijo sin vacilar.
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CAJA DE SORPRESAS - TeruSamu. Haikyuu!!
FanfictionUna vez empezaron a conocerse, tanto Terushima como Osamu empezaron a descubrir cosas uno del otro, así como de ellos mismos que ni siquiera sabían. -El otro día me estaba preguntando, Terushima... ¿A qué se supone que estamos jugando? -¿Estamos ju...
