Tonterias

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—Afortunadamente la navaja no estaba muy profunda y no alcanzo a perforar un órgano, pero perdió mucha sangre fue por eso que se desmayo, Enric ya está estable pero lo tendremos en observación.—habla el doctor.

—¿Podemos pasar a verlo?—preguntamos Amelia y yo.

—Aun no despierta pero en cuanto despierte les aremos saber, con permiso.

—Gracias—dice Jorge.

Todos regresamos a nuestros lugares.

—Gracias a dios está mejor—dice Amelia.

Jorge y Sofía asienten.

Scarlett se sienta junto a mi.

—¿Mejor?—pregunta.

Asiento.

—Si gracias—sonrío.

—¿Quieres ir a dormir un poco?

Niego.

—Quiero pasar a verlo.

>>Si quieres puedes irte.

—No, me quedo contigo.

Recargo mi cabeza en su hombro y siento mis ojos cerrarse poco a poco.

—Alice..

>>Alice.

Abro los ojos sintiendo muy adolorido todo mi cuerpo.

—¿Qué pasa?

—Enric ya despertó quieres pasar a verlo.—me dice Amelia.

Asiento levantándome.

—Si ¿Pero usted ya pasó?

—Ya linda acabo de salir, me preguntó por ti.

>>Pasa, es por ese pasillo en la habitación 23.

—Gracias.—digo y comienzo a caminar, siento que duelen mis rodillas al doblarlas pero me siento más feliz porque Enric ya ah despertado.

Camino por el pasillo hasta llegar a la habitación que me dijo Amelia.

Tocó la puerta dos veces.

—Adelante—escucho la voz de Enric.

Abro la puerta y lo veo acostado en la camilla conectado a varios aparatos. Se ve un poco pálido y con pequeñas ojeras.

Pero aún así, sigue viéndose guapísimo.

>>¿Cómo estás?¿Cómo te sientes?—pregunta.

Me río y me acerco a su lado.

—La que debería pregunta eso, soy yo.

Sonríe sin despegar los labios.

>>Estoy bien, gracias a ti.

>>¿Tú cómo te sientes?

—Bien.

—Gracias por salvarme.—digo tomando su mano.

—¿Por qué te saliste? Viste toda la calle sola y aún así no te importo, todo por celarme.—dice serio—¡¿No podías esperar a que saliera yo también?!

—¡Y ver cómo te comías a Esmeralda!

—Joder Alice que importa si me bese con Esmeralda.

—¡A mi si me importa porque me gustas!

—¡No digas tonterías!

—No son tonterías, escucha Enric, no voy esconderlo más.

>>Te quiero, me enamore de ti, y antes de que digas algo, se que tú dejaste las cosas claras al principio pero no lo sé… no pensé enamorarme de ti como lo estoy haciendo.

Niega, está apunto de responder pero abren la puerta.

—¿Cómo estás?—dice Sofía acercándose a nosotros y Enric de inmediato aparta su mano de la mía.

—Bien—le sonríe.

—Estaba muy preocupada.—le da un beso el la frente.

—Ya estoy bien Sofi—dice cariñoso.

>>Supongo que ya conoces a Alice.

—Ya—Sofía me sonríe.—No se ah alejado en ningún momento aunque también estuviera herida.

Enric me ve y frunce el ceño.

—Dijiste que estabas bien.

—Lo estoy, solo son unos pequeños raspones.—respondo sonriendo sin despegar los labios.—Nada comparado a lo tuyo.

Asiente sin despegar la mirada.

—Ve a descansar—escucho su tono de voz mandón.

—No, necesito saber que vas a estar bien y quiero estar contigo.

—No seas terca, ve a descansar.

Bien se que si le sigo diciendo que no el va a seguir insistiendo.

—Esta bien—volteo con Sofía—cualquier cosa me avisan.—ella asiente.

>>Descansa—le digo a Enric.

Salgo de la habitación y me siento feliz porque está bien, me asusté mucho cuando lo vi sangrar y con sus ojos cerrándose, creí que nunca volvería a ver esos ojos llenos de pasión.

Scarlett y yo nos despedimos de Egan y los padres de Enric y pedimos un taxi en dirección a su casa. Ni si quiera avise a mis padres nada y son las 4:20 a.m. espero y no me regañen.

Llegamos a casa de Scarlett y subimos a su cuarto, me meto a la ducha cuando salgo, está una pijama en la cama y Scarlett está sentada.

—¿Enric y tú tienen algo aparte del sexo?—pregunta.

—¿Por qué?

—Alice, el te cuido y si solo fuera sexo te hubiera dejado salir del antro sin ir a buscarte.

—No lo sé—suspiro—yo lo quiero, a mi si me gusta pero no sé si el sienta lo mismo por mi.

—Bien te dejo para que te cambies.—sonríe.

Asiento y sale del cuarto, comienzo a cambiarme, después desenredo mi cabello y al poco rato vuelve Scarlett.

Nos acostamos en su cama y de inmediato caigo en un sueño profundo con pequeñas pesadillas recordando como me tocó el hombre y como apuñaló a Enric.

Despierto y me voy a mi casa, llegó y está mamá desayunando.

—Hola, estaba con Scarlett, olvide avisar—sonrió.

—No se te puede hacer costumbre Alice aún sigues viviendo bajo este techo y tienes que respetar las reglas.

Asiento.

—Mamá tengo que ir al hospital un amigo tuvo un accidente y quiero ir a verlo.

—Esta bien pero no llegues tarde Alice.

—Tu no te preocupes—sonrió.

No pienso platicarles a mis padres lo que pasó, se que si les cuento no me dejarán salir como lo han hecho.

Voy a mi cuarto me cambio.

Sin compromiso (Libro I) TerminadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora