Naomi se hallaba sentada en el sofá, Ochaco y Shoto frente a ella. Los rostros de ambos adultos estaban serios, la chica de brazos cruzados y el muchacho con sus dedos entrelazados, apoyando sus codos en los apoyabrazos del sillón.
En la mesita de café, había al menos tres hojas, y la adolescente miraba cada una con culpa y vergüenza.
—Explica todo esto. Ahora —indicó la castaña.
—Perdón —murmuró—. P-pero es que... Mira, tía 'Chaco, no es lo que parece. La profesora exageró en ese reporte, n-no fue así-
—Naomi —interrumpió el hombre, mirándola seriamente—. Lo mejor es que no le des vueltas al asunto y expliques qué significa ese reporte.
La chica pelirroja pareció titubear un momento. Ochaco suspiró pesadamente, llevando sus manos a su rostro.
—Escucha, enana —comenzó, tratando de mantener la calma—. Lo que tu profesora escribió aquí es grave. Robar un trabajo de uno de tus compañeros y hacerlo pasar como tuyo, es que... —cerró sus ojos, contando hasta diez—. ¿En qué pensabas? ¡¿Por qué mierda no hiciste tú tu trabajo, niña?!
Uraraka sintió la mano de su prometido sobre la de ella, como si tratara de calmarla de esa forma.
—Y ni hablar de tus notas, Naomi. Estás a nada de reprobar, otra vez. ¿Eso es lo que quieres? ¿Tener que volver a cambiarte de escuela porque no querrán readmitirte?
La menor se mantenía cabizbaja, en silencio.
Cuando Ochaco preguntó la noche anterior si se toparía con alguna sorpresa, no esperaba que fuera verdad. Sabía que Naomi estaba teniendo unos problemas con algunas materias, pero no creyó que con todas. Y mucho menos pensó que, en su desesperación, Naomi haría algo como robar un importante trabajo y hacerlo pasar como suyo. Decir que estaba decepcionada era poco.
Al notar el silencio entre ambas chicas, Shoto vio que era su turno.
—Tienes claro que estás castigada, ¿cierto? —comenzó. La chica alzó su vista al mayor de inmediato—-. Olvida las salidas con tus amigas, le pasarás cada detalle de tus asignaciones a tu tía y vete despidiendo de ese concierto al que ibas a ir la próxima semana.
—¡¿Qué?! ¡Oigan, eso no-!
—No podemos premiarte, Naomi. Mucho menos después de esto —Ochaco apuntó al reporte que la maestra de la adolescente le había dado.
Naomi empuñó sus manos con rabia. Sabía que los adultos tenían razón al estar molestos, pero ella sentía que estaban exagerando.
—No es justo. ¡Yo no hice eso sola!
—No me interesa quien más hizo esto, enana. Solo me interesas tú —volvió a suspirar—. Es que, no entiendo porqué hiciste algo como eso, estoy segura de que tus padres no-
Se detuvo de inmediato cuando ante la mención de la palabra Naomi se colocó abruptamente de pie.
—¿Mis padres qué? ¡Dilo, Ochaco! ¿Qué no me criaron así? —la castaña notó como las lágrimas comenzaban a salir—. Pero no lo sabríamos, ¿verdad? ¡Están muertos!
—Naomi, no-
—¡Y tú no te metas, Todoroki! —atacó al prometido de su tía—. Eres solo un patético intento de "figura paterna", igual que Ochaco. ¡Ni siquiera eres de mi familia! ¡Ustedes no son mis padres! ¡Y no lo serán, nunca!
Salió corriendo hacia su cuarto, gritando frustrada al recordar que no tenía puerta. Sin embargo, ni Ochaco ni Shoto la siguieron porque sabían que algo así podía pasar.
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Bajo Los Focos
FanfictionPara Ochaco Uraraka, una joven maquilladora de un canal de televisión balancear una familia, un trabajo y su vida personal era algo que creía que comenzaba a dominar de a poco... ...Pero no contaba con que la promesa actoral, Katsuki Bakugo, llegara...
