Daniel
4:50 pm
He caminado por estos mismos pasillos todos los días desde hace 4 años y nunca me había sentido de esta forma. Tal vez así se sienten mis pacientes cada vez que vienen a verme, tal vez por eso siempre tienen esa cara de incertidumbre. Este sentimiento no es nada agradable y espero que pase pronto.
Me encuentro dos pisos por debajo de mi consultorio y estoy a punto de llegar al de la Dra. Spencer. La verdad es que no la conozco pero he escuchado cosas muy buenas sobre ella y la he visto pasar por ahí algunas veces. Ruth la recomendó y confío plenamente en ella, es solo que no estoy seguro de cómo va a salir esto. Tienes que tener un poco más de coraje, Hale.
-Buenos días Dr. Hale-. Dice su asistente mirándome fijamente-. La doctora lo entenderá en un momento.
-Sí, gracias.
-Es la primera vez que lo veo por aquí.
-Mi consultorio esta dos pisos arriba, no suelo pasar por aquí.
-Sería bueno que pasara por aquí más seguido.
-Pues parece que ahora lo haré.
-Qué bueno, nos veremos mucho.
No sé cómo eso puede ser bueno para mí. Ni siquiera la conozco.
-Supongo.
Respondo porque quedarme callado sería algo rudo.
-Me llamo Lucía.
-Mucho gusto Lucía.
-El gusto es todo mío-. Sonríe y me mira a través de sus pestañas- ¿Te puedo llamar Daniel?
-Claro.
-Escuche que trabajas con niños.
-Así es.
-Qué lindo que ayudes a los pequeños.
-Es un trabajo importante.
-Si no te molesta que te lo diga, creo que te ves realmente bien hoy. El azul es tu color.
-¿Tú crees?
-Es sexy.
Esto ya se puso raro... ¿Dónde está la doctora?
-Se ve bien.
- Si, te ves muy bien.
¿Es esto lo que las mujeres sienten todo el tiempo? Que incómodo. Por fin la puerta se abre y aparece la doctora.
-Buenos días Daniel, pasa por favor.
El contraste entre este consultorio y el mío es increíble. Trabajar con niños es definitivamente otro mundo.
-Toma asiento por favor-. Me dice la doctora.
Nos sentamos en una sala color café, toma su Tablet y acomoda su reloj. Es la primera vez que estoy del otro lado, es un poco raro si soy honesto.
-Soy la Dra. Savannah Spencer, vamos a trabajar juntos y espero ser de ayuda.
-Estoy seguro de que así será, me da gusto conocerla.
-Ah, háblame de tú, después de todo somos colegas Daniel. No te molesta que te llame por tu nombre ¿verdad?
-No, está bien.
-Bien, entonces como decía, ya sabes cómo funciona esto ¿Prefieres que te explique o continuamos?
-No es necesario, continuemos.
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El Recetario del Amor
Storie d'Amore"Él está de pie frente a mí, una de sus manos está apoyada en la pared a lado de mi cabeza y la otra en mi cintura, sus ojos no dejan los míos ni por un segundo y casi puedo sentir su aliento acariciando mi piel. Es como si temiera que escape de él...
