Al fin llegó el viernes, la semana fue agotadora, me da felicidad pensar que falta muy poco para las vacaciones, lo único que se podría resaltar es que Nick después de un largo tiempo regreso a la escuela, no está muy bien que digamos, tenía toda la cara hinchada y cubiertas por vendas, según me había contado Admes, le rompió el tabique y necesito una cirugía de reconstrucción, se sentía un poco mal por el daño que le había causado pero también dijo que no se arrepentía. Me generaba un sentimiento de felicidad volver a tener una amistad tan linda con ese tonto, me había jurado a mi misma que no volvería a caer en la bondad de Evenson, pero después de analizar todo, decidí ablandarme y está vez siento que realmente cambio.
Me estoy dirigiendo hacia la escuela, me está llevando mi mamá , acabo de salir del hospital después de hacerme un chequeo completo, me estresa saber que perdí la primer clase del día,pero bueno no me quedaba otra.
Me baje el auto corriendo y entre a la escuela, el pasillo está repleto, todo el mundo volteó y me miró, sinceramente me preocupo el pensar si tenía algo en la cara, tampoco que yo fuera alguien desconocida, entre la multitud salió Admes y camino por el pasillo directo hacia mí, me extraña tener este pensamiento, pero Evenson parece modelo, da pasos firmes mientras todos lo miran.
-Qué pasó Emily?, Cómo estás?, vos nunca llegas tarde- me dijo con preocupación mientras me tomaba de los hombros.
Antes de que pudiera contestarle me interrumpió Emma que llego corriendo junto a Chelsea, empujó a Admes y claramente no se movió, con una mirada de odio lo volvió a intentar y Admes respondió como la primera vez, entonces tomó el camino fácil y se paró adelante de él.
-Emily que te paso?, tu novio estaba por entrar en un estado de desesperación-
-Primero no es mi novio- le dije con enojo -Y segundo fui al médico-
-Qué te paso?- me preguntó Admes todavía con un tono de preocupación.
-No me pasó nada- le respondí riendo -Simplemente me fui hacer un chequeo general-
Sonó el timbre que indica el comienzo de una nueva clase, el pasillo volvió a estallar en murmullos. Con mis amigos empezamos a caminar hacia la siguiente clase, en el camino Admes me dijo:
-Emily hoy es la final del football, vamos a competir contra uno de los mejores equipos, si ganamos somos los campeones estatales, vas a estar aquí?- me preguntó antes de entrar al aula.
-No me lo perdería por nada- le respondí sonriendo.
-Y nosotras también vamos a estar ahí- le dijo Chelsea -Emma tiene que ir a ver al novio y hay que evitar que ocasione una catástrofe-.
Acabo de terminar de ducharme, hace un rato llegué a mi casa después de una caminata con George.
Baje a la cocina para avisarles a mis padres que me iba, pero resultó que yo no era la única que iba a asistir al partido, aparentemente es un juego muy importante.
Hace un rato comenzó el juego y vamos perdiendo, falta muy poco para que termine y la verdad se me está haciendo aburrido, Emma ya hace un rato que se durmió y a Chels no le falta mucho para terminar igual, al lado mío se encuentra el señor Evenson, jamás lo vi tan emocionado, según me había explicado Admes es el halfback y su número es el 21.
Durante el tiempo libre las porristas dirigidas por Jakelin (que estuvo todo el partido alentando a mi amigo), hicieron su show de medio tiempo, no baila mal pero la coreo me pareció aburrida.
En este momento los equipos se están poniendo en esa posiciones rara que usan para comenzar la partida, la verdad no entiendo nada, el balón se puso en juego y Admes empezó a correr, va por mitad de cancha y le pasaron la pelota, esta corriendo como si no hubiese un mañana, la gente empezó a alentar a Admes, él sigue corriendo, no hay nada ni nadie que lo pueda detener. Pasó la línea blanca y la gente empezó a gritar de emoción, el señor Evenson me miró y me dijo -GANÓ LOGRÓ HACER UN TOUCHDOWN-
Admes miro a las gradas y me señaló, con la mano me hacia un gesto para que bajara. Al principio me negué pero por la insistencia de él y de mi amiga que hace un rato despertó a causa de los gritos bajé.
-Este partido fue para ti Miss mandona- me dijo mi amigo mientras lo abrasaba, tenía toda la cara sucia y sudorosa.
-Exagerado- le respondí mientras caminábamos hacia las gradas. A mitad de campo se paró en seco
-Quiero que tengas esto Emily- me dijo sacándose el casco y colocándomelo en la cabeza.
-Hay eres una ternura te queda gigante- agregó riendo. En ese momento llegó Noah.
-Siéntete afortunada Emily, ningún jugador en su sano juicio regalaría su casco y menos Admes, debes ser muy especial para él-
-Si mejor vete Noah, arruinas el momento- le digo Evenson riendo.
María se acercó a nosotros con lágrimas en los ojos y nos dijo -Quiero una foto de ustedes dos, esto son los momentos que tienen que quedar plasmados y ni el tiempo ni el espacio tiene que ser capas de borrarlos-
Hoy es sábado, estoy con Chels y Emma acomodando la casa para su cumpleaños, los padre de Emma habían viajado a Orlando por problemas laborales, los dos son médicos.
La casa ya estaba lista, con Chels nos encargamos de tirar todo el alcohol que encontramos mientras Emma se bañaba.
Cuando salió nos dijo.
-Chicas nos vamos a vestir a juego, vamos a ser las tres mosqueteras, y no me van a decir que no, porque hoy es mi día-
-Me preocupa esta idea, pero se que no me queda otra, que queres que nos pongamos?-
Mi querida amiga nos hizo poner unos shorts muy cortos con un top negro, unas botas y un sombrero vaquero rosa.
-Emma sabes que no me gusta esta ropa-
-Lo sé, pero te queda linda- me respondió mientras se maquillaba.
La fiesta fue normal considerando quien la hizo, asistieron muchas más personas de las que pensé. A las doce ya estaba aburrida y Emma muy entretenida.Para que no notaran mi ausencia, me excuse diciéndole que no me sentía muy bien.
Me estoy dirigiendo hacia la puerta, lista para irme, pero una mano, tomo mi brazo y me detuvo.
-Ya te vas Miss mandona?-
-Si- le respondí mientras me ponía el saco.
-Yo te llevo- me dijo Admes, mientras se despedía de sus amigos.
Cuando llegue a mi casa, antes de bajarme del auto, Admes me entregó un paquete.
-Esto es para ti-
-Qué es?- le pregunté con emoción.
-No se ábrelo- me respondió con una sonrisa.
En el paquete había dos pulseras una blanca y otra negra, con el símbolo del infinito.
-Ya sé que por unos cuantos años nos odiamos mutuamente, pero ahora que volvimos a construir esta amistad, no quiero que se arruine como la última vez. Por eso quiero que tengamos estas pulseras, cada vez que veamos nuestras muñecas vamos a ver el símbolo que nos representa, claramente el infinito no tiene fin y nuestra amistad va a ser igual-
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Literalmente Juntos
Novela JuvenilEmily Relish, una chica normal, inteligente, soltera y despreocupada cursando su primer año de preparatoria. Por culpa de un proyecto, Emily va a tener que convivir con su odioso compañero Admes Evenson, y un viaje desatara sentimientos al respecto...
