Admes Evenson...
El huracán dejó mucha destrucción en Miami, después de un largo tiempo llegó mi sentencia por haberle destrozado la cara a Nick, tengo que hacer trabajo comunitario yendo a los centros de evacuados.
Ya pasó una semana desde el evento y hoy es mí último día del trabajo.
Cuando entré al refugio, mi mirada cayó sobre una bella chica hablando con unas niñas y entregándoles unas tazas de té, sin dudarlo dos veces me acerqué a ella para platicar.
-A que se debe que una dama como usted esté aquí?- le pregunté con una sonrisa.
-Hola Ojitos- me respondió Emily dirigiéndose a la cocina.
-¿Qué haces aquí?- le pregunté con curiosidad.
-Mi madre está dirigiendo este refugio y vine a ayudarla- me respondió entregándome una bandeja con tazas -Pero ahora no es momento de hablar, vamos a trabajar-
-Como usted diga Miss mandona- le respondí dirigiéndome a cumplir con mi deber.
Ya es la tarde, no he hablado con Emily desde que llegué aquí por la mañana, pero eso no quita que haya estado observando cada sonrisa que le regala a las personas, me tiene completamente loco.
Repentinamente Cath se acercó a mí, ella es como una tía, ha estado conmigo desde que tengo memoria.
-Ya puedes irte Admes y por favor si no es de mucha molestia lleva a Emily hasta casa, su padre está reparando los daños que dejó el árbol y no puede pasar a recogerla-
-No hay problema- le respondí despidiéndome de ella.
-Ya es hora de irnos Miss mandona-
-Ya?, cómo se pasó el tiempo- me respondió tomando su bolso.
En el auto fuimos charlando sobre la escuela y el football, pero hay un tema que quiero hablar con ella y me da miedo, pero la duda me mata, repentinamente dije.
-Emily sabes algo del contrato de tu padre, ¿te dijo cuál va a firmar?-
-Casi no hablamos de eso, pero cuando le pregunté me explico que el contrato de Denver es muy bueno y está pensando en firmarlo- me explicó con tristeza.
Acabo de dejar a Emy en su casa y me dispuse a conducir a la mía cómo si no hubiese un mañana, tengo que hablar con mi padre, de alguna manera tiene que lograr que firmen el contrato de Miami, pero primero tengo que contarle esto a mi madre porque cuando se entere directamente va a obligar a mi padre que haga algo al respecto.
-Mami tenemos que hablar- le dije entrando a la cocina.
-Qué pasa querido?- me preguntó mientras hace sus famosos alfajores de maicena.
-Hay una gran posibilidad que los Relish se muden a Denver- le dije con un suspiro.
-¿QUÉ ?- gritó mirándome con terror
-Lo que escuchaste, mamá hay que hacer algo, no se pueden ir-
-Eso ya lo sé, ven vamos a hablar con tu padre- me dijo sacándose el delantal.
La charla con mi padre no fue fácil, según él si a los padres de Emily les agrada la idea de ir a otra ciudad no deberíamos interferir en eso, estoy a punto de llegar a mi punto de colapso, si llego a colapsar va a ser con lágrimas y no quiero eso, no me gusta llorar.
-Richard Evenson, cuando yo me quería dar por vencida para volverme a mi país, Cath estuvo para mí, el motivo que yo viva aquí es gracias a ella, si no me hubiese ayudado no nos conoceríamos y ni siquiera existiría Admes, ahora los vamos a ayudar, nunca te pido nada pero anda a hablar con quién sea y hace que firmen el contrato de Miami y no pienso aceptar un NO como respuesta-
-Esta bien- le respondió mi padre parándose. -Admes acompáñame por favor- agregó saliendo de la habitación.
En el coche mi padre fue haciendo distintas llamadas, me hizo manejar a mi, a medida que pasábamos las calles me fue indicando hacia donde conducir.
Primero pasamos por su oficina y de allí nos dirigimos a la oficina de los responsables del contrato.
Me encuentro en el hall esperando, hace una hora que mi padre desapareció por la puerta de una oficina y todavía no regreso, repentinamente la puerta del elevador se abrió y de ella salió el señor Relish.
-Hola Admes, no sabía que ibas a estar aquí, le podría haber pedido a Emily que me acompañara para que no te aburras tanto- me dijo el padre de Emily.
-Mi padre me pidió que lo acompañase, por favor no le diga que vió aquí-
-Esta bien despreocúpate, ¿realmente te importa mi hija, no?- simplemente asentí, no pude decir nada y antes que me diera cuenta el señor Relish también desapareció por la misma puerta.
Espero que se pueda solucionar este problema, ahora que Emily volvió a mi vida no quiero ni la puedo imaginar sin ella, esa chica se convirtió en alguien demasiado importante para mí. Me desconozco, jamás pensé que alguien me iba a importar a este punto y lo peor es que esa persona es mi mejor amiga, por un lado me da pánico arruinar nuestra amistad, pero por el otro no sé cuánto tiempo voy a poder resistir sin decirle nada de lo que siento, con ella puedo demostrar mi lado oculto, con ella puedo ser el Admes cariñoso y sensible.
Para matar el tiempo me puse a ver las fotos que saqué en Argentina, no pude evitar sonreír al ver la foto de Emily mirando por la ventanilla del avión, decidí ponerla como fondo de pantalla, casi nunca uso el móvil cuando estoy con ella, no hay riesgo que lo descubra.
Después de un largo rato la puerta que podría definir mi felicidad o tristeza se abrió, de allí salió el padre de Emily, mi padre y otro hombre que desconozco.
-Admes firmé el contrato de Miami, nos vamos a quedar aquí- me dijo con una sonrisa el señor Relish.
-Qué bueno- anuncié con una sonrisa cuando por dentro me mata la felicidad.
Mi padre me dejó en casa y se fue a su oficina.
-¿Qué pasó?- me preguntó mi madre apenas entre.
-Los Relish se quedan aquí en Miami- anuncié abrasándola mientras ella grita de la felicidad -Lo logramos mamá-
-Menos mal, juro que sino se solucionaba nos comprábamos una casa en Denver y nos íbamos todos los meses-
-Qué bueno que no soy el único al que se le pasó esa idea por la cabeza- le dije sentándome en el sofá.
-Admes ya que estamos aquí, tengamos una charla de madre e hijo-
-¿Qué pasó ahora?, siempre tenemos charlas pero cuando dices "una charla de madre e hijo" significa que quieres hablar de algo serio-
-¿Te gusta Emily?- me preguntó sin previo aviso, así es mi madre directa, sabe cómo tomarme desprevenido.
-No tiene sentido mentirte, si lo hiciera lo sabrías, si me gusta-
-Al fin, yo sabía que este día iba a llegar estás enamorado de la mejor chica que va a existir-
-No es culpa mía que me guste, la culpa es de ella por tener todo lo que a mi me gusta-
-Y piensas decírselo?-
-No, no quiero arruinar nuestra amistad, ella es muy valiosa para mí y no la pienso perder por unos estupidos sentimientos-
-Admes tienes que animarte a demostrarle a los otros lo que sientes, porque sino va a llegar el día que Emily tenga un novio y tú te vas a quedar pensando cómo podría haber sido la vida si lo hubiese dicho lo que sentías cuando lo sentías-
-Si algún día se da la oportunidad que lo pueda decir, lo voy a hacer pero por favor no digas nada a nadie y menos a Cath-
-Comparto todo con mi mejor amiga, pero prometo guardar el secreto de mi hijo-
-Gracias mami- le respondí parándome para marcharme.
-Espera un momento Admes, lo único que te advierto desde ahora es que si algún día llegan a estar juntos, procura no romperle el corazón porque te juro que te desheredo y tú sabes que yo soy capaz-
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Literalmente Juntos
Novela JuvenilEmily Relish, una chica normal, inteligente, soltera y despreocupada cursando su primer año de preparatoria. Por culpa de un proyecto, Emily va a tener que convivir con su odioso compañero Admes Evenson, y un viaje desatara sentimientos al respecto...
