Capitulo XLIII

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Volver a la rutina escolar, fue, es y será sin duda alguna la tarea más odiosa por el simple hecho de tener que volver a despertarme temprano.

Ya estoy en la escuela, caminando por el largo pasillo lleno de casilleros y todo tipo de personas, por un lado se puede distinguir a los de primer año y por el otro a los que van a cursar su ultimo año, antes de la universidad.
Estoy dispuesta a disfrutar este año como ningún otro, porque realmente estoy a la mitad, el año que viene tendré mucha preocupación con el tema de elegir a cuál universidad aplicar, por lo tanto si no disfruto este, estoy segura que me voy a arrepentir.

Acabo de terminar de acomodar mi casillero, decidí este año poner mas fotos en la puerta, tengo algunas con Emma y Chelsea, otras de George y la selfie que nos sacamos con Evenson en el yate.
Repentinamente comenzó a sonar la campana que indica el comienzo de clase, ya me había olvidado lo feo que es correr atrás de ese sonido. Casi volando cerré la puerta de mi casillero, pero no pude comenzar a correr porque mis libros cayeron al chocarme con Admes.

-Esto parece mentira, así fue como comenzamos a hablar después de tanto tiempo- dijo alcanzándome los libros.

-Entonces para revivir el momento tengo que decirte "Fíjate por donde caminas idiota- agregué riendo.

-Despreocúpate este idiota camina atrás tuyo-

-Eres tonto- le respondí con una sonrisa comenzando a caminar hacia la clase.

-No soy tonto soy sincero, es tan raro pensar que nos odiábamos, si volvemos unos meses atrás, si me podías matar lo hacías y hoy caminas junto a mi como si no hubiésemos estado por años distanciados-

-Que ahora sea tu amiga, no significa que a veces no me sigas pareciendo un idiota- le respondí entrando a la clase, en ese instante todas las miradas cayeron sobre nosotros.

-Justo a las personas que estábamos esperando- anunció la secretaria Williams -Niños contémosle a sus compañeros cómo la pasamos en Argentina-

El "contémosle" estuvo de más, porque la secretaria fue la única que habló, se la pasó explicando lo bien que se portó Jerry.

-Y bueno, lo más espantoso de esta aventura sin dudas fue cuando se rompió el parabrisas, fue desesperante manejar con tanto frío, en conclusión fue un gusto haber podido hacer este viaje junto a mi querida Emily- anunció para concluir su relato.

-En conclusión la secretaria Williams me detesta como yo a ella- me dijo Admes saliendo de la clase.

-Odio mutuo- le respondí asombrada al ver a la loca de Suárez besándose con Nick -¿Estoy viendo bien?-

-Si no estás viendo bien, significa que los dos vemos mal- me respondió riendo -Por fin, espero que este haya sido el final de la persecución de esa chica, hace años que me acecha, me parece que los dos logramos liberarnos de nuestros admiradores-

No pude responderle a Admes, porque mi querida Emma llegó para sacarme de ahí -Lo siento Evenson pero mi amiga tiene otra vida aparte de su novio-

-Qué nos es mi novio- anuncié enfadada cuando nos alejamos de Admes.

De a poco me iba acostumbrando a volver a clases, lástima que duro sólo cinco días, porque de la nada sin aviso algo interrumpió las vidas de todos, ayer por la noche anunciaron que un fuerte huracán llamado Lorelai, amenaza a la ciudad de Miami,  el alcalde ordenó el cierre de todos los comercios, excepto los supermercados, para que los ciudadanos puedan comprar lo necesario. Nos estamos dirigiendo allí, el supermercado está repleto, logramos conseguir comida pero nada de agua.
Después de recorrer varios de estos, en un mercado más alejado logramos encontrar agua, compramos la necesaria y emprendimos camino a nuestro hogar para no salir de allí hasta que todo esto pase.

Literalmente Juntos Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora