Ninguno de aquellos dos personajes principales en esta historia tenía buen humor el día hoy, y Kuroo no era a alguien que le afectase en lo que hacia o en como trataba a los demás, a comparación de Kenma que apenas le dirigían la palabra reaccionaba mal, pero bueno, además venían a molestarle y no tenía la misma paciencia que manejaba siempre.
Aveces deseaba tener al menos un amigo que le levantase el animo o que nadie le molestase, pero eso en la vida miserable de Kozume era algo complicado.
—Tsch...—Kuroo se acercó hasta la mesa donde se encontraba Kenma mirando su movil con la tarea ya completada. La maestra le indicó debido a cierto calculo que no entendía, guiarse de los apuntes del Omega, se sentía miserable por aquello.—¿Me prestarías tus apuntes?—Preguntó en voz baja por estar en clase.
—No, pierdete.—Un enojo cruzó por la poca paciencia que le estaba quedando a Kuroo, ahora el enano este le complicaría aún más el maldito día.
—Intenta ser amable por una vez en tu vida y prestamelos ¿si?—Respondió ciertamente molestó y Kenma le dirigió una mala mirada, ¿que? ¿Solo por qué quería y cuando le apetecía le debía de prestar sus cosas? ¿Por qué debía ser amable con alguien que nunca lo era con el y en especial aquel día?
—Intenta ser inteligente una vez en tu vida y hazlo tu mismo.—Se defendió aún de peor humor.—No me molestes a mi.—
—Tu y tus comentarios de mierda. Solo prestamelos.—Vio los papeles ensima de la mesa y los tomó de un manotazo pero el menor tiro de ellos para que no se los lleve.
—¿Y tus modales? Te dije que no, educación básica.—Intentó quitarle sus apuntes sin llamar la atención de la maestra para no llevarse un regaño.—Me metería en problemas alfa inútil.—
—¿Y a ti nunca que te educaron para ser amable? Omega maleducado.—Pego un tirón más y las hojas se partieron en dos, algo obvio que iba a pasar, el rostro de Kenma se podía ver claramente que no estaba para nada contento. Sus compañeros comenzaban a voltear a ver la situación en completo silencio, mientras la maestra aún continuaba corrigiendo sus tareas.—Lo siento... No fue mi intención...—Se dio cuenta que la había cagado pero ya era demasiado tarde.
—¡No haces un demonio bien! ¡Tu maldita existencia es inservible! ¡¿no te enseñaron a no tomar cosas sin permiso?!—
—¡¿Lo siento si?! Ya me disculpe, no te esfuerzas nunca por un demonio y andas rebajando a todos todo el tiempo, ¿no te enseñaron siquiera a ser amable?—Ya llamaron la atención de todo el curso hasta de sus mayores.
—Señor Kenma y señor Kuroo.—Llamó pero ambos la ignoraron.
—¡Si me esfuerzo o no es mi problema no tiene por qué tomar cosas y romperlas! ¡¿Y que demonios sabes?!¡¿que te da derecho a ti a definir que soy o que no?!—La mujer se paró frente a ellos mientras ambos se daban cuenta de el bullicio entre sus compañeros y del enfado de su maestra. En una simple discusión se habían encerrado en una burbuja como si estuviesen ellos dos solos.
—A corrección.—Les regaño y ambos maldicieron en voz baja largandose del salón.
[...]
Y
como era de esperarse, ambos castigados limpiando el patio de la escuela, hasta dejarlo impecable, ahora sí se daba cuenta de lo sucios que eran todos los alumnos en si. Ninguno se dirigió ni una palabra, Kenma se mantenía enojado, sabía que tenía sus malas actitudes en todo el día, pero el que tomó sus cosas y las rompió fue el pelinegro. Y Kuroo lo sabia, una vez ambos terminaron después de dos horas infernales por fin formuló una palabra.
—Lo siento.—Se disculpo y el Omega volteó sorprendido sin saber que decir, no se esperaba una disculpa del alfa que nunca se rebajaba ante el.—No he tenido un buen día, y solo... Me enoje cuando no quisiste. Lo siento.—Parecía decirlo de mala gana pero al parece era completamente sincero.
—Esta bien. Y para ser sinceros no te lo quise pasar por que no los había completado. Tampoco he tenido un buen día.—trató de sonar algo amable y de no discutir más. Kuroo carcajeó y suspiro.
—Arruine más tu día, ¿debería de disculparme otra vez? Creo que casi todos los días lo hago.—molestó como siempre suele hacerlo.
—Mi abuela siempre me decía que debía mantener la humildad ante todos, solamente rebajar a la gente que me molestaba, quien buscaba faltar el respeto no merece ni un toque de humildad.—Comento guardando las cosas de limpieza para por fin irse. Era raro tratar de comentarle o sacarle conversación al alfa, pero creo que era necesario decírselo ya que pensaba que había malinterpretado las cosas.—No creo que nadie sea inferior a mi, o que yo sea superior, no creo ser mejor ni peor, creo ser una persona igual que ustedes. Normalmente las cosas que digo son solo para defenderme, no es que crea esas cosas realmente.—Kuroo apretó sus labios, si tan solo hubiera sabido eso en un comienzo y con esas palabras tal vez no hubiera llegado a odiarlo como ahora.
—quiero disculparme una vez más. Lo siento por juzgarte mal.—Bostezó y Kenma solo asintió algo raro por tener por primera vez una conversación casual con este.—¿Puedo preguntarte algo?—Asintió y el contrario prosiguió.—Aquella vez que dijiste que arruine tu vida social ¿Por qué lo dijiste?—
—Eres alguien que le cae bien a todo el mundo, alguien que todos siguen. Una vez que comenzarás a molestarme ¿qué pensabas que iba a pasar? Como tu me odias todos me odian por que te quieren. Así pasa cuando quieres mucho a alguien, o la gente que no opina igual, simplemente se aleja o decide no meterse. Aunque sinceramente no te guardo rencor, me hiciste un favor para no interactuar con esa clase de gente. Pero es molesto el hecho que me molesten, que me molestes tú es otra cosa, pero ellos son realmente irritantes, solo por que lo hace otra persona ¿quién hace eso?—no quiso decir nada y simplemente asintió.
Era algo que harían los falsos de sus compañeros, no le sorprendía, pero se sintió culpable.
—Tampoco soy lindo, ni bueno socializando, no es como si tuviera oportunidades de tener una vida social.—Suspiro ya fuera de la escuela.
—Si eres lindo.—Respondió al instante casi sin pensarlo, pero no le fue muy importante su propio comentario.
—Este... Ok, adiós.—Se ruborizo ligeramente y trató de irse lo más rápido posible, ya hablar normal se sentía incómodo de lo nuevo que era.
—¿Te llevo a casa? Como una disculpa.—
—No gracias, voy para el cementerio y prefiero ir solo.—Dijo por último y comenzó a caminar hacia el lugar recién nombrado.
En toda su vida había tenido tres personas que le demostraron quererle, su abuelo y abuela de parte de su padre, y su padre hasta los cinco años, todos muertos. El quedaba solo como siempre, pero no entendía por qué se ponía sentimental el día de hoy, si ya vivió tres años luego de la muerte de su abuela. Solo debía desearle feliz cumpleaños a su abuela. La única que lo quiso.
—Hola abuela, lo siento esta vez no traje unas bonitas flores, estan medias aplastadas por que las tenía en la mochila.—Las dejo frente a la tumba y dio un paso hacia atrás.—Feliz cumpleaños. Espero que no te sientas muy sola.—Se despidió tratando de no llorar.
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Si tanto Me Odias [Kuroken]
FanfictionSi tanto me odias intenta no besarme. Kuroken Omegaverse No sé permiten adaptaciones sin mi consentimiento Escenas +18 si no te gustan largo.
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