Ahora podía pensar con más claridad todo lo que sucedía, SeokJin acariciaba con ternura sus cabellos y era lo único que lo mantenía bien.
El día de ayer había sido un completo asco, sabía que todo estaba mal, lo vio en la mirada dolida de Jungkook.
También lo vio en el beso que Jeon y Park se dieron, la escena era tan íntima que se sintió ajeno a todo por un momento. Pero su lobo fue menos tolerante y se lanzó para separarlos.
Se odiaba por ser tan impulsivo, había lastimado tanto a las personas que quería y lo peor de todo es que seguía sin lamentarlo completamente.
Porque no le importaba ver el dolor en los ojos de su amigo, no si podía tener a Jungkook, lo supo cuando Jimin puso una mirada dolida al ver que el Alfa lo quería a él, lo único que pudo sentir en ese momento fue a su lobo regodearse. ¿Y qué decir de cuando Jeon fue tras él? Eso solo hacía que su corazón se sintiera en paz.
Le daba esperanzas de que Jungkook quizá lo había escogido a él.
Por eso esperaba ansiosamente a que el Alfa fuera, había llamado a SeokJin para avisar que iría en la tarde, pero el tiempo se le hacía eterno al ver que faltaba todavía mucho.
—¿Crees que me haya escogido? —Murmuró a Jin.
—Lo más seguro es que si ¿Viste su mirada? Quería ir tras de ti, pero creo que lo mejor fue darle su espacio.
Asintió dándole la razón, sabía que tenía que dejar que Jungkook pensara en soledad y no en la adrenalina del momento, porque el Alfa merecía explorar cada sentimiento que tenía
Porque ahora si tenía a Jeon lo quería completamente seguro de que iba a estar a su lado sin ninguna duda.
Cerró los ojos esperando dormirse, pero el timbre fue tocado y se emocionó al pensar que era Jungkook.
—Voy yo, tú intenta peinarte un poco —Gritó Jin antes de salir de la habitación.
Hizo lo pedido y comenzó a peinar sus rebeldes mechones.
Sabía que en estos momentos debería de ser un jodido desastre, pero no tenía la culpa, se la pasó llorando toda la noche y se suponía que el Alfa iría a verlo hasta la tarde, no ahora.
Escuchó unos pasos acercándose y se puso nervioso, pero al reconocer ese aroma su lobo se puso alerta.
Jimin.
—¿Puedo pasar? —Preguntó el omega al otro lado de la puerta.
Pensó en negarse, pero debía de enfrentarlo también a él.
—Adelante.
Jimin pasó al cuarto llevando puestos unos lentes de sol y luciendo magníficamente bien.
—Vengo de ver a Jungkook —Fue lo primero que dijo el omega, lo que lo hizo ponerse alerta— Ayer me pidió que rompiéramos nuestro lazo y hoy fuimos a la clínica —Soltó como si nada su amigo, lo que lo hizo pensar que nuevamente estaba cediendo tal como había hecho durante toda su vida con las cosas que quería.
—¿Enserio? —Su voz salió tan presurosa que no se dio cuenta de la felicidad con la que dijo eso.
—Si... pero no te voy a dejar el camino fácil, pedí el tiempo que se me ofrece para evitar el rompimiento —Jimin se paró con firmeza y entonces lo sintió, esa aura de guerra, que decía a gritos que no era más un niño— Voy a hacer que se enamore de mí, no te lo voy a dar.
—Es mío, él ya escogió y con dos meses no vas a poder borrar lo que yo forje con él en quince años.
Soltó un suspiro cansado y le dio la espalda al omega, quería ver el cielo, por eso agradeció que Jin tuviera una ventana en su cuarto.
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Dukalli KookV
Fiksi PenggemarLo amaba, enserio lo amaba, no podía permitir que otro omega se quedara con él. Quizá por eso cuando encontró a la pareja destinada de Jeon Jungkook, hizo lo que creyó conveniente.
