-PRIMERAS CANCIONES-
Higher power-Coldplay
—¿Por qué no hacerlo?—pregunta y yo aprieto la tapa del libro.
Odio estar nerviosa ante su presencia, sentir que no tengo control de mis piernas temblando bajo la mesa, de mi respiración o la repentina falta de aire en la habitación hace que me frustre ante sus escasas palabras.
Amas que él te ponga nerviosa, tú lo sabes, nosotros lo sabemos.
No tengo respuesta para su pregunta, o más bien si la tengo pero no es una que quiera revelar.
El pasado es eso, pasado.
Pasado pisado.
—¿Se les fundió su foco?—respondo cambiando el tema, la verdad es lo único que se me ocurre en ese momento, y una pregunta evasiva siempre ayuda, como no responde subo la mirada para verlo, sus ojos y su intensidad hacen que los segundos ya no consten más de 60 milisegundos, tiene una sonrisa en los labios mientras niega con la cabeza, ese simple gesto, ese maldito gesto que hace que quiera solo sonreír como tonta y dejar que mi grito interno ya no sea solo eso.
—No, no se nos fundió, pero me causa un poco de intriga la razón de tu pregunta—responde y yo cierro el libro para después recargarme en la mesa con ambos brazos, si lo que quiere es mi atención es lo que va a tener, él está en la misma posición, me mira con tanta intensidad que por un segundo me siento incapaz de hablar, pero respiro audiblemente para después tomar todo el valor que pueda juntar para lo que haré.
Se viene lo chido.
Me acerco y sus ojos se pasean por mi rostro, un ligero escalofrío recorre mi nuca y viaja a través de todo mi cuerpo, me inclino un poco más hasta el punto en que estamos muy cerca y lo veo a los ojos, simplemente eso hago, trato de aprovechar lo cerca que estamos para memorizar sus facciones, sus pestañas son largas y enchinadas, sus cejas pobladas y su aroma es algo que jamás hubiera creído tan relevante como lo es, desvía su mirada a mis labios por un segundo y siento como el aire no llega a mis pulmones, pero respiro mentalmente y trato de relajarme.
—Te dejaré con la intriga entonces—respondo para después tomar las llaves del cuarto que están a un lado de él y me alejo, él me mira con una pequeña sonrisa al notar que mi repentino acercamiento solo fue por eso.
Camino triunfante a la salida de la biblioteca al saber que no soy la única que es capaz de poner nervioso al otro en su presencia.
Noté la manera en que los músculos de su cuerpo se tensaron, como sus manos se empuñaron y su respiración se volvió irregular, y eso me hizo dejar de sentirme patética.
Cuando salgo de la biblioteca mis piernas comienzan a temblar pero trato de ignorar la sensación corriendo hasta mi cuarto.
La intensidad de sus ojos siempre va a ser un tema del cual voy a querer hablar, mis manos están frías y sudadas, y por un momento olvido el clima tan frío de San francisco y me quito la sudadera.
Me paro cuando estoy cerca de la residencia pero antes que de un paso más lo escucho detrás de mí, la misma carga de adrenalina me recorre la espina dorsal ante su tono de voz.
—No contestaste mi pregunta—dice y niego con la cabeza.
¿No es capaz de asumir que esta vez tuve el control de la situación?
Mi salida triunfal hubiese sido el perfecto final para tratar de dormir.
No mientas, no ibas a dormir ni de broma después de eso.
Aprieto los puños y muerdo mi labio interior para liberar tensión en mi cuerpo.
—No la quiero contestar—respondo volteándome, veo que su pecho sube y baja porque seguramente me siguió corriendo hasta aquí.
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OUTDATED
Novela Juvenil¿Quién diría que las almas rotas se encuentran para curarse entre ellas? Ella, él y un futuro incierto. Los momentos suelen ser perfectos cuando las situaciones son las indicadas. [BORRADOR EN CORRECCIÓN]
