Capítulo 24

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-MEMORIAS-
Home-Edith Whiskers

Mi mano temblorosa en la manija es lo único que veo ahora, sé que tengo que hacerlo y quiero verla, pero también sé que no me puedo derrumbar, no cuando ella nunca lo hizo cuando yo lo estaba.

Giro la manija y empujo la puerta, mi mirada en el suelo dura un segundo eterno y cuando la alzo mi respiración se para e inevitablemente mis ojos se cristalizan.

Ahí está, en la cama blanca, su mirada en el techo se desvía hacia mi y veo lo rota que se encuentra.

Pero aún así me da una sonrisa.

¿Acaso hay un ser más noble que este?.

Está llena de vendas, y también tiene un collarín, hace una mueca cuando alza su mano diciéndome que pase.

—Da-dani—murmuro con la voz entrecortada caminando hacia ella.

Oh mi Dani, se ve tan destrozada y en su rostro tiene un morado que me deja con un nudo en la garganta.

—Adelitaaa, ¿has visto a mi Ashton?—balbucea sin sentido por la anestesia.

—No.. no hables, tienes que guardar fuerzas—le digo y ella sonríe cerrando los ojos.

—Peleé con mi padre, y me atropelló un carro por su culpa... pero, yo no—dice, me ve y yo toco su mano suavemente.

—No puedo odiarlo, si fuera mudo tal vez seríamos mejores amigos—responde y ríe amargamente ignorando lo que acabo de decir.

Su voz suena tan débil, tan diferente, sin su brillo especial, y no puedo evitar dejar caer una lágrima.

—Tus hermanas están aquí—le digo y ella rápidamente deja de sonreír.

—Oh no, no pueden... verme.. así—dice negando con la cabeza.

—No te muevas Dani por favor—le pido cuando se queja.

—No quiero que lo odien—murmura.

¿Cómo es que aún cuando su padre fue la persona que más la dañó lo sigue protegiendo?, ¿Cómo puede ser tan buena?.

—Ellas están preocupadas—le digo, guarda silencio por un segundo y deja de sonreír, su rostro muestra tristeza y sus pupilas tienen un toque de agonía, como si tuviera miedo.

—Pensé que no te vería otra vez—dice lentamente.

Sus palabras son tan sinceramente crudas que muerdo mi labio para no llorar, me duele el pecho porque tenía miedo de no volver a verla también.

—Eso no va a pasar—le digo.

—Te amo tanto, tanto, tantoooo—dice sonriente, yo me río entre lágrimas y le dejo un beso en la frente mientras le susurro un "te amo también".

Aún cuando está destrozada siempre me hace reír.

Siempre.

Y yo sé por qué.

Odia ver a las personas tristes.

Por su madre.

En ese momento entran sus hermanas, sus reacciones me rompen el corazón.

Alessandra solo corre hacia Dani y se tira a lado de ella de rodillas llorando.

En cambio Ciara se queda en la puerta con una mano en la boca ahogando su llanto.

Camino hacia ella y la tomo de los hombros abrazándola.

Le ayudo a llegar hasta Dani y ambas le dicen cosas que me rompen el alma completamente.

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