Capítulo 25

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-HONESTIDAD-
Alright-supergrass

"No puedo regresar a casa"

Lo quedo viendo después de leer y no se que decir, se nota muy personal.

—¿Y bien?—pregunta, lo vuelvo a ver y se muerde su labio inferior con curiosidad.

—Está hermoso—le contesto.

No sé qué es lo que le motivó a escribir algo así.

Pero sea lo que sea, hizo que se sintiera extraño consigo mismo.

Y eso hace que me duela el pecho.

—Ahora...—empieza a decir mientras toma mi cabello y lo pone detrás de mi oreja con la mano que no sostiene mi cintura.

—Tengo otro sueño en la lista, y quiero que me ayudes a cumplirlo—continua.

Lo quedo viendo con los ojos entrecerrados y luego sonrío, mi mano acaricia su cuello y él cierra los ojos un segundo.

—¿Cuántos sueños tienes?—pregunto con curiosidad.

—Los necesarios para decir que fui feliz—responde, lo quedo viendo fijamente, y mi mirada se desvía a sus labios.

—Entonces ¿de qué se trata este?—pregunto.

—Otra canción, solo es bailarla en mi habitación con la chica de mis sueños—dice, me sonrojo un poco y le tapo los ojos con mis manos, sonríe y yo muerdo mi labio con un puchero mientras aprieto mi ceño para tranquilizarme.

—¿La chica de tus sueños?—pregunto con una risa.

—Así es y si aún no te ha quedado claro, déjame decirte que afortunadamente eres tú—responde con aire de grandeza, yo le destapo los ojos y me mira con aquel brillo especial que tiene.

—Ya veo, me siento realmente agradecida—digo mientras asiento con una sonrisa, él solo me hace cosquillas y yo comienzo a reírme.

—¡Basta!—digo y se detiene, pero antes que pueda reaccionar me carga al estilo realeza y camina hasta el centro de la habitación.

Me agarro de su cuello y cuando me baja solo empiezo a escuchar una melodía, son guitarras en un ritmo rápido.

Conozco esa canción.

Grouplove de Tongue Tied.

Sigue, y se escuchan unos gritos de fondo, rompe con la batería y él toma mi mano y mueve nuestros cuerpos, yo me río y comienzo a brincar, él se agacha ligeramente para que nuestras caras estén cerca, sus ojos, sus ojos tan oscuros tienen una mirada clara de su emoción.

Comenzamos a cantar ambos, mientras nos movemos en la habitación, juntos giramos nuestros brazos.

El momento es simplemente nuestro.

—¡I loved you then, i love you now!—grita al mismo tiempo.

Seguimos bailando en la habitación, solo dejando que el ritmo de aquella canción nos muestre que debemos hacer con nuestros cuerpos.

Solo dejando que nuestras miradas se conecten de una manera en la que por más lejos que se encuentren nunca se pierdan.

Porque no quiero perder en esta pelea, quiero luchar, porque en otro amor me destrozaron y no dejaré que nada lo arruine.

Incluso si debo ser sincera.

Incluso si tengo que destapar mis heridas.

Porque llega un punto en el que te das cuenta que necesitas que alguien cambie las vendas que cubren tu corazón.

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