ISABELLA
La herida de Zeus iba sanando poco a poco pudiendo ponerse en pie lentamente. Avanzo a mi lado cojeando, mirando atentamente al vampiro que estaba en mis pies con el látigo aún en su cuello.
Las llamas irritaban su piel, la quemaban, pero al ser vampiro su regeneración es rápida. Por lo que cada vez que curaba volvía a romperse. Sus gritos se escuchaban seguramente por kilómetros.
– Debemos ayudar a Marcos. – murmura Ágata.
Joder me había olvidado de él.
Volteo para verlo y aún sigue rodeado por aquellas sombras, no se que son, de donde provienen, pero nunca había visto algo como ellas.
Los gritos del vampiro rompen mi concentración y volteo mis ojos antes de verlo.
– Tace. – ‹‹ estar en silencio ›› murmuro viendo como de su boca sigue abierta como si estuviera gritando, pero ya no sale ningún sonido de ella. – immobilis.
‹‹ inmóvil ›› su cuerpo deja de moverse, deja de luchar y solo entonces desato el látigo de su cuello. El ruido de unas ramas quebrándose a mi espalda me colocan alerta y volteo rápidamente hacia ese lugar con el látigo listo en la mano, pero me relajo al ver a Brenin con Fabian.
– Te dije que esperaras. – habla el brujo con el ceño fruncido y apuntándome con un dedo.
Bufo. – Estoy bien.
– ¿Alguien quiere explicarme que paso? – habla Fabian observando a su alrededor deteniéndose en Marcos – ¿Qué carajos es eso?
Todos volteamos en dirección hacia donde él mira y la curiosidad abarca mi cuerpo al ver las sombras quietas. Marcos se encuentra al medio de ellas con la respiración acelerada mirándolas con desconfianza, como si en cualquier momento fueran a volver a atacar.
– No sabemos – respondo sin voltear mi vista –. Solo estaban aquí.
– ¿Y él?
Volteo para verlo y su dedo apunta el cuerpo inmóvil del vampiro. Altero mi vista entre él y las sombras mientras mi mente máquina.
– Movere – ‹‹ moverse ›› susurro viendo como el vampiro mueve sus manos llevándolas rápidamente a su cuello que aún no termina de sanar.
De reojo puedo ver como las sombras vuelven a moverse atacando rápidamente a Marcos que no le da tiempo de reaccionar cuando lo tiran al suelo. Todos avanzan un paso poniéndose en alerta y Zeus gruñe en dirección al vampiro que intenta ponerse de pie.
– immobilis.
Todo vuelve a como estaba y la mirada de todos recae en mí.
– ¿Qué fue eso? – pregunta Brenin acercándose a mí, pero el gruñido del Lobo negro lo detiene.
Zeus se ubica frente a mi sentándose en sus patas traseras interponiéndose en el camino del brujo, su cola esta enroscada en mis piernas y sus orejas están hacia atrás mientras mira fijamente Brenin.
– Bueno, alguien es posesivo. – dice con burla mirándome.
Ruedo mis ojos. – Creo que las sombras las controla él. – apunto al vampiro –. Y el hecho que cuando el pudo volver a moverse las sombras también lo hicieron afirma mi teoría.
– Bueno, volvamos a la mansión. – habla Fabian –. Christopher debe curar su herida, Marcos igual esta golpeado y debemos interrogar a ese ser que huele horrible.
Los guardias que venían con él caminan hacia el vampiro y lo elevan colocándolo sobre sus hombros para comenzar a caminar. El lobo negro gira su cabeza para poder mirarme y asiento logrando que se coloque de pie y comience a caminar con dificultad.
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Rechazada
Manusia Serigala¿Qué se hace cuando aquella persona que debía amarte, apoyarte y defender de todos, decide que no quiere hacerlo? En mí caso, velare por m misma, ya mucho he sufrido como para desmoronarme por él. Ya tuve suficiente dolor, así que buscare mi sitio e...
