CHRISTOPHER
Avanzo hacia ella con tranquilidad, sus ojos están atentos a cada uno de mis movimientos mientras me aproximo a su lugar. Por el rabillo de mi ojo puedo ver como Brenin se quita la chaqueta que traía encima quedando solo en una polera manga larga.
El olor de Isabella realza contra todos los que se pueden sentir en el aire. Si bien el olor a muerte que generalmente se encuentra presente en estos lugares, así como mis mazmorras no está presente en este espacio, solo hay un leve olor a sangre.
Rodeo la mesa que se encuentra delante de ella quedando frente a frente. Pude escuchar su corazón levemente acelerado y su respiración irregular con cada paso que daba hacia ella.
– ¿Cómo estas hermosa? – le pregunto mientras coloco una de mis manos en su nuca atrayendo su rostro hacia el mío para dejar un beso en su frente.
Puedo ver como sus ojos brillan cuando me alejo y joder es hermosa.
– ¿Qué haces aquí?
– Quisimos venir a verte. – responde el brujo antes que pueda hacerlo. – ¿En que estabas?
Mi vista va hacia tras de ella, donde se encuentra el cuerpo del hombre colgado, las runas están dibujadas sobre su torso provocando que hilos de sangre salgan por ellas.
Intento descifrar quien puede ser, porque su rostro esta caído hacia su pecho dificultándome que pueda apreciarlo bien, pero al olfatear el aire puedo distinguir de quien se trata.
El vampiro.
Vuelvo a enfocar a Isabella y su mirada va de Brenin hacia mi repetidas veces, su ceño se frunce ligeramente y puedo ver un deje de duda en sus ojos mientras me mira de reojo bajando un poco su mirada al suelo.
– Tiene vergüenza de decirlo frente a nosotros. – habla Zeus.
– ¿Por qué?
– Cree que no la querremos con esta faceta.
Sin responder me acerco a la mesa donde ella se encuentra y comienzo a observar todo. Hay libros con las paginas desgastadas amarillas con dibujos y palabras escritas en otro idioma, un par de frascos, hierbas, cuchillas y velas.
– ¿Qué es todo esto? – pregunto mirándola, pero ella no lo hace–. se ve interesante.
Vuelvo a decir logrando que esta vez sus hermosos ojos me miren con un brillo de felicidad en ellos.
– Son mis grimorios, – responde con una sonrisa. – algunos ya están viejitos, pero cumplen su función.
Asiento volviendo mi vista hacia los libros.
– No quiero sonar poco intelectual, pero... ¿Qué es un grimorio?
Su sonrisa se ensancha aun más y agarra uno de ellos entre sus manos, se voltea en mi dirección y lo estira en mi dirección para que lo tome. Su tapa es dura, arrugada y es pesado, aunque debe ser por las miles de paginas que tiene.
Un jadeo es percibido por mis oídos y volteo en dirección a Brenin que nos mira con asombro. Frunzo mis cejas por su reacción, pero antes de preguntarle que sucede la voz de mi chica me interrumpe.
– Son mis libros de hechizos. – dice abriéndolo entre mis manos–. de aquí aprendí todo.
– ¿De verdad? – pregunto con curiosidad.
Ella asiente aun con la sonrisa en su rostro y mi pecho se llena de calidez.
– ¿Y qué hacías antes que llegáramos a interrumpirte? – vuelvo a preguntar dejando con zumo cuidado el libro en el mismo sostenedor donde ella lo tenía hace unos momentos.
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Rechazada
Loup-garou¿Qué se hace cuando aquella persona que debía amarte, apoyarte y defender de todos, decide que no quiere hacerlo? En mí caso, velare por m misma, ya mucho he sufrido como para desmoronarme por él. Ya tuve suficiente dolor, así que buscare mi sitio e...
