Era los gemidos de una perra, no los de una dama. Los gritos de una rebelde siendo castigada.
El sonido del a carne chocando y las suplicas de piedad inundaron la habitación. Y mientras Yuri se daba placer mientras veía a su hermana siendo tomada como a una bestia, Momonga azotaba su trasero, daba nalgadas tan fuertes que sus dedos quedaban marcados.
Y cuando Regina enterraba la cara en las sabanas, Momonga jalaba del collar que tenia atado al cuello, para que se viera a si misma en el espejo, perder la cabeza con cada empuje.
-Ya no... ya no puedo...- le decía Regina mientras babeaba.
¿Dónde estaba esa sonrisa?
Cada vez que Regina parecía estar al borde de la inconciencia, Momonga le recordaba el placer de esta viva, azotando su trasero, empujando más rápido y más fuerte, y finalmente, dejando su semilla dentro la cachorrita que obedientemente la aceptaba.
Y metido de lleno en el acto, en la fantasía sadista de Regina, Momonga dirigió sus ojos a Yuri.
-Limpia- le dijo con voz fría Momonga a la pervertida que se había estado masturbando con el espectáculo.
La hermana mayor que hasta ahora había estado cometiendo el mismo crimen por el cual había entregado a su hermana, se arrastró a gatas por la alfombra de la habitación, escalo torpemente la cama y acerco la cara al pene de su amo.
Pero lo que recibió Yuri no fue el sabor de su señor mezclado con su hermana, sino una bofetada que hizo que los lentes se le cayeran.
El magnifico miembro erecto de su señor había sido el arma utilizada contra Yuri, que miro a su señor asustada.
-No te dije que me limpiaras a mi-
La cara de Yuri se puso roja, tan roja como aquel momento en el cual fue descubierta por su amo, pero la sonrisa en su rostro mostraba que no solo estaba de acuerdo con la orden, sino que además le excitaba de manera extraña.
Regina aun se encontraba boca abajo en la cama, en la misma posición en la que su señor la habita tomado, y profirió un sonido extraño cuando la boca de su hermana juramentada comenzó a sorber el semen de Momonga.
Y entonces, Momonga tomo del cabello a Regina, que no mostro mas que éxtasis por el brusco trato. Y Momonga la obligo a ver las caras que ponía en el espejo mientras Yuri le devoraba la vagina.
-¿Te gusta?- le pregunto Momonga aun dentro de su papel dominante, aun sintiéndose amo y señor, dejándose llevar por la fantasía de Regina.
-¡SI!- le grito mientras llegaba a un nuevo orgasmo, que mancho por completo la cara de Yuri.
-Eres una mal agradecida, Yuri intenta limpiarte y tu terminas ensuciándola más, haciendo más difícil su trabajo ¡¿Qué no tienes vergüenza?!-
-¡Perdón, Yuri-nee! ¡Momonga-sama! Perdón por causar este desastre jeje...-
Ya era difícil saber si Regina estaba o no consciente. Gritaba, hablaba, pero sus ojos miraban al vacío y su expresión de éxtasis hacia pensar que ya no quedaba una conciencia dentro de ella.
-¿Qué hare para castigar a una perra tan sucia y desconsiderada?- Le insulto Momonga mientras intencionalmente le acariciaba las orejas que Regina tanto había querido ocultar.
Pero la sirvienta no sintió ni vergüenza o dolor por el insulto y las caricias.
-¡Si! ¡Castigue a su perra, Momonga-sama! ¡Métala aun si le suplico que pare!-
Momonga jalo mas fuerte su cabello, pero aun teniendo cuidado de no lastimarla.
-¿A eso llamas un castigo? ¡¿No crees que eso sea un premio?!
-¡SI! ¡Recibir a Momonga-sama es una bendición divina! Pero... pero... si lo hace, lo recordare cada vez que intente usar una silla... el dolor... la dicha no poder sentarme apropiada mente...
-¿Eh?-
-Momonga-sama... rómpale el culo a esta perra para que nunca olvide su lugar...-
"¡¡¿EH?!!"
Momonga se salió por un momento de su papel. Recordó las muchas cosas que algunos de sus amigos le decían al intentar usar la puerta trasera, y entre ellas estaba el tan necesario lubricante sin él cual nada debía entrar por ese lugar.
Pero pronto su improvisamente planeo una estrategia.
-¿En verdad creer que lo meteré en ese inmundo lugar? ¿Crees que no tengo estándares?-
Regina se mordió los labios. No era tan aficionada al maltrato verbal, pero al negársele su castigo con esa actitud, Regina sintió mas dominante a su señor, y ello le fascino.
-Yuri-nee... Momonga-sama no puede castigar a esta sucia perra si solo te concentras en la parte del frente...-
-Si... yo me... encargare... de que Momonga-sama pueda darte lo que mereces...-
"¡¿Eh?! ¡NO! ¡No me refería a eso!"
Esto ya iba más allá de lo que Momonga se podía permitir. Ahora sin duda estaba haciendo algo incorrecto. Antes era parte de la fantasía de Regina el que la tratara de esa manera, pero ahora ambas actuaban intentando complacer los malinterpretados deseos de su señor.
Momonga vio con horror como Yuri pasaba del voyerismo a la sumisión y Regina del masoquismo a un extraño juego de servilismo animal.
El señor de ambas quería ordenarles que pararan, pero estaba tan metidas en ello que no encontraba las palabras.
¿Pero que hacer?
La lengua de Yuri estaba a poco de tocar terrenos peligrosos cuando...
-¿Momonga-sama?- se escucho la voz de Aura junto con golpes en la puerta.
Cuando alguien los salvo.
Regina miro la puerta con miedo y lo mismo hizo Yuri.
Momonga sintió un alivio incomparable hasta que se dio cuenta.
Él sostenía por el cabello a Regina, Yuri tenia la boca a escasos centímetros de su hermana juramentada y la escena era claramente un trio.
Ya no era solo que no querían extender el secreto, sino además que no quería contaminar a la pequeña Aura con esa visión.
Momonga arrojo a las sirvientas por un portal negro a hacia su baño privado y volvió a su forma esquelética antes de abrir la puerta.
-Hola, Aura ¿Ah ocurrido algo?-
-¡Solo quería venir a verlo!- respondió vivaz como siempre la pequeña elfo oscuro.
Momonga no pregunto nada, no se preocupo por nada mas que alejar a Aura de la escena para evitar que la ranger detectara algún olor extraño.
El señor de la tumba sabría poco después que Aura había logrado ver dentro de la habitación, las bragas de una mujer.
Quizás debió sospecharlo, pues desde entonces la guardiana intento ser más cercano a él.
Pero esa es historia para otro día...
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Overlord: Lujuria
FantasiaLa historia de Ainz conquistando a todas las chicas de su mundo. Actualizaciones cada viernes.
