Parte 32: Magia antigua

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Aura se encontraba en su habitación, mirando al techo, intentando encontrar una respuesta a su predicamento.

Una parte de Aura quería ignorar todo lo que había escuchado, todo lo que había sentido y experimentado en las aguas termales. Quería convencerse de que era imposible que el señor de la muerte pudiera tomar forma humana.

Aura quería negar que era su señor quien estaba con Solution al otro lado de la pared, y que era él quien jadeaba de esa manera mientras tomaba el cuerpo de la sirvienta.

Aura realmente quería negar todo eso porque... si era verdad, significaba que a su amo le desagradaban los cuerpos pequeños como el suyo.

Momonga pareció fascinado con Solution hasta que esta no pudo sostener más su voluptuosa forma, y después de que pasara aquello... el overlord simplemente perdió el interés, o al menos eso pensaba ella.

A Aura realmente le hubiese fascinado saltar los muros de los baños y ofrecerse a su amo, mas, no quería sufrir el trauma de ser rechazada por su inmadura apariencia.

Aura sentía latir fuertemente su corazón cada vez que pensaba en sentir el calor de su amo al tomarse de las manos, el suave tacto de sus labios al besar, y el gentil roce de piel con piel cuando...

Pero ello no podría suceder jamás. Aunque... ¿Qué tal si Aura se equivocaba? Ella aun recordaba con excitación cuando su señor la tomo por la cintura, y con esas frías manos esqueléticas palpo su cuerpo.

¿Qué tal si a su amo le desagradaban todos los cuerpo sin maduros excepto el suyo?

Cada vez que pensaba en ser acaricia de nuevo, aun por esas frías manos esqueléticas, la entrepierna de Aura no paraba de mojar, y cuando imaginaba manos calidas tocando su cara, casi podía sentirse al borde del éxtasis.

Pero la guardiana no quería arriesgarse. Si su señor la negara ella no sabría como afrontarlo.

Por lo que escucho en el baño a su señor le gustaban los pechos grandes, y ella... no tenia nada como eso.

Aura se levanto de su cama, se deshizo de toda prenda y se miro en el espejo de su habitación. Y en él se reflejo la figura de una elfo de 70 años, con un pecho pequeño y ligeramente inchado, y unas caderas que recién comenzaban a crecer.

Aura aun era joven entre los de su raza. Madurar tan pronto significaba que algún día tendría un cuerpo de infarto, pero por ahora... su cuerpo no estaba ni cerca de entrar dentro las preferencias de su señor

Quizás dentro de unos cien años tendría una oportunidad de competir con Albedo en cuando a tamaño, si tenia suerte puede que incluso podría llegar al rango de Solution pero... 100 años era mucho tiempo, aun para un elfo, y aun para el overlord.

La elfo oscuro recordaba, que su creadora, Bukubukuchagama, hablaba de como a cierto publico le encantaban los personajes como ella. Aura había sido programada como un personaje de Eroge. Si su señor le pidiera compartir el lecho, ella no tendría ningún problema en hacerlo.

Había sido creada para esa clase de situaciones, pero si a su señor no le agradaba entonces... ¿Qué podría hacer? Aun si ella estaba lista y dispuesta, el sexo era algo de dos.

La única esperanza que Aura tenia, era que, cuando Solution tomo una forma sin desarrollar después de deshidratarse, ella tenia una figura incluso mas joven que la de Aura.

Al mirarse al espejo Aura se decía a si misma que tenia las caderas de una mujer, y un trasero que era su gran orgullo, peor... de nuevo, aun si tenía una oportunidad Aura no quería desperdiciarla.

-100 años... no... quizás 30 sean suficientes...- se dijo Aura a si misma mientras dejaba de ver su reflejo y se ponía su piyama.

Quizás hoy fuera imposible, pero ella tenia mas paciencia que las demás guardianas y no le molestaba ser la tercera esposa o la amante de Momonga.

Con esperanzas en el futuro, Aura se decidió a aguardar.

Tras ponerse su piyama, Aura marcho al cuarto de su hermano para darle las buenas noches, pero... desde el interior de su cuarto escucho las voces de las elfas esclavas que Momonga les había asignado a ambos.

Aura estuvo a punto de ir a regañarlas por molestar a Mare a tan altas horas de la noche cuando...

-No... dejen eso...- dijo Mare con voz temerosa.

Aura, usando sus habilidades de Ranger, abrió la puerta de la habitación sin ser notada, y desde la pequeña abertura observo a las Elfas de bajo rango, arrodilladas y sin ropa, entorno a Mare.

-Es tan hermoso...-

-Pero aún demasiado pequeño...-

-Mare-sama, por favor, déjenos complacerlo-

-No... dejen eso o me enojare con ustedes.

Mare se veía asustado y confundido. De no ser porque era naturalmente tímido, le hubiese gritado a las elfas. De no ser porque Momonga le dijo que no les hicieran daño, las habría matado por lo que le estaban haciendo.

-No se preocupe, Mare-sama, lo haremos sentir bien...-

-Y cuando tome usted su verdadera forma...-

-Seguro que limpiara de nosotras toda suciedad con su poderosa semilla...-

-Incluso unas inútiles como nosotras podremos dar a luz a poderosos hijos si tenemos la semilla de un noble con sangre real como usted Mare-sama-

-¿Eh?-

Un recuerdo vino a la mente de Mare. Demiurge había dicho que sería bueno para la tumba que los guardianes tuviesen hijos, pues estos seguramente serian fuertes, y servirían bien a Momonga.

-¿Quieren a mis bebes?- pregunto Mare inocentemente.

-Sí, es lo que más deseamos-

Mare tenía sus dudas, y se sentía algo temeroso, pero... confiaba en Demiurge, y si él demonio dijo que era algo bueno para la tumba, Mare pondría de su parte.

-¿Y qué hacemos?- pregunto. -Para tener bebes...-

Las elfas sonrieron encantadas y comenzaron a entonar magia las tres juntas. Aura se sintió nerviosa, creyó que era un ataque, pero al ver que Mare se quedó quiero, ella misma no se movió.

Entonces un resplandor tuvo lugar. La luz hubiera cegado a cualquier otro, pero Aura lo resistió bien, y pudo ver con sus propios ojos como su pequeño hermano crecía.

Mare se volvía más alto, aunque igual de delgado que siempre. Su ropa era equipo, por lo que creció junto con él y se amoldo a su forma.

Aura observo impresionada, atónita, como el pequeño cuerpo de 70 años de Mare, pasaba a uno de 180 años. Mare parecía estar en ese punto entre la juventud y la madures. Como humano, parecería estar en sus 19 años. A pesar de ello, Mare igualmente se veía como una hermosa mujer, a pesar del hecho de que claramente no tenía pechos.

No, lo correcto no sería decir que parecía una mujer, sino que era tan bello, que uno no podría concebir que alguien así fuera un hombre.

Las elfas estaban escurriendo al ver en que se había transformado Mare. Estaban listas a saltar sobre él hasta que...

-¡¿Cómo hicieron eso?!- Aura abrió la puerta de golpe.

-¡¿Nee-chan?!-

A pesar de su apariencia madura, Mare reacción con miedo y se ocultó bajo las sábanas para ocultar su forma. Las elfas cayeron sobre sus espaldas y miraron aterradas a Aura.

-¡¿Cómo hicieron eso?! Volvió a preguntar la guardiana del sexto piso, la elfo oscuro, Aura.

Al parecer, si tendría una buena oportunidad con su señor antes de los 30 años que pensaba esperar.

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⏰ Última actualización: Mar 27, 2022 ⏰

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