A Terry McGinnis no le daba miedo caminar solo por las oscuras y solitarias calles de Gotham, sabía de los riesgos que conllevaba hacerlo y más aún siendo omega, pero le tenía muy sin cuidado, pues a pesar de que no acompañaba a Bruce a hacer de super héroe, si que entrenaba con ellos de vez en cuando para protegerse a si mismo y no tener que depender de nadie en una emergencia.
Lo que no esperaba era que el idiota de Nelson Nash lo estuviera esperando cerca de uno de los tantos callejones por los que usualmente pasaba.
Claro que tampoco es como que lo haya agarrado del todo desprevenido, pues lo había olido antes de llegar ahí, lo había olido a el y a otros cuatro alfas, agradecía tener los sentidos mas desarrollados de lo normal. Se sentía bastante preparado para pelear con los cinco, de ser necesario.
Y lo fue, apenas diviso a Nash, llegaron los otros cuatro para no dejarle escapar de ninguna manera, tampoco hubo mucha conversación, apenas un "eres mío McGinnis" y después de eso varias quejas y maldiciones causadas por los golpes.
La verdad Terry si que pudo con ellos, pero muy apenas, pues en varias ocasiones intentaron usar su voz de alfas contra él y aún estaba aprendiendo a rechazarla.
Pudo llegar a la mansión muy apenas y sin saber cómo, pero al menos logró entrar antes de desmayarse del dolor.
Cuando despertó se encontraba en su habitación, estaba vendado y le habían cambiado la ropa por una pijama, por un segundo se sintió a salvo, hasta que se dio cuánta que aún olía a esos alfas, lo que provocó que por su mente pasarán mil escenarios terribles... Empezaba a estresarse de nuevo y sin pensarlo demasiado se levantó de su cama para ir a dónde su omega se sentía irremediablemente a salvó.
Damián vio a Terry desplomarse sobre la alfombra de la entrada y fue en seguida a ver qué demonios sucedía. En cuanto se acercó pudo darse cuenta de dos cosas:
1- Estaba bastante herido.
2-Olía a alfas. No los de la familia, otros alfas, cinco, si no se equivocaba.
Su cabeza no tardó en atar cabos e imaginar que pudo haber sucedido, pero no era momento de enojarse, primero tenía que asegurarse de que estaba bien y con ayuda de Alfred curó sus heridas y le cambió de ropa después de haberlo llevado a su habitación.
Alfred noto que el joven alfa se encontraba ansioso por ver al omega despierto, así que le ofreció que le acompañará a la cocina para prepararle sopa al herido, Damian acepto y acompaño al beta hasta la cocina donde prepararon dicha sopa.
Una vez estuvo lista la sopa, Damián subió a la habitación de Terry dándose cuenta de que no se encontraba allí, ni en el baño, ni en el balcón, lo cual lo confundió ¿Dónde se había metido si estaba tan lastimado? Siguió el apenas detectable aroma del Omega hasta llegar a ¿Su habitación? ¿ Por qué Terry estaría en su habitación?
Entró para comprobar lo que su nariz le decía y allí estaba, rodeado de cobijas, almohadas y ropa. Había hecho un nido.
-¿Terry? - pregunto aún confundido, pues era bien sabido que los omegas solo hacen nidos cuando están en celo o embarazados o se encuentran muy estresados. Claro que solo lo hacen donde se sienten cómodos y a salvo, a demás de que lo hacen cerca del alfa con el que se suelen tener algún vínculo romántico, pues llegan a ponerse muy agresivos al respecto. Entonces ¿Por qué lo había hecho en su habitación y más específicamente, en su cama?
-Damian... Yo... - no sabía que decirle, sabia cuánto odiaba el ojiverde que se metieran a su habitación sin su permiso. Esperaba que le gritará exigiendo que saliera de su habitación en ese momento, pero no recibió ningún grito, en vez de eso le ofreció un plato de sopa el cual no tardo en aceptar agradeciendo en ese momento el haberse puesto una de las playeras el joven alfa, pues las mangas le quedaban lo suficientemente largas para cubrir sus manos del calor que transmitía el tazón.
Damian tomo asiento a los pies de la cama, tan lejos como podía del nido, pues no quería perturbar al joven omega, ya había pasado por suficiente esa noche. Veía al ojiazul comer de la sopa hasta que esté comenzó a explicarle lo que le había sucedido.
El alfa era bastante bueno en ocultar lo que sentía y que nadie pudiera notarlo, pero al escuchar como cinco estúpidos y cobardes alfas habían emboscado al menor, poco le importo hacer notar su enojo con un gruñido.
El más joven al escucharle, volteo a verlo notando su ceño fruncido, dejo el tazón vacío en el mueble junto a la cama y estiró una mano para tocar la del alfa.
-Hey, estoy bien, mírame, no me pasó nada.- le sonríe suave jalándolo hacia él para que se acercará.
-¿Estás bien? Tu cuerpo está lleno de heridas y el estúpido de Nash intento... Agh -vuelve a quejarse de solo recordar que en algún momento ese idiota alfa había intentado marcar al omega, se acercó más a él, pero apenas un poco, pues no quería molestarlo en su nido, si, tal vez era su cama, pero no sé veía corrompiendo la paz de un omega en su propio nido.
- Pero ahora estoy bien, me cuidaste y trajiste sopa... Anda Damian, siéntate junto a mi, es tu cama.
- Es tu nido ¿Por qué hiciste el nido aquí? - después de todo, lo más razonable era que lo hubiera hecho en su propia cama ¿No?
- Aquí me siento a salvo- susurra volviéndolo a jalar hasta que logró hacer que se sentará a su lado.
Aquello había provocado que el alfa se sintiera extrañamente feliz, no podía creer que en verdad se sintiera de esa forma con él, es decir, si, últimamente se llevaban bastante bien y pasaban más tiempo juntos, pero no sabía hasta que punto había evolucionando su relación.
- ¿Entonces no te molesta que me quede aquí contigo?
-Para nada ¿Por qué habría de molestarme eso? Es tu habitación.
- Si, pero normalmente un omega solo comparte su nido con su pareja y nosotros no somos... - por alguna razón tener que decir en voz alta que no eran pareja, le hacía sentir de alguna manera mal.
- Ya lo sé, no eres mi alfa, pero... - se detuvo por un momento para pensar en lo que iba a decir mientras veía cada facción del rostro del alfa, a veces lo odiaba por ser tan guapo, aunque eso no se lo diría- me gustas, Damian y mi imega se siente muy atraído por ti...
Esa confesión había dejado más que sorprendido al contrario y al no saber que hacer su parte lógica, su alfa había decidido tomar las riendas del asunto. La mano que tenía libre la llevo a la mejilla del más joven y se inclino un poco para poder besarlo, era un beso suave, pero se podía expresar que él también sentía cosas por el ojiazul.
Ambos se sonrieron una vez que se habían separado, no necesitaban decirse nada más. Damián se acomodo mejor en el nido y abrazó a Terry por los hombros, mientras que él se acurrucaba sobre su pecho sintiendo que nadie podría hacerle daño ahora.
Un par de horas después Alfred junto a Bruce, fueron a la habitación del Wayne menor para preguntarle si sabía dónde estaba Terry, ya que claramente no estaba en su habitación, pero no hubo necesidad de siquiera abrir la boca, pues apenas abrir la puerta pudieron ver a ambos, alfa y omega dormidos rodeados por almohadas, cobijas y ropa. No les escandalizó el hecho de que estuvieran abrazados dentro del nido. Alfred ya podía verlo venir y no podía sentirse más tranquilo sabiendo que ambos estaban en buenas manos. Por otro lado Bruce estaba acostumbrado de que sus chicos se emparejaran entre ellos, después de todo Dick y Jason eran pareja desde hace ya bastantes años y Stephanie tenía una relación un tanto interesante con Tim y Cass.
ESTÁS LEYENDO
Omegacember Damiterry
FanficTercer shipp de la que estaré haciendo está lista del omegacember. En esta ocasión se trata de DC, en específico de Damián Wayne con Terry McGinnis. Ojalá les guste, en especial porque no veo nada de ellos y me parece que son buena pareja.
