20.- Sardina enlatada

4.3K 502 53
                                        

𝑰𝒏𝒗𝒊𝒆𝒓𝒏𝒐 𝑰𝑰𝑰
:
:
:

El frío no da tregua.

ㅡ ¡Helena!

Escucho que alguien grita mi nombre y volteó dándome cuenta que Rick tiene a dos caminantes él solo, tomo mi arma y atravieso la cabeza de la mujer de vestido.

ㅡ Hoy no muñeca ㅡ susurro girando el filo del arma para asegurarme que estuviera muerta al fin.

Levanto la vista y es Hershel quien le pone fin al último caminante de la manada. Cuando todo está despejado, Greene saca el mapa de las rutas que hemos estado siguiendo.

ㅡ Es más seguro quedarnos aquí ㅡ comienza a señalar con su dedo el pequeño punto en el papel. ㅡ si vamos para acá el grupo que vimos antes nos alcanzará y no podemos utilizar esta carretera para salir, es demasiado grande.

ㅡ Hoy descansaremos aquí ㅡ anuncia Rick ㅡ suban a los autos.

No me agrada para nada la idea, dormir en los autos parece lo más similar a como ha de sentirse una sardina enlatada al fondo del frigorífico.

ㅡ Podemos revisar las casas...

ㅡ No, en los autos ㅡ me interrumpe Rick ㅡ no vamos a arriesgarnos a que otra manada nos encierre, es mejor si no nos alejamos.

Menciona el incidente de antes, últimamente hemos tenido mala suerte con las casas, siempre elegíamos el segundo piso por mayor seguridad y calor, pero la última vez quedamos sin salida cuando los caminantes comenzaron a amontonarse para subir bloqueando la escalera. Daryl tuvo que usar la mayoría de sus flechas para acabar con los caminantes afuera y así poder brincar desde la ventana.

Hacer que Lori brincara hizo que Rick dejara de tomar más riesgos de los necesarios y obligarme a brincar fue un acto de desesperación más que de valentía.

ㅡ ¿Shane te dio duro, eh? ㅡ me pregunta Daryl.

Giro mi cabeza, aturdida por mis pensamientos anteriores y en mayor parte por el sueño y el hambre, en su mirada veo que espera mi respuesta.

ㅡ Tú ojo ㅡ señala su rostro ㅡ Sigue morado.

Parpadeó saliendo de mi aturdimiento.

ㅡ ¿Cómo supiste que fue Shane?

ㅡ El día que Randall desapareció ㅡ escuchar el nombre renueva el sentimiento de culpa ㅡ no estabas en tu tienda, Shane invento otra historia como la de Otis, no soy estúpido.

No, tal parece que no lo era, aunque nunca pensé que lo fuera. Daryl es muy intuitivo.

ㅡ ¿Le dijiste a Rick? ㅡ pregunto, pero él hace un sonido de disgusto.

ㅡ ¿Crees eso?, no le tuve que decir lo de Otis o lo que pasó contigo, Rick sabe.

ㅡ No he podido hablar con él

ㅡ Déjalo así ㅡ propone ㅡ Shane ya no está.

Observo sus ojos sin notar malicia en ellos, sus palabras no quieren ser crueles, solo dicen lo obvio, el tema de Shane ha acabado.

ㅡ Randall ㅡ comienzo aunque mi voz se apaga cuando quiero seguir.

ㅡ Shane hubiera hecho lo que quería con él tarde o temprano.

ㅡ Se la puse fácil

ㅡ Si ㅡ responde.

No es de las personas que suavizan las cosas.

Quisiera poder dejar el tema en el olvido, pero la culpa no se desvanece tan rápido, no se va sólo porque lo quieras.

Vuelvo a sumirme en mis pensamientos mientras ajusto mi bufanda y giro la cabeza al bosque para seguir observando en busca de algún caminante.

El crujir de un masticar me devuelve a la realidad, escucho el sonido venir de mi lado y al girar la mirada, veo a Daryl masticar.

ㅡ ¿Qué comes? ㅡ mi estómago ruge al pensar que el arquero tiene comida.

ㅡ Mastico ㅡ responde todavía con la comida en la boca. Y me enseña en la palma de su mano un par de hojas, antes de meterlas a su boca.

ㅡ ¿De dónde las sácate?

Me señala el bosque y caigo en cuenta de que he pasado mucho tiempo pensando.

ㅡ Quédate quieta.

Veo que saca de su boca lo que ha estado masticando y acerca su dedos llenos de mezcla verdosa a mi.

ㅡ ¿Qué haces?

ㅡ Te ayudará

Me quedo estática cuando siento la mezcla pegajosa chocar con mi rostro, sus gruesos y ásperos dedos recorren la mancha púrpura que se ha negado a sanar.

Estoy por decir algo acerca de la asquerosa sensación de viscosidad debido a la saliva, pero el aire se me escapa cuando siento como la punta de su dedo acaricia la cicatriz que atraviesa mi pómulo, mi rostro se volvió sensible por las cirugías y tal vez sea eso el motivo de hormigueo que recorre todo mi cuerpo.

ㅡ ¿Todo tranquilo?

La voz de Rick me regresa a la claridad del momento. Daryl asiente y se levanta para dar lugar a la pareja que nos reemplazará, yo hago lo mismo.

Asiento a Hershel y a Rick y subo al auto donde dormiremos. Daryl entra por la puerta del chófer y yo por la del copiloto.

El calor inunda cada parte de mí y es reconfortante, subo un poco mi bufanda, pero en el movimiento mi nudillo se mancha de la mezcla que el hombre a mi lado unto.

La sensación chiclosa me hace revivir el hormigueo de hace un momento y vuelve a colarse por mi rostro, solo que ahora se da paso por mi cuello, recorriendo toda mi espalda y al resto de mi cuerpo.

Un escalofrío.

Un ronquido me saca de mis cavilaciones y rápido limpio mi nudillo en la ropa, giro para encontrarme de frente a Daryl sumamente dormido, con la boca abierta provocando fuertes ronquidos que por sorprendente que sea no despiertan a Carl, Lori o Beth que duermen en la parte de atrás.

Se me escapa una sonrisa cuando noto que todos tienen -aunque sea ligeramente- la boca abierta, pero además, a Carl se le escapa un hilito de saliva, Lori abraza su vientre ya más pronunciado y Beth ella despierta o dormida tiene la misma aura de paz.

Y Daryl, a diferencia de cuando está despierto, su expresión se relaja, su cabello cae con tranquilidad sobre sus ojos, hasta su barba parece menos puntiaguda, y en sus brazos que parecían ser puro músculos se puede notar una piel flácida que los hace ver agotados, sus piernas parecen estar listas para sumarse a la acción, al igual que sus manos que se ciernen con fuerza alrededor de su arma predilecta.

Un calor diferente recorre mi rostro cuando me doy cuenta de cuánta atención le he puesto.

Parpadeó y volteó hacia la ventana, donde sólo observo todo color blanco por la nieve.

Esa noche no sentí que fuera una sardina enlatada.

--ㅎ--

Disfrute mucho escribir este capítulo, espero que lo hayan disfrutado tanto o más que yo al leerlo.

xoxoxoox

Community;  Daryl Dixon.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora