Valerie
Estoy plácidamente durmiendo cuando siento a alguien acariciando mi espalda delicadamente en círculos, frunzo el ceño.
—Rubia —ahora me acaricia el pelo, es Daniel—, Tienes que levantarte.
Gruño es forma de respuesta y prosigo a ignorarlo, no estoy dispuesta a despertar.
—Bien. Ni modo —hace un suspiro falso—, me tocará ir comer solo, ir al trabajo solo, sin compañía…
Juro que si no tuviera tanta pereza rodaría los ojos por su exagerada actitud.
—Podrías pasar el rato con Sam… —mi voz sale un poco rara por estar recién levantada. Me incorporo de la cama frustrada por no poder seguir con mi descanso.
Lo oigo bufar a lo lejos.
—Sí claro. Hacerme amigo del hombre que me quiere quitar a mi novia.
No puedo evitar que su declaración me haga reír, él me fulmina con la mirada y yo me encojo los hombros con diversión.
—Él no te quiere quitar nada, eres tú de exagerado. —voy hacia la puerta para dirigirme hacia la cocina por algo de comer y también para saludar a Samuel. Escucho que Daniel me sigue por detrás.
Localizó a Sam en una silla junto a la isla de la cocina comiendo un sándwich, apenas nos ve, nos da una sonrisa.
—Buenos días. —digo mientras busco en la nevera leche para beber.
—Buenos días Valerie —se da la vuelta y se encuentra con la mirada fría de Daniel—… y a ti también Daniel.
Escucho un leve gruñido por parte del amargado y sonrió, siendo sincera me divierte como es con los demás, como si no tuviera paciencia o fuera un robot automático y conmigo es alguien muy diferente, pasa a ser alguien más suave, más cariñoso y ligeramente más romántico.
—Recuerda Sam, que debes estar ya listo a las cinco para irnos hacia el bar. Debo estar primero que todos, pues soy la organizadora.
Él asiente y se va lavar su plato. Veo la cara de confusión que tiene Daniel en este
momento, así que prosigo a explicarle.
—Hoy es el cumpleaños de mi mejor amiga Isabella y vamos a hacer una mega fiesta, donde yo soy la organizadora de toda la fiesta e invité a Samuel para que conociera un poco la ciudad.
Veo por el rabillo del ojo como Samuel se retira y se va a la habitación de invitados.
—Está bien pero… ¿Por qué no me invitaste? —cuestiona y yo ahí mismo me siento mal de no habérselo preguntado antes pero le explico las razones de inmediato para que no se sienta menospreciado.
—Antes de que creas que no me importas o no te quería invitar, no es eso, por si acaso. Solo no te pregunte porque tu me has dicho que esta semana estás muy ocupado con unas reuniones importantes y no quería atribuirte más cosas a tu agenda. —él asiente comprensivo y luego se acerca a mi lentamente pero con una sonrisa que lo hace ver extremadamente guapo.
—Bueno te tengo una buena noticia —extiende sus brazos alrededor de mi
cintura y me mira—. Voy a ir a esa fiesta, porque quiero conocer tu ambiente con tus amigos y de paso presumir a mi ardiente novia y mostrarles que yo solo puedo tenerte.
Lo último acelera mi corazón de una forma indescriptible, asiento feliz y proseguimos a desayunar mientras hablamos de todo y a la vez nada.
---
ESTÁS LEYENDO
Perfecta Conquista
Romance~EN PROCESO Y EDITANDO~ El es un hombre que solo pensaba en si mismo, sin interesarle afectar a cualquiera con tal de obtener su cometido. Ella una chica con una actitud firme pero que fácilmente con recuerdos del pasado se desmorona en un segundo. ...
