Valerie
Salgo del ascensor y me encaminó hacia Sarah. Le doy una sonrisa antes de hablar.
—¡Hola, Sarah! ¿Cómo estás?
Me da una pequeña sonrisa.
—Increíble, un poco alborotada por las nuevas responsabilidades que tengo como asistente del Sr. Daniel con su nuevo puesto.
—Hablando de Daniel... ¿Se encuentra en su oficina?
Niega con la cabeza mientras busca algo en su agenda.
—No, está en una reunión con unos accionistas y llegará por la tarde.
—Ok, perfecto, gracias.
Me dirijo hacia mi oficina y me encuentro con Carlos. Frunzo el ceño un poco confundida por su presencia. Escucha cuando entro y se da la vuelta para verme.
—Valerie.
—Hola, Carlos. ¿Qué te trae a mi oficina? —cuestiono mientras me voy acomodando en mi escritorio.
—Seré breve —señala la silla-. ¿Puedo?
Muevo la cabeza en afirmación.
—Mira el viernes por la noche, Daniel y yo salimos por la noche.
—¿No se sentía mal? —pregunto un tanto confundida.
Se encoge de hombros.
—No lo sé. El problema es que estaba más amargado de costumbre. Porque dijo que tú le habías sido infiel...
—¿Qué yo que? -pregunto con los ojos abiertos.
—Que le fuiste infiel. —después me da una mirada dura—. Mira el caso que es que si ya no quieres estar con él, es mejor que rompas con él. No hay necesidad de estar con alguien en secreto.
Abro y cierro la boca sin poder sacar una palabra de mi boca. De repente siento un nudo en la garganta. Sigo sin entender de dónde viene esa acusación.
—¿Por qué piensa que le fui infiel?
—No me contó detalles. —se encoge los hombros.
Suelto un suspiro antes de hablar.
—Entonces te pido que te retires. Me estás acusando de algo que ni siquiera tienes pruebas. —digo firmemente.
Se va, no sin antes darme una mirada indescifrable. Me concentro en mi trabajo tratando de no pensar en cómo solucionar toda esta confusión.
•••
Agarro un pedazo de pollo con el tenedor mientras reviso mi celular sin mucho cuidado.
He tratado de localizar a Daniel desde la mañana, pero no se ha dignado a contestarme los mensajes y además, parece que hoy no vendrá a trabajar.
Observo que mi celular empieza a temblar por una llamada que aparece. Mi hermana.
—Eli.
—Hola, Val —salida antes de que escuche el sonido de mucha gente antes de que se quede en silencio—. Disculpa, estoy en una fiesta de negocios, pero me estoy muriendo de aburrimiento.
Suelto una pequeña risa.
—¿Así que me usas para entretenerte?
—Tal vez.
—¿Cómo está el bebé?
Termino de comer mi comida y me levanto para irme de nuevo al trabajo.
—Mi barriga está enorme. A cada rato me duelen los pies y siento que estoy más sensible.
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Perfecta Conquista
Romance~EN PROCESO Y EDITANDO~ El es un hombre que solo pensaba en si mismo, sin interesarle afectar a cualquiera con tal de obtener su cometido. Ella una chica con una actitud firme pero que fácilmente con recuerdos del pasado se desmorona en un segundo. ...
