Magnus no tenía ganas de salir.
Había sido un día muy cansado para él, pero tenía un presentimiento de que tenía que ir a su club.
Y no se arrepintió cuando desde la zona VIP vio a un hermoso hombre entrar.
La temática de la fiesta era semáforo, pero Magnus había añadido un segundo brazalete.
El de la muñeca izquierda daría los colores del semáforo, para indicar su estado civil.
Pero el de la derecha indicaría su casta.
Y Magnus, quien portaba un brazalete blanco y el otro verde, se alegró cuando vio que el maravilloso hombre portaba en su muñeca derecha un brazalete azul.
Un Omega.
Pero después vio que el brazalete que portaba en su muñeca izquierda era amarillo.
Complicado.
Bueno, pensó Magnus. Siempre podría convencerlo. Amarillo no era rojo.
Así que con su mejor sonrisa y un paso seguro llegó a la barra, donde el hermoso Omega estaba.
-Hola, guapo- el Omega brincó, y bajó de la silla a velocidad luz, corriendo hacia la salida.
-¡Espera!- dijo el Alfa, persiguiendolo por el club, sin notar que un par de Alfas lo observaban.
Y cuando estaba a punto de alcanzarlo, vio como se refugiaba detrás de dos Alfas de pulsera roja, un rubio y una pelinegra.
Por un segundo, Magnus pensò que el hermoso Omega estaba en una relación con los dos, hasta que vio el parecido entre la Alfa y él.
Si el hermoso Omega se refugiaba en su familia, él encontraría la manera de llegar hasta él cuando estuviera sólo y conquistarlo.
Y, como si la vida estuviera a su favor, su oportunidad no tardó mucho.
Al día siguiente, su mejor amiga le informó que habían cambiado los turnos de ella y su marido -que era otro amigo de él- y desafortunadamente no podría recoger a su pequeña; y le pidió de favor que lo hiciera él.
Magnus estuvo a punto de negarse, pero algo le dijo que debía hacerlo y, como el día anterior, aceptó.
Y grande fue su sorpresa cuando al día siguiente, entre los padres de familia que esperaban por sus pequeños, encontró nada más y nada menos que al Omega de la noche anterior, junto con el Alfa rubio.
Sigilosamente se acercó de nuevo al Omega, dejando una distancia entre ellos para no asustarlo, pero también para tomar medidas en caso de que quisiera escapar.
-Hola de nuevo - como esperaba, el Omega dio un pequeño brinco de nuevo, y palidecio al verlo.
Después de una breve interacción, en la cual milagrosamente Magnus logró obtener su nombre, le propuso una cita.
Y cuando estaba a punto de responderle, el rubio habló:
- Vámonos, Alec.
Estúpido rubio.
~~~~~~~
Al día siguiente, Magnus volvió a ir a la escuela.
Y al siguiente.
Y al día después.
Todos los días procuraba hablar con el Omega, para convencerlo de que tuviera esa cita con él.
Y así llegó el viernes.
Magnus se arregló lo mejor que pudo, y llegó al lugar justo antes de que sonara la campana, avisando la salida de los niños.
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Alfa & Omega~ Malec ????
FanficOne Shots sin conexión entre ellos. También hay Betas. Los capítulos cuyo título tenga ➰ se desarrollan en el mundo de las Sombras. Créditos a Cassandra Clare por los personajes. #1 en #magnusbane (01°/Agosto/2023)
