Capítulo │37│

324 34 3
                                    

El pueblo empezaba a desesperarse ante la ausencia del rey

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El pueblo empezaba a desesperarse ante la ausencia del rey. La primera semana, fue normal, pero después de casi dos meses sin su presencia fue lo que los alerto.

Ni la princesa Jiwoo había hecho acto de presencia.

También estaban seguros de que la boda debió haberse hecho ya, pero las noticias de que el compromiso había sido roto, empezó a escucharse por todo el pueblo.

─ ¿Estás seguro? ─ pregunta San mientras lo observa. ─ Podemos seguir esperando más tiempo.

Hace apenas unos días atrás Wooyoung había decidido volver al castillo, y también decidió tomar en sus manos el trono.

Había que ponerle fin a todo, sentía un peso en sus hombros y sabía que no se iría hasta que estuviera frente al pueblo dándoles las nuevas noticas.

─ Está bien San, necesito hacer esto.

El príncipe se acerca y toma entre sus manos la cara del menor, observa con amor los bonitos ojos de su amado. Repasa con la mirada lo bien que se amolda el traje de príncipe, estaba hecho a la medida.

─ Si no fuera por ti, creo que nunca hubiera podido estar en el trono, y eso significaba que nunca hubiera podido cumplir la promesa que le hice a mi madre.

─ Ya no estás solo bonito. ─ besa su frente antes de enredar su brazos en la pequeña cintura para abrazarlo con fuerza. ─ Me tienes contigo, todo de mí, te pertenece.

─ Lo amo, príncipe San.

─ Lo amo, príncipe Wooyoung.

San sin poder evitarlo busca los labios de su bonito para conseguir un beso que ha estado anhelado desde la mañana. Sus labios se mueven al compás de sus corazones, sus manos tocando todo a su paso, los dedos del azabache se enredan en los largos cabellos de la nuca de San sacándoles suspiros de placer. Las manos del mayor aprietan las caderas de Wooyoung mientras lo atrae más a su cuerpo para poder sentir el calor que este destila, las misma empiezan un recorrido en la espalda baja dejándolas ahí para seguir disfrutando de la dulce boca de su menor.

─ Me gusta tu boca. ─ susurra San cuando se separa con la respiración entrecortada. ─ Me gusta lo que haces con ella.

─ San...─ se avergüenza dejando ver sus mejillas sonrojadas por aquellas palabras.

─ Eres muy bonito Woonie, muy bonito.

Unos golpes en la puerta de la habitación principal llaman su atención y los obliga a separase.

─ Adelante. ─ dice Wooyoung mientras se separa de su novio.

JongHo, aquel chico que los había ayudado ingresa a la habitación haciendo una reverencia ante ellos.

─ El pueblo ya está esperando a su alteza. Al parecer están un poco ansiosos y no dejan de murmurar sobre las nuevas noticias.

San había despedido a los anteriores empleados por el bien de Wooyoung, aunque el menor estuvo un tanto reacio, al final lo acepto, porque él sabía que nunca fue tratado bien por aquellas personas y ahora los nuevos sirvientes y mensajeros eran buenos con él, y eso lo apreciaba.

UTOPIA || WOOSAN/SANWOODonde viven las historias. Descúbrelo ahora