Dos ex compañeros de la secundaria pasan una noche juntos sin pretender volver a verse, pero un pequeño gran error los obligará a tener que convivir. ¿Habrá algún sentimiento entre los dos o solamente los unirá su pequeño error?
Jughead cerró la puerta principal con fuerza y se giró a mirar a Betty, quien lo miraba en silencio con la bebé en sus brazos. —¿Entonces esto es lo que haces cuando yo no estoy?—
Betty lo miró, confundida. —¿A que te refieres?—
—¿Dejas que vengan idiotas a visitarte siempre que no estoy? ¿Y que se acerquen a mi hija? ¡¿Que pasa contigo Betty?!— Le reclamó.
—¡Yo no le dije que viniera! ¡Yo le pedí que se fuera y no quiso!— Aclaró Betty.
—Tenias que sacarlo a patadas Betty. Pudiste echarlo. Lo dejaste quedarse porque quisiste y si yo no vengo no sé qué habría pasado— Dijo Jughead muy enojado dando unos pasos más cerca de ella.
—¡Tengo a la bebé! ¡No podía hacer nada!—
—¡Deja de utilizar a mi hija como una excusa Betty! ¡¿Acaso me engañas con ese imbécil?! ¡Casi te mata! ¡¿No lo recuerdas?! ¡Yo tuve que rescatarte!— Gritó el ojiazul.
—¡Si lo recuerdo! ¡Yo no te engaño y nunca lo haría! ¡Tú eres el que seguramente me engaña y por eso te comportas como un idiota!— Respondió Betty con las lágrimas descendiendo abundantemente por sus mejillas.
—¡No voy a aceptar que dejes que cualquier extraño se acerque a mi hija!—
—¡Una hija a la que no le prestas atención! ¡Sol dejó de importarte desde hace varias semanas y yo he tenido que cuidarla sola!— Le recordó mientras la bebé se estaba durmiendo en sus brazos.
—¡Ya me hartaste Betty! ¡Dame a mi hija!— Le pidió.
—¡No te daré a mi bebé! ¡Hueles a alcohol! ¡Estuviste bebiendo y así no te daré a mi hija!—
—¡Dámela! ¡Es mi hija!—
—¡No te la daré! ¡Eres un maldito alcohólico, egoísta, desconsiderado e imbécil! ¡Aléjate de mi hija!—
—¡Me cansé! ¡Si no me das a mi hija en este momento juro que voy a..!
—¡¿A golpearme?!— Preguntó, mirándolo fijamente. —¡¿Vas a golpearme?! ¡Adelante! ¡Hazlo! ¡Es lo único que te falta hacer! ¡Pero hazlo cuando yo no tenga a Sol conmigo!—
Jughead no respondió y sólo la miró en silencio por un momento. —Yo jamás las lastimaría y tú lo sabes. Jamás te pondría un dedo encima ni a ti ni a mi hija— Aseguró mucho más calmado.
—Ya lo hiciste. Puede que no nos hallas golpeado... pero nos lastimaste Jughead. A las dos. Nos has lastimado con tu actitud hacia nosotras. Tu ignorancia, tus gritos, tus reclamos, tu manera tan fría de tratarnos... no fue necesario que nos golpearas para lastimarnos— Respondió Betty dando la vuelta para subir las escaleras y llevar a su hija a dormir, ya que ésta se había quedado profundamente dormida.
Jughead la vio subir las escaleras con la bebé y sintió una apuñalada en el pecho. Fue como si se hubiera dado cuenta de todo el daño que les había hecho a su novia y a su hija y se sintió como un monstruo por eso.
Se dejó caer en el sofá y suspiró pesadamente. Se dio cuenta de su error muy tarde y ahora tenía que hacer algo por recuperar la confianza de Betty otra vez.
Se puso de pie y subió las escaleras. Primero fue a la habitación de su bebé y la vio profundamente dormida. Sonrió y luego fue a la habitación que comparte con Betty y la vio en la cama de espaldas hacia él y pudo escuchar como lloraba.
—Betts...— Habló Jughead en voz baja entrando a la habitación.
—¿Que quieres? ¿Vienes para seguir gritándome? ¿Quieres seguir reclamándome? Ya basta Jug... ya no me lastimes— Suplicó entre lágrimas aun sin mirarlo.
Jughead suspiró y se sentó al borde de la cama, empezando a acariciar el cabello rubio y despeinado de Betty.
—No me toques. Quiero que me dejes sola. ¿Por qué de repente te intereso?— Preguntó en voz baja cerrando los ojos con fuerza.
—Preciosa, perdón. No sé cómo voy a hacer para que me perdones pero ahora me doy cuenta de todo el daño que les hice a ti y a mi hija. Se que no tengo excusas para mi actitud con ustedes pero... últimamente estoy muy frustrado y estresado y tú y Sol terminaron pagando— Explicó el pelinegro.
Betty se sentó sobre la cama y lo miró con sus mejillas empapadas de lágrimas, con ojeras y los ojos rojos de tanto llorar, esperando a que él hablara.
—Tengo bloqueo creativo— Confesó. —Hace muchos días que no soy capaz de escribir ni una letra y eso me tiene estresado. He pensado en que tome una mala decisión al convertirme en escritor o que ya no soy capaz de seguir escribiendo. Tengo miedo de no poder volver a escribir una sola palabra. Eso me ha estado volviendo loco y termine utilizándote a ti y a mi hija para desahogarme —
—¿Por qué no lo dijiste antes?— Preguntó Betty.
—No lo sé. No quería que pensaras... ¿Sabes que? Olvídalo. Ya no importa. Betty, por favor perdóname. Desde ahora voy a cambiar te lo prometo— Aseguró Jughead acariciando su mejilla.
—No te presiones Jug— Aconsejó. —Esto es temporal. Pronto vas a tener tantas historias por escribir qué vas a volverte loco. Eres muy talentoso y estoy segura de que vas a superar esto— Le sonrió.
—No te merezco Betty. No las merezco ni a ti ni a Sol. ¿Me perdonas?— Preguntó.
Betty suspiró. —Agradezco que te hallas dado cuenta de tu error. Pero me dolió mucho tu comportamiento estos últimos días. Pensé que había algo mal conmigo o que era mi culpa que te portaras así. Llegue a pensar que me engañabas y que ya no querías estar conmigo por mi culpa. Me sentí horrible en estos días y todo porque no fuiste sincero conmigo desde el principio—
—Lo se. Lo sé y me siento como un monstruo por eso y perdóname pero...
—No es que no quiera perdonarte Jughead. Pero entiende que no es fácil para mi. Yo quiero perdonarte pero tampoco olvido—
—Lo entiendo nena. Una vez más perdóname. Se que una simple disculpa no va a revertir todo el daño que te hice. Pero te juro que te lo voy a compensar a ti y a mi pequeña— Aseguró besando su frente.
Betty le sonrió débilmente y volvió a acostarse en la cama, dándole la espalda y sin decir nada.
—¿Me dejas quedarme aquí contigo esta noche?— Preguntó Jughead.
—Está bien — Aceptó la ojiverde sin mirarlo a la cara.
Jughead se acostó a su lado, pero con su distancia. Ahora él le había pedido perdón, pero les había hecho mucho daño. Ahora había una barrera invisible entre ellos y él estaba dispuesto a romperla. Estaba dispuesto a ganarse a Betty y a su hija nuevamente.
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Modo de reconquista activado 😼
Les dije que el sufrimiento no duraría mucho y se los compensaré 😘