manos bajaban con suavidad por la piel, los escalofríos hacían que los vellos se erizaran y les provocaban que leves gemidos salieran de sus bocas, la sensación hacía que todos sus sentidos se agudizaran.
“touya...”
el pelinegro lo tomó de las mejillas y lo volvió a besar, las manos de izuku viajaron hasta su espalda y enterró sus uñas en la piel de su novio, el azabache se separó de su boca y bajó a su cuello para lamer y morder, el peliverde arqueaba su espalda por la exquisita sensación, haciendo que ese hormigueo viajara por su espina dorsal hasta su entrepierna que estaba humedeciéndose poco a poco.
la mano de midoriya viajo hasta el pene de dabi y comenzó a acariciarlo, provocando que el chico encima de él jadeara, sonrió y pudo ver como touya cerraba los ojos y respiraba pesadamente y de sus labios salieran gemidos.
“izuku...”
el chico debajo de él lo tomó del rostro y lo volvió a besar, metió levemente su lengua a su boca y empezaron a pelear mientras la mano del menor dirigía el pene del mayor a su estrecha entrada.
“espera... no me he puesto condón...”
“me tomé la pastilla...”
dabi se separó de él, los ojos azules eran lo único que se veía en la oscuridad, las olas se oían de fondo al igual que sus respiraciones, el pecho de izuku subía y bajaba, el pelinegro observó las marcas de mordidas por todo el cuerpo de midoriya.
“eres hermoso...”
un sonrojo apareció en el lindo rostro pecoso y el mayor tomó su miembro y comenzó a meterlo con lentitud, izuku cerró sus ojos, intentando acostumbrarse a la nueva sensación se sentirse lleno.
lo hacían seguido, pero no terminaba de acostumbrarse a la longitud y anchura de su novio.
“touya...”
el chico lo miró, sonrió y volvió a atacar los labios del peliverde. midoriya pasó sus piernas alrededor de la cintura de dabi y comenzó a mover su cintura para sentir como el falo de su novio entraba y salía.
los besos y el choque de piel con piel hacía todo más erótico, los gemidos de izuku y jadeos de touya lo volvía como una de esas películas de adultos de mala calidad que lograban causarte una erección.
“¿puedes venirte adentro?”
“no, izuku, sabes que-”
nuevamente lo detuvo con un beso, el menor lo abrazó por el cuello y lo pegó más a su cuerpo, el azabache tomó las piernas de su novio y las puso en sus hombros, logrando golpear ese lugar que a izuku lo volvió loco.
“por favor...”
¿estaban listos para formar una familia?
“pero si no quieres está bien, puede ser después...”
touya cerró los ojos, metió con fuerza su pene en la estrecha vagina de izuku, arrancándole un gemido de lo profundo de sus pulmones.
“con eso basta...”
empezó a embestirlo con rapidez, gemidos y jadeos comenzaron a elevarse de volumen, la música de pieles hacían que sus orgasmos comenzaran a formarse de lo profundo de sus seres, touya besó la piel de izuku mientras el pobre chico apretaba con fuerza las sábanas y almohadas.
ver a izuku completamente bañado de sudor con lágrimas en los ojos debido al placer lo calentaba aún más.
“voy a hacerlo adentro...”
“¡sí, oh mierda! ¡sí!”
sonrió, jaló el cuerpo de su amado a su cuerpo y sintió el primer shock eléctrico, su semen comenzaba a llenar el interior del chico, volvió a meter con fuerza su pene y observó como el líquido pegajoso transparente empezaba a desbordarse, una nueva estocada y vió el líquido salir de la uretra de su amado.
rara vez llegaban a ese nivel, pero sentir el cálido abrazo en su pene, le daban ganas de volver a llenar a su novio.
salió lentamente del interior de izuku, una sonrisa se formó en los labios rosados y touya se dejó caer a un lado de él.
podía admirar las facciones de midoriya de cerca, como eran sus pestañas, sus pecas, sus mejillas rosadas.
“touya...”
“mhm...”
el chico se pegó a él, se acostó entre sus brazos y besó la mejilla de su novio, haciendo que un sonrojo apareciera en la piel pálida del mayor.
“te amo...”
izuku lo había dicho muchísimas veces, touya no era una persona de expresar su amor con palabras así que lo hacía con regalos, atención y con sexo.
lo abrazó, besó su frente y jaló la sábana para tapar el cuerpo de izuku, sonrió y escondió su nariz en los rizos verdes de su amado.
miró el tocador y observó una pequeña cajita color negro, suspiró y cerró sus ojos, su sonrisa se hizo más grande y apretó en sus brazos al chico.
“te amo más...”
