Unnamed idea 5

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TW: DEAD DOVE, DO NO EAT. G0R3 GRÁFICO.

Los dedos llenos de cicatrices se hundían en las teclas del piano, la luz blanca de la Luna se colaba por la gran ventana del salón, la gente movían sus dedos, cabezas, piernas al compás de la canción que Izuku estaba tocando, la mirada verdosa se giró un poco al ver a la pareja de recién cazados, sonrió y siguió tocando Moonlight de Beethoven mientras su mente daba vueltas, suspiró y terminó la bonita melodía que un gran músico dejó a la humanidad.

Todos aplaudieron, pasó su lengua por sus labios al ver la multitud de la gente en la fiesta de boda de su ex novio, sonrió y se levantó para hacer una reverencia, el rubio se acercó a él y le dió un apretón de manos.

El olor a la otra mujer llegó a sus fosas nasales, intentó sonreír pero ese aroma siempre estaba en la ropa de Katsuki cuando vivían juntos.

Y el recién casado nunca supo eso.

Pero era hora, ¿no?

Un chico pelirrojo comenzó a tocar el violín, la gente ahora estaba escuchando Flight of the bumblebee, Izuku sonrió y el peliblanco y el pelinegro cerraron la puerta del salón.

Un primer disparo se escuchó por todo el lugar, la esposa de Katsuki cayó al suelo con un gran hoyo en su cabeza que había deshecho la gran parte de su occipital y frontal, podía verse el principio y el final del túnel.

Los músicos comenzaron a tocar Can Can, haciendo que Midoriya sonriera, un segundo disparo cayo en la cabeza del padre de la difunta mujer, todos querían salir del salón pero los balazos detenían a los invitados, uno a uno caían.

Touya encendió la cierra eléctrica y sonrió, observó a su padre quien intentaba huir de él.

La sangre brotaba de su padre, la máquina pasaba por su cuello y como si sus músculos fueran hilos, se deshilachaban, el pelinegro río y terminó de cortarle la cabeza a su padre, sus zapatos ahora estaban completamente llenos de sangre y se giró a sus hermanos y a su madre, les sonrió y de nuevo encendió la cierra eléctrica.

Vivaldi ahora se escuchaba y los músicos como si nada, o parte de ellos, ya que algunos ya estaban vomitando o sin querer les tocó un balazo en la cabeza o en el ojo.

Tenko miró a su familia y a su hermana, suspiró y la mató primero a ella ya que no soportaría verla sufrir por la culpa de su madre.

Corto su cuello rápidamente y después siguió con el cuello de su madre hasta dejar por último a su padre, le sonrió y clavó el cuchillo en uno de sus ojos, fuentes de sangre decoraban su traje color café, cortó poco a poco su tráquea para que muriera ahogado con su propia sangre.

Izuku admiraba todo el lugar, dedos, cabezas y piernas era lo único que importaba.

Katsuki estaba observando todo con terror mientras Izuku sonreía.

Los músicos comenzaron a tocar Lacrimosa, las almas en pena hacían los coros y Midoriya volvió a sentarse en el banco del piano, recordó como la madre de su ex novio había matado a su madre por estar con él, suspiró y miró a la mujer.

Sus uñas habían sacado los ojos de su madre así que haría lo mismo.

El pelirrojo se acercó a él, le dió el arco de su violín y este lo rompió, le enterró la punta de la madera a Mitsuki y después a Masaru, apagando completamente sus ojos, para que no tuvieran el placer de observar como es que se vengaria.

Katsuki cayó al suelo por tener una parte del arco de un violín en su corazón, Izuku sonrió y lo sacó con fuerza, la sangre inundaba el suelo y su ropa, la mirada rojiza comenzaba a apagarse pero antes de que el inútil se muriera, Kirishima le entregó a Midoriya una cuchara, ambos sonrieron y comenzaron a hacer palanca, primero salió un ojo con todo y su nervio, después salió el ojo y el cuerpo del cenizo cayó al suelo.

Danza macabra se oía pero después algunos segundos, balazos bañaron los cuerpos de los músicos.

Midoriya se sentó en la mesa de los festejados, después se sentaron Kirishima, después Touya y luego Tenko.

El pelirrojo sirvió la champagne en las copas, Touya agradeció y Tenko asintió como agradecimiento.

— Me alegra que todos pudiéramos venir.

Los ojos rojos y azules miraron a los ojos verdes, estos estaban paseando por todo el salón y se lamió los labios.

— Pueden comenzar a cenar, buen provecho muchachos.

𝗢𝘂𝗿𝘀Donde viven las historias. Descúbrelo ahora