VII

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La segunda experiencia sexual de Tsubaki vendría solo unos días después.

La única actividad de hacheo que hacían los cinco niños juntos era en el baño es decir de su ofuro. La enorme tina de madera que usaban para bañarse todos, tallar los pisos y paredes así mismo de apilar la leña que se empleaba ese día para calentar el agua. Aun que lo ultimo lo hacían las sirvientas de la casa. La limpieza la hacían con las ventanas cerradas a oscuras con lámparas de aceite encendidas, estas no habían sido retiras desde que los recién llegados tomaron su primer baño por el contrario ahora eran llenadas todos los días para ser usadas.

Así pues Yuri se encontraba hincado en el piso al lado de Tsubaki que le enseñaba a tallar el mismo. El segundo niño estaba inquieto como Himawari les había enseñado a recogerse el kimono para no mojárselo puede ver como las rodillas, manos, y codos de Yuri se ponen rojos con facilidad. El tampoco estaba acostumbrado a hacer ese tipo de labor pero sus manos y rodillas no se ponían de ese color. Igualmente no tiene mucho que Yuri le confeso que había aprendido a caminar hace poco haciendo que eso solo le preocupe mas. Se llega a preguntar que tan frágil es el cuerpo de Yuri.

―Si te duele no lo hagas con tanta fuerza ―dice mientras intenta quitarle el cepillo de las manos.

― ¿Ah? ¿También vas a hacer eso por él? ―Ran espeta cargado un cubo de agua enorme. Esta enojado y tiene un enorme marca roja en su mejilla derecha.

―Ran, déjalos. Solo hagamos nuestra parte y vámonos de aquí ―Suikazura lo llama. Como siempre el parece ocultar su mirada en el largo fleco de su cabello.

― ¿Por qué? Es culpa de "ese" que tengamos que hacer esto a oscura.

― ¡No es culpa de Yuri que no pueda estar en la luz del sol! ―defiende Tsubaki―. Además el no esta acostumbrado a hacer nada de esto.

― ¿Y eso que?

El de kimono amarillo deja la cubeta en el suelo y se adelanta un paso. No esta de humor para soportar que le conteste un mocoso conformista. De igual manera Tsubaki se levanta y se pone delante Yuri.

―Ustedes dos no piensan en pelear aquí ¿verdad? Si los encuentran peleando se meterán en muchos problemas y tu Ran ya sabes como son los castigos ―Himawari asoma su cabeza por arriba de la tina la cual el estaba lavando―. Además ase un momento vi como tu estabas ayudando a Suikazura, tallaste el piso por el y cargas el agua. Al menos la Yuki-onna lo esta intentando hacer por si mismo.

Ran truena la boca. Eso es cierto pero es que Suikazura no debería maltraer sus manos así.

― ¿Ran? ―el niño de kimono café lo llama se quedan mirando un instante.

―Hagan lo quieran. Ya casi terminamos nuestra parte de todos modos.

Himawari sale de la tina y se acerca a Yuri y a Tsubaki:

― ¿Qué ocurre con esa actitud? Por eso los superiores siempre le esta pegando.

―Pero creo que ya no se ha metido en tantos problemas como antes. Hoy no lo amararon a la piedra de allá fuera.

―Bueno si. Desde que empezó a juntarse con Suikazura se calmo mucho pero siguen pegándole los superiores por contestón.

Ambos voltean en dirección de los otros dos que hincados en el piso secan con trapos. Para su sorpresa ven como Ran los observa con odio mientras habla con el niño de kimono café. Ambos podrían jurar ver un aura aterradora envolverlo. Yuri por su lado se levanta lentamente no esta del todo seguro de lo que acaba de pasar pero sabe que se debe por el.

Raikoritsu no hata (El campo de las lycoris)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora