La primera noche que dormí allí, fue terrible. hacia 10 años no se cambiaban las sabanas, estaban llenas de arañas que subían por mis ropas.
Me picaba todo el cuerpo, tanto que me ponía de los nervios, no conseguía relajarme, mucho menos dormir.
No había luz, ni agua, ni comida. La poca que tenia desaparecía.
Era débil.
Cuando fui a ver la lavadora, abrí el deposito del detergente, y me caí de espanto, un nido de cucarachas como una pelota de rugby enmarañada, salían cucas por todas partes, creo que aun las llevo encima.
Pero era libre.
Con pena descubrí que había mas inquilinos, unos ratoncitos de campo. Que monos, podría hacer amistades incluso.
Cuando se sentó encima mía, pensé que era otro de sus pervertidos juegos eróticos, cuando me tapo la cabeza con una bolsa comprendí que iba en serio. No se cuanto tiempo estuve, solo se que me removí con todas mis fuerzas, me faltaba el aire, se me iba la vida, ..
Seguía forcejeando una y otra vez, el se reía y me apretaba mas fuerte. entre en un estado de pánico producido por la falta de oxigeno, decidí ahorrar fuerzas, poco a poco me fui serenando y relajando, como si estuviese semi-muerta.
Cuando uno de mis brazos colgaba, encontré algo duro bajo la cama, seguramente de otra pelea, lo agarre con fuerza y concentre todas mis fuerzas en golpearle. Lo conseguí. Al volver en sí, salí corriendo, no recuerdo a donde.
Hoy mi único compañero es un gato. Nunca mas volví a desocupar mi casa.
Paupérrima soy feliz.
