Capítulo 19.

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POV Kristoff.

Anna sostenía la cabeza entre sus manos, que las tenía apoyada sobre la mesa del comedor.
Las pláticas eran menos, muchos se encontraban con dolor de cabeza o muchos tenían sueño.
Nota mental: No hacerle caso jamás a Jack Frost.

-¿Segura no recuerdas nada? -le preguntó Eugene a la pecosa que gemía de dolor.

-Nada, sólo recuerdo el echo que Mérida me dejó sola.

-Eso me lo pediste tú -aclaró la rulosa, que disfrutaba lentamente de su comida.

-Y que Hans me pidió disculpas -prosiguió omitiendo el comentario de su amiga-. Jamás supe cuando puso la droga en el vaso.

-Y ahora me arrepiento el haberme ido a bailar -suspiró Rapunzel-. Todo es mi culpa.

-Claro que no -Anna alzó la cabeza hacia ella, dejando mostrar unas sombras visibles debajo de sus ojos-. Aún así les hubiera pedido que me dejaran sola.

-Lo hubiéramos echo, pero no te hubiéramos perdido de vista -aseguró su hermana, lanzándole una mirada a Mérida.

-A todo esto -Anna volvió a tomar la postura-. ¿Dónde te metiste?

Ella dejó su comida a medio camino, y se revolvió un poco incómoda. Miró de reojo a Hiccup, y él trató de hacerlo disimuladamente. Ese gesto no me pasó por alto, ¿qué estaba pasando?

-Estaba por ahí, esperando a que Anna terminara de hablar con ese idiota -mordió su labio nerviosa-. Pero me perdí entre tanta gente.

-¿Y por qué tan nerviosa? -cuestionó Rapunzel, recargándose en su mesa con los brazos cruzados mirándola con una ceja enarcada.

La pelirroja iba a hablar, pero fue interrumpida por un castaño que arrastro la silla para sentarse junto a nosotros.

-Oye -gimió Anna, sobándose las sienes.

Debía admitir que cuando Anna me abrazó la sentí demasiado pequeña entre mis brazos, y tuve la necesitad de protegerla. No era normal sentir eso cuando hace una semana había roto con mi novia.

-Buenos días -saludó Andrew alegre, miró a Anna e hizo una mueca divertida-. Te ves fatal.

-Gracias -respondió ella con su voz manchada de sarcasmo, pero apenas fue audible para mis oídos.

-¿A dónde fueron ayer? Oh, comida.

-¡Oye! -exclamó Mérida cuando él le arrebató la papa frita que llevaba a su boca. ¿Es que acaso se la vivía comiendo?

-A una fiesta, de una de primer grado -respondió Hiccup a la pregunta-. ¿No fuiste?

-¿A esa? No -negó con la cabeza-. Había escuchado sobre eso, pero no me dieron ganas de asistir.

-Bien por ti, ahora no tienes que aguantar dolor de cabeza y desconcierto.

-¿Desconcierto?

Elsa se inclinó hacia él, cuidando que nadie la estuviera viendo o escuchando.

-Ayer la drogaron -explicó en un susurro.

-¿Qué? ¿Quién? -preguntó él alzando la cabeza.

-¿Recuerdas al chico pelirrojo que está en tu clase? -preguntó Rapunzel ganándose un asentimiento del chico-. Él.

-Será maldito -murmuró entre dientes y abrazó a Anna protectoramente.

Carraspeé segundos después.

Amor por el Proyecto. (Jelsa, Kristanna, Mericcup, Eugenzel) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora