AMETHYST
—¿En serio pensaste que era buena idea involucrarte con mi sobrino? —gruñe Asher mientras conduce, y yo trato de limpiar las lágrimas de mis ojos con el puño de la camisa que traigo puesta —Deja de llorar, no vas a solucionar nada así... Dudo que tu novio quiera perdonarte.
—Caín no es mi novio —digo en voz baja mientras juego con mis dedos.
—Ni lo será —exclama él.
Pongo los ojos en blanco —Si no vas a decir nada que me suba el ánimo, mejor cierra la boca.
—Cuidado con cómo me hablas, Engel... Mejor piensa qué explicación me darás. No recuerdo haber puesto en el contrato que te iba a compartir.
—No voy a explicar algo que ni siquiera yo puedo comprender. Nos drogamos mucho y luego pasó lo que todos ustedes vieron —levanto la mirada para verlo —Y no vuelvas a llamarme Engel.
—Estoy cansado de decirle a mis sobrinos que dejen de consumir las mierdas que venden, pero son unos idiotas.
Detiene el auto frente a mi casa. Cuando voy a bajarme, me toma del brazo y me detiene.
—Pronto hablaremos de cómo se resolverá esto. Mereces un castigo, ma petite, y mi sobrino también...
Sin dejarme decir nada, me besa y luego me deja salir del auto. Me voy directamente a mi cuarto y me recuesto abrazando mi almohada, trato de llamar a Caín y le envío un montón de mensajes, pero ninguno es respondido. Opto por apagar mi celular y dormir.
Es lo mejor para evitar pensar tanto.
Y, según yo, así duele menos.
***
Acomodo mi chaqueta de cuero y enciendo el cigarrillo que descansa entre mis labios. El humo se eleva lento, espeso, casi irreal. Detrás de mí, las muchachas bailan con movimientos exagerados, como si el mundo fuera un escenario iluminado por neones. A lo lejos aparece Caín, también con chaqueta de cuero y el cabello peinado hacia atrás, avanzando hacia mí con esa seguridad que parece coreografiada.
Suena You're the One That I Want y, de pronto, él y yo somos las voces principales, como si siempre hubiéramos sabido cada palabra, cada nota. Todo vibra con una energía eléctrica, brillante, artificial.
Fenrir surge sobre su moto, un bate sostenido entre sus manos. Se detiene y camina directo hacia mí, sin apartar la mirada. El asfalto parece ondular bajo sus pasos.
Asher toma mi brazo y me gira hacia él; con un gesto firme retira el cigarrillo de mi boca. El mundo se estrecha. Los otros dos se acercan también, cerrando el círculo a mi alrededor, mientras el resto continúa bailando y cantando, vestidos como en los ochenta, atrapados en una fiesta que parece no terminar nunca.
Me acerco a los tres y los atraigo contra mi cuerpo. Sus labios comienzan a recorrerme al mismo tiempo, cada uno reclamando una parte distinta de mí, como si el deseo tuviera varias bocas y todas supieran exactamente dónde posarse.
El escenario se deshace.
De un parpadeo pasamos a un cuarto oscuro, cubierto de espejos infinitos. Reconozco la habitación de la mansión de Logan, pero todo se siente más profundo, más denso, como si estuviera sumergido en sombra líquida.
Una cama enorme nos espera.
Entre los tres empiezan a desvestirme con lentitud calculada, sin descuidar un solo centímetro de mi piel. Los jadeos se escapan de mi boca mientras sus manos me recorren, provocando un ardor que se expande, envolvente. Asher me sienta sobre su regazo y acaricia mis caderas; Fenrir me besa mientras sus manos exploran mis pechos; Caín, a mi costado, desliza una mano entre mis piernas. Entre los tres elevan mi temperatura, hacen que mi cuerpo arda cada vez más, como si estuviera hecho de fuego y deseo.
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Just Like An Engel
RomanceEn todo pueblo hay secretos. En Graydale, los secretos sangran. Un asesinato desatará una red de mentiras que amenaza con derrumbar el imperio que domina sus tierras. Ella, hambrienta de vida y de algo más. Él, marcado por sus demonios, incapaz de h...
