AMETHYST
Ohmami - Chase Atlantic
—¿Qué haces aquí? —exclamo al ver a Asher con el ceño fruncido.
He entrado a trabajar medio tiempo en una tienda de vestuario como asistente y llevo solo un par de días. No es la gran cosa, pero me entretiene y el sueldo es relativamente bueno. Como no sé qué demonios haré con mi futuro, no me queda más opción que buscar trabajos esporádicos. A veces pienso que mi padre tenía razón: soy una inútil.
—Vine a ver a mi chica. ¿Cuál es el problema? —acaricia mi rostro y me dedica una sonrisa.
Me aparto un poco, procurando que nadie nos vea.
—El problema es que estoy trabajando, Asher. No quiero que me regañen —gruño, haciendo un puchero.
—En ese caso, señorita... —comienza a caminar por la tienda— atiéndame. Quisiera probarme unos pantalones.
Sacudo la cabeza y pongo los ojos en blanco. Caminamos hacia la sección de caballeros. Toma un par de pantalones y me los pasa para que los sostenga: dos jeans y uno de vestir. Finalmente se queda con uno y se dirige al probador.
Hay poca gente; la mayoría suele ir a la sección de mujeres y aún es temprano.
Unos minutos después me llama desde dentro.
—¿Podría traerme los otros pantalones, señorita...? Por favor.
Me acerco a la puerta como lo haría con cualquier cliente, pero en cuanto estoy lo suficientemente cerca, me jala hacia dentro y cierra.
—Por Dios, ¿qué haces?
No responde. Solo me atrae contra su cuerpo y me besa. Sus manos recorren mi cintura y los pantalones que sostenía caen al suelo.
Asher es insaciable e impredecible. Desde que estamos juntos, el deseo entre nosotros nunca parece agotarse. No se conforma. Yo tampoco.
Su intensidad es fuerte, a veces demasiado. Mi piel pálida delata cada presión, cada agarre. Más de una vez me han preguntado por los moretones. Siempre invento algo.
Y aun así... me gusta.
Estoy descubriendo cosas que antes jamás experimenté. Ahora mi cuerpo responde, se libera, alcanza el placer sin miedo. Pero en el fondo hay algo que no encaja. Un vacío.
Sé qué es.
O mejor dicho, quién es.
Y me niego a nombrarlo.
—Asher, podrían descubrirnos —musito con un hilo de voz mientras mete sus manos por debajo de mi falda y agarra mis glúteos.
—Shh... cállate y disfruta, ma petite —susurra en mi oído, pasando luego su lengua por mi cuello.
Me estremezco ante el contacto húmedo y rápidamente subo mis manos hacia su cabello, atrayendo su rostro hacia mí mientras él levanta mi falda. Aprieta mis nalgas, apegándome con fuerza hacia él, en tanto una de mis manos se mete en su pantalón acariciando su miembro ya erecto. No tarda mucho en quitarme la blusa que traigo y dejar mis pechos libres para él.
Mi lengua se encuentra con la suya mientras yo acaricio su erección de forma suave y él toca mis pezones con cierta rudeza.
—¿Todo bien allí adentro, señor? —pregunta de pronto uno de mis colegas, dando dos golpecitos en la puerta.
—Todo perfecto, gracias —exclama Asher con dificultad.
El hecho de sentir que podrían descubrirnos hace que me sienta mucho más excitada de lo normal, por lo que tomo más la iniciativa. Vuelvo a besarlo mientras se despoja por completo del pantalón y del bóxer.
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Just Like An Engel
RomantikEn todo pueblo hay secretos. En Graydale, los secretos sangran. Un asesinato desatará una red de mentiras que amenaza con derrumbar el imperio que domina sus tierras. Ella, hambrienta de vida y de algo más. Él, marcado por sus demonios, incapaz de h...
