Capítulo 8

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Las chicas y yo estamos tomando algo de sol, aunque generalmente suelo quedar realmente roja si me expongo demasiado, pero en realidad no me importa.

—¡Óscar! —grita de pronto Alejandra —Ven y ponme bronceador —sonríe.

Juls le lanza una mirada que parece un verdadero puñal y enseguida se coloca junto a ellos —De paso aprovecha y me pones a mí también —dice, dedicándole una sonrisa muy tierna.

Juls y Alejandra son realmente diferentes la una de la otra; sin embargo, ambas son chicas hermosas y de buen corazón, cada una a su manera. Juls es bajita, poco más de 1.60, castaña, de piel blanquecina y cejas prominentes. Tiene los ojos café oscuro, es bastante delgada y su sonrisa amplia deja ver unos dientes perfectamente blancos.


Alejandra, en cambio, es rubia y tiene un tono de piel levemente bronceado. Es alta, casi del mismo porte que Óscar —alrededor de 1.75— y de contextura curvilínea; debo reconocer que en ocasiones me hace dudar de mi heterosexualidad.

Óscar, por su parte, mide cerca de 1.77. Su cabello castaño oscuro le llega casi a los hombros, tiene el abdomen levemente marcado y las venas de sus manos resaltan demasiado. Algo que siempre me gusta de él es su cuello; la manzana de Adán se le marca mucho. Su rostro es superior, con un perfil envidiable: se nota que lo hicieron con mucho amor.

El muchacho les aplica bronceador rápidamente a ambas, sin prestarles demasiada atención, ya que parece mucho más entretenido en la conversación con Alastor y Caín. Por un momento veo a Isabella mirando a Alastor en reiteradas ocasiones, así que me acerco un poco más a ella, mientras Juls se queda hablando con Ale sobre un tal Taehyung, quien al parecer la rubia no conoce en absoluto.

—Oye... ¿te gusta Alastor? —pregunto, haciendo que Isa se sobresalte y luego se sonroje.

—¡No! ¿De qué hablas, Ame?

—Mmm... he visto cómo se miran.

—No me gusta, sabes muy bien mi postura —dice en tono de regaño.

—Oh... pero vamos, ¿cuánto falta para que vayas a la academia esa?

—Mucho más de un año, creo —musita con dudas.

—Entonces, ¿por qué privarte de conocer a alguien y enamorarte?

—Tampoco me veo con alguien como Alastor. Le he tomado cariño y me encanta como persona, pero es cosa de vernos: somos polos opuestos.

—Siento que te estás cerrando demasiado, amiga.

—No eres la más indicada para decir eso, Ame... Tú y Caín se quieren y no veo que estén juntos.

—No estamos hablando del gruñón y yo, sino de Alastor y tú —digo, frunciendo el ceño.

—El tema es que no hay un "Alastor y yo" —suspira pesadamente —Además, sabes que jamás he estado con nadie y prefiero ahorrarme todo eso. Seguiré enfocándome en estudiar y quizá logre ganarme la mitad de la beca en la FAVA.

—¿Dijiste FAVA? —pregunta de pronto Caín, metiéndose en nuestra conversación.

—Eres un chismoso —le digo, mirándolo seria.

—Ustedes hablan muy fuerte, no es mi culpa... Entonces, ¿Qué hay con ese lugar?

—Que mi sueño es estudiar ahí —exclama la castaña —Y Amethyst sueña con ser piloto, así que también debería ir ahí.

—Por Dios, ya te dije que no —le doy un codazo —¿Por qué preguntas, Caín?

—Mi padre conoce a uno de los mayores accionistas de esa academia, y resulta que el gerente general y piloto en jefe es uno de sus mejores amigos. Quería que yo estudiara ahí, pero no me gusta y tampoco me interesa darle el gusto.

Just Like An EngelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora