Ignore las llamadas, mi ansiedad yendo en aumento cuando escuché el teléfono sonar una cuarta vez, pero a diferencia de las veces anteriores, fue un tono diferente, era un mensaje.
Tarde cerca de cinco minutos en decidirme si abrirlo o simplemente ignorarlo, mordiendo mis uñas en un intentó desesperado por controlar la ansiedad. Sabía que tenía que hablar con Yeon Jun, pero tenía miedo de aquello terminara en algo más, como otras veces había pasado.
Pero entre más rápido aclarara las cosas con él, más fácil me sería regresar a mi antigua vida, así que desbloqueé el nuevo teléfono para poder leer el mensaje.
[YEON JUN]
Sé que estas en casa, acabo de verte entrar, abre la puerta y más te vale que respondas.
Apenas había terminado de leer la última palabra cuando el celular comenzó a sonar de nuevo, haciéndome dar un brinco, el celular cayendo de mis manos a la cama, agradeciendo internamente que no cayera al piso, pues tenía miedo de dañarlo y no poder devolverselo. Miré el nombre en la pantalla y por fin me decidí a responder, tomando una gran bocanada de aire antes de hacerlo.
—¿Y…Yeon Jun?
—¿Por qué no contestabas? Ven a abrir la puerta, estoy afuera de tu casa.
Aquellas palabras aceleraron mi estúpido corazón, tal vez el hecho de que ahora ya no estaría solo era la razón de aquello, pero no podía engañarme cuando a mi mente venía la barra de chocolate que había encontrado sobre mi cama aquel día.
ㅡ¿Soo Bin?
—Espera... Iré a abrir, voy a colgar.
No espere a que respondiera, aunque sabía que probablemente aquello le molestaría, no me importó, porque la emoción que comenzaba a sentir en aquel momento se estaba apoderando de todo mi cuerpo. Me paré frente a la puerta, ni siquiera tuve que ver por la mirilla para saber que él estaba del otro lado, el aroma de su loción llegó a mi estremeciendome, no estaba preparado para un encuentro tan pronto con él, el cuerpo entero me temblaba y las manos me sudaban, esperaba verme al menos un poco decente, aunque sabía que aquellas cosas no debían importarme, ya no iba a pasar nada entre los dos, ya no podía pasar nada.
Me golpeé las mejillas antes de abrir la puerta, tan pronto mis ojos se encontraron con los suyos, un escalofrío me recorrió la espalda, porque yo podía engañarme, pero no podía engañar a mi cuerpo. Yeon Jun me miraba fijamente, sin expresión alguna, algo que me desesperaba profundamente porque nunca podía saber lo que estaba pensando.
—¿Por qué tardaste tanto?
—Estaba arreglando algunas cosas...
Ni siquiera espero a que lo invitara a entrar, solo me empujó para poder pasar; cerré la puerta y me apoyé contra ella, como si esparara a que Yeon Jun hiciera el primer movimiento, mi cuerpo lo esperaba, pero nada… Yeon Jun simplemente dio un vistazo rápido a mi apartamento y caminó hasta la pequeña sala que ahora tenía, se dejó caer en el sofá más grande, extendiendo sus brazos en el respaldo de este, girando a verme, estaba molesto, podía saberlo incluso si él intentaba disimularlo, bufo y se sacudió el cabello.
—¿Piensas quedarte ahí parado todo el tiempo?
—No... Es solo que...ㅡ No podía darle vueltas, debía ser claro y directo porque conocía a Yeon Jun y sabía que si dudaba, él se aprovecharía de ello.ㅡ ¿Yeon Jun, que haces aquí?
—¿No es obvio? Vine a verte, porque al menos... ¡Yo sí me tome la molestia de preguntar qué día salías! Digo, porque de otra forma, tú jamás me hubieras dicho nada, ¿verdad?... Soo Bin, ¿Qué soy para ti?, ¿a caso soy un juego?
—Por favor Yeon Jun, no vengas a hacerte la víctima ahora, tú y yo bien sabíamos que ese tipo de relación no iba a llevarnos a ningún lado, por el amor de Dios Yeon Jun, ¡Estas casado! No eres una persona libre, no puedes andar por ahí tirándote a cualquiera que se te antoje...
—¿Piensas que voy por ahí tirándome a cualquiera?
Yeon Jun fruncio las cejas y entrecerro los ojos, su mandíbula comenzó a temblar por el enojo, eso no iba bien, debía calmarlo, debía calmarme también o aquello terminaría muy mal. Me separe de la puerta pero antes de que pudiera hacer algo, Yeon Jun ya estaba parado frente a mí con una de sus manos apoyada contra la puerta y con la otra sosteniendome por la cintura.
—Contéstame Soo Bin.
—Sí lo creo, sé que yo para ti no soy más que un juguete, algo con lo que puedes divertirte cuando estás aburrido, este tiempo me sirvió para pensar en todo esto, en nosotros, en lo que estábamos haciendo, en lo que le estábamos haciendo a Woo Young, no podemos seguir así, además, creo que hay alguien que me gusta…
Y casi pude jurar que vi dolor en los ojos de Yeon Jun ante mi confesión, pero seguramente había sido mi imaginación, era de Yeon Jun de quien estaba hablando, él nunca sentiría algo por mi, no más allá de un deseo sexual. Sabía que ya no podíamos seguir con aquello, no podíamos seguir lastimando a terceros por el simple hecho de que los dos nos aprovechábamos de la situación, aquello se debía terminar ya.
—¿Quién Soo Bin? ¿Quién es la persona que te gusta?
La manera en que dijo mi nombre me causo escalofrió, lo mencionó como si fuera su tesoro más preciado, alguien a quien se negaba a perder.
—El doctor Kim, quiero decir, Min Gyu...
Me corregí mientras lo miraba fijamente a los ojos, mordió su labio inferior con suavidad y tuve un terrible impulso de querer atrapar sus labios entre mis dientes, casi golpeandome ante aquella idea, estaba ahí para terminar todo, no para caer de nuevo ante él, ya no quería ser su juguete, ni de él ni de nadie más.
—Bien... Entonces supongo que esta será la última vez que nos veremos Soo Bin.
—¿Qué? No... Yeon Jun, aún podemos ser amigos, quería hablarte sobre ello y…
—¿Amigos? ¿Amigos dices? ¿Cómo mierda esperas que sea tu amigo? Si justo ahora... justo ahora quiero hacertelo contra la puerta.
Sus palabras hicieron que mi cuerpo se tensara, pero no de una forma desagradable, al contrario, me exigía más cercanía con Yeon Jun, intenté retroceder pero estaba completamente atrapado contra la puerta.
—Cuando quiero arrancarte la ropa y marcar cada centímetro de tu piel, cuando quiero recorrerte con las manos...
Susurro muy cerca de mi cuello, apoyé mis manos sobre su pecho para empujarlo hacia atrás, en un inútil intento de alejarlo, pero mis manos terminaron cerrándose sobre su camisa, definitivamente mi cuerpo no era de mucha ayuda, al contrario, se ponía ansioso y expectante, pidiendo a gritos por el cuerpo del más alto.
—Cuando quiero poseerte y hundirme en lo más profundo de tu ser, dime… ¿cómo quieres que sea tu amigo?
Fueron sus últimas palabras antes de posar sus suaves labios sobre mi sensible cuello, el cual comenzó a recorrer con una delicadeza que jamás había utilizado, Yeon Jun siempre era posesivo, pero aquello se sentía diferente, ni siquiera podía explicar con palabras lo que sus labios estaban provocando en mi. Apenas y rozaba ni piel, desesperandome por querer sentir merjor aquellos roces, intentando resistir hasta el final, intentando detenerlo con lo poco de cordura que me quedaba.
Empuje su cuerpo con toda la fuerza que me quedaba, la cual no era mucha pues él solo se apartó unos centímetros, los suficientes para que nuestros ojos se encontraran, el deseo que estos reflejaban me hicieron perder la razón, mi cerebro dejó de pensar y le cedi el control a mi cuerpo, tomandolo por el cuello y atraerlo hacía mi, susurrando sobre sus labios.
—Házmelo una última vez...
Mandando todo a la mierda con esas simples palabras, no podía seguir engañandome, lo necesitaba, lo supe cuando sus labios tocaron los míos y se fundieron en un profundo y apasionado beso, un beso que de no ser porque sabía la situación en la que me encontraba, podría jurar que ocultaba algo más que deseo.
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Hace rato que no actualizaba esta historia, pero ya está! 💃🏻
¡¡Disfruten del capitulo!! ❤🌻
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DISASTER - YEONBIN.
Fanfiction- ¡Mírame! Mírame Soo Bin cuando te estoy hablando... Mis manos temblaban incontrolablemente y su aliento golpeaba mi rostro, su aliento a alcohol hacía que me mareara, el olor era bastante fuerte. - Yeon Jun... me estás lastimando. Esta vez de ver...