JEJU.

265 27 9
                                    

Los besos continuaron lentos, quería disfrutar de esos labios que se me habían negado tanto tiempo. Mis manos se aferraron a su pequeña cintura, atrayéndolo más hacia a mí, necesitaba sentirlo cerca, porque tenía la sensación de que aquello era solo un sueño. Pero Soo Bin no se quedó quieto, no señor, ese pequeño diablillo comenzó a morder y succionar mis labios, acelerándome la respiración, el pulso, todo; sentí la sangre viajar peligrosamente hacia una zona específica de mi cuerpo, teniendo que alejarme de mi princesa o aquello terminaría mal, muy mal.

ㅡSoo Bin…

ㅡYeon Jun… por favor, hazme el amor.

Sentí que mi mente dejó de funcionar en ese momento, mi cerebro tardo un buen rato en procesar aquellas palabras, seguramente debía tener una cara de idiota pues mi princesa comenzó a reír. Cuando por fin lo procese, Soo Bin ya se estaba quitando la playera de su pijama, caminando hacia su habitación, pude ver la sonrisa ladina que se dibujó en su rostro haciéndome sonreír a mí también, aprovechando que la playera era de manga larga y que solo le faltaba sacar su cabeza, tomé las mangas y lo amarre, asegurándome de que no pudiera zafarse o la pagaría caro.

—¡Jajajajaja! Por Dios Soo Bin, ¿realmente me deseas tanto?, pero lo siento bebé, no habrá sexo, ni hoy, ni mañana, ni el día siguiente, ¿Qué parte de "quiero hacer las cosas bien", no entendiste?

—¡Yah! YEON JUN, ¡Suéltame! Oye, no puedes hacerme esto, ¡SUÉLTAME!

Lo cargué sobre mi hombro, mientras él se retorcía y pataleaba, aunque al final se dio por vencido.

—Dormirás así, amarradito, y obviamente yo te abrazare para que no intentes aprovecharte de mí.

—Vete a dormir a otro lado, no dormirás conmigo, no lo...

Lo bajé tirándolo sobre la cama y lo callé con un lento beso, colocándome sobre él, mientras mis labios se movían con lentitud sobre los suyos, acariciando la suave piel de su rostro, pegue mi frente a la ajena, mirándolo fijamente, amaba esos hermosos ojos, me encantaba ese brillo tan bonito que tenían, roce mi nariz con la suya y susurre sobre sus labios.

—Me he convertido en un cursi por tu culpa, alguien que no puede mirar a nadie más que a su Soo Bin, alguien incapaz de desear otro cuerpo que no sea el tuyo... ¿Qué me hiciste?

—No me eches a mí la culpa, yo no hice nada más que ser yo y... Yeon Jun, no me mires así, me sonrojas.

—¿Así como? ¿Cómo si fueras lo más preciado de toda mi vida, cómo si no quisiera dejarte ir nunca?

—Si...

—¿Por qué?

—Porque harás que mi corazón salga de mi pecho, maldita sea.

—Mi bebé aprendió a maldecir... Que sexy, pero guárdalas para cuando hagamos el amor.

—Cállate Yeon Jun...

—Cállame, si no lo haces yo voy a...

Sus labios estaban nuevamente sobre los míos, pequeños roces, pequeños besos que me derretían en todo sentido, debía detenerlo o de verdad terminaría haciéndolo mío y no quería eso, no aún, primero quería demostrarle lo mucho que lo amaba y que estaba dispuesto a hacer todo por él.

Corte el beso con uno más sonoro, me recosté a su lado y lo abrace por la espalda, pegando mis labios a su delgado cuello, dejé varios besos sobre este, el cansancio llegando a mí de repente, así que lo abrace con más fuerza, deseándole buenas noches antes de caer dormido.

Corte el beso con uno más sonoro, me recosté a su lado y lo abrace por la espalda, pegando mis labios a su delgado cuello, dejé varios besos sobre este, el cansancio llegando a mí de repente, así que lo abrace con más fuerza, deseándole buenas noc...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
DISASTER - YEONBIN.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora