22. El gran día.

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Este cap va dirigido a mi hermanastris, Valeria Barbosa que cumple sus dulces 16 y pues es alguien súper especial que merece todas las felicitaciones del mundo🙈💜

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Emma.

Es sábado a medio día, vamos en grandes camionetas camino al juicio que dictará quien será mi tutor legal.

Y no puedo evitar sentirme como conejillo de indias, o el hueso por el cual dos tigres hambrientos pelean.

A mi derecha, Rose se encuentra perdida en la vista que nos ofrece la ventana. Siente mi mirada y me la devuelve por unos segundos; creo que sigo sin caerle bien.

Eileen, sin embargo, esta haciendo llamadas a todo lo que da, habla con alguien, cuelga, y llama a alguien más. Parece manager de algún artista famoso.

–Hemos llegado.–Informa el chofer llamando la atención de Eileen quien venía ensimismada en su teléfono.

–Entraremos por una lateral, por favor.– Pide ____ llevándose el teléfono a la oreja derecha.–Edward... Si, lo se. He hablado con él de eso, solo... Oh, bien.

Escucho pero le pierdo el interés al no saber qué dicen a través de la línea.

–¿Algo más?–Cuestiona Fleur, nuestro chofer.

–Dame un segundo.–Murmura mi hermana no teñida y se pasa al asiento del copiloto por el hueco que existe entre los asientos delanteros y platicar con el unos cuantos momentos. Hablan lo suficientemente bajo como para no poder escucharles, así que pierdo el interés en la plática de mi hermana una vez más.

–Así será.–Asiente Fleur quitando los seguros de la camioneta.-Buena suerte, señoritas. Yo estacionaré la camioneta y entraré por la otra puerta lateral-

Nos hace un guiño por el espejo retrovisor, para que luego bajemos de la camioneta, mis hermanas no se hacen esperar y se adentran al tribunal.

–Nuestra tribuna esta por allá.–Rose apunta la tercer puerta y yo asiento de manera sumisa, ¿Qué más puedo hacer más que seguir ordenes?

Entramos y aún no hay nadie, ____ pone el seguro a la puerta y me mira, suspira y después me abraza.

–Te has vuelto todo para nosotros.–Afirma en mi oído.–Y sé que parece que no tomamos en cuenta tu opinión, pero lo hacemos, créelo.

–De verdad que es difícil hacerlo.–Contradigo.–¿De verdad esperan que prefiera estar con ustedes que con ella?

Eileen ni se inmuta.

–Si de verdad quieres estar con ella, dilo frente al juez, no habrá nada ni nadie que te detenga.–Mi hermana asegura y yo le miro perpleja.–Pero no me lo digas a mi, porque no me parece más que estupideces. Te queremos con nosotros. 

Da media vuelta, quita el seguro y las personas comienzan a pasar.

Gente que no conozco, obviamente.

Y un par de policías que se mantienen a cada costado de las altas puertas de madera.

–Andando.–Dice Rose tomando mi mano para arrastrarme hasta la primer fila, y más allá, las sillas donde van los abogados, acusados y acusador. Todos ellos delante nuestro y divididos solo por una pequeña reja de barrotes de madera.

La corte empieza a tomar sus asientos y por fin, el juez.

Miro nerviosamente mi vestido blanco con flores vintage. ¿A él tendré que afirmarle que este juicio es una pérdida de tiempo? Digo, yo quiero estar con mi madre.

Dos pares, de polos opuestos. Harry y Edward Styles. _______ y Rose Hilton.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora