Capítulo 17

15 4 0
                                        

La habitación de Jisung estaba sumida en una suave penumbra, iluminada solo por el tenue resplandor azul de las luces LED que bordeaban la repisa. Acostado sobre su cama, con los audífonos puestos y la mirada fija en el techo, dejaba que la música lo envolviera. Había llegado hacía poco más de una hora. La tarde la había pasado con sus amigos entre videojuegos y bromas. Le reconfortaba ver lo bien que se llevaban entre ellos. Incluso habían creado un grupo de chat entre los cinco, sumando a Yoonseo, quien resultaba ser vecino de Joshua.

Un golpeteo suave lo sacó de sus pensamientos.

—Joven Han —se escuchó una voz femenina desde el otro lado de la puerta.

—Pasa, Seulgi noona —respondió él con tranquilidad.

La puerta se abrió lentamente, y Seulgi, la encargada del cuidado de la casa, asomó el rostro sonriente.

—Te dije que no era necesario que me llamaras "joven" —bromeó él, sonriendo.

—Lo siento, Sunggie, pero no quiero meterme en problemas. Y bueno… ya te dije, Sunggie —añadió ella divertida, provocando una risa compartida entre ambos.

—Entonces no me llames Han cuando esté mi familia —pidió él con una sonrisa traviesa.

—De acuerdo. Y solo venía a recordarte que ya es hora de dormir. Apaga ese celular, ¿sí?

Jisung hizo un puchero, pero obedeció, dejando el teléfono a un lado mientras se acomodaba bajo las sábanas. Seulgi se acercó y lo arropó con ternura, sentándose a su lado.

—No tienes que arroparme, noona… —murmuró con timidez.

—Lo sé, Sunggie, pero me gusta hacerlo. Bueno, te dejo. Ya sabes, si necesitas algo, solo llámame. Que descanses, hasta mañana.

—Gracias, noona. Descansa tú también.

Seulgi salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado. El silencio volvió a adueñarse del lugar.

Pasaron varios minutos y el sueño no llegaba. Jisung encendió su teléfono. Las 12:03 a.m. Suspiró. Seguramente los empleados ya dormían. Se levantó de la cama, caminando en círculos.

—Quiero dormir… pero no puedo —se quejó en voz baja, con un puchero.

Volvió a sentarse, tomó el teléfono y comenzó a deslizar por redes sociales. Imágenes de grupos de amigos riendo en las calles por la noche inundaron su pantalla. Sintió un cosquilleo de anhelo.

"¿Y si salgo...?"

Tomó una decisión impulsiva. Cambió su pijama por unos jeans negros, una camiseta blanca ligeramente grande y un suéter oscuro a juego. Frente a la ventana, se preguntó:

—¿Cómo salgo sin que nadie me vea? Piensa, Han...

Recordó lo que le había contado Binnie. Con cuidado, abrió la ventana, colgó una sábana del marco y comenzó a descender, sintiendo el corazón acelerado.

—Wow… —murmuró, mirando la altura.

Dudó un momento, pero se animó.

—Vamos, Jisung, tú puedes…

Logró llegar a un pequeño bloque del muro. Ató la sábana a unas macetas colgantes del techo para que no quedara visible. Después, comenzó a saltar de bloque en bloque hasta llegar al suelo.

—¡Lo logré! —suspiró aliviado—. Mentira, pensé que moriría…

Corrió hasta la zona trasera, donde varios árboles se alineaban junto al muro. Comenzó a escalar uno.

Beautiful SpringDonde viven las historias. Descúbrelo ahora